Fin

FinCada año pasan por mis oídos más de cien libros. Por ejemplo en los últimos nueve días he escuchado los tres primeros de la saga The mortal instruments de Cassandra Clare o para ser más exactos, City of Bones, City of Ashes, City of Glass y puede que para cuando aparezca esto publicado ya haya terminado City of Fallen Angels. Escucho audíolibros sin descanso complementando cualquier actividad mecánica y automática. Cada año hay uno o dos de ese grupo que los leo, que me rebajo a regresar a los hábitos del siglo veinte y gasto mi preciosa vista en seguir letras sobre un fondo blanco siendo plenamente consciente que debería reservar mi visión para los viajes y no gastarla en estas cosas aunque sí lo hago es porque por lo general se trata de algún libro español como sucede con el que inspiró la película que quiero comentar hoy y que tiene un título tan adecuado para terminar el año. Aunque Fin se estrenó hace ya un tiempo, la seguían poniendo en un multicines los fines de semana en sesión a la una de la mañana y así el sábado por la noche me acerqué a verla en una sala en la que yo estaba completamente solo.

A un grupo de julays se les complica el acceso al Juicio Final

Un grupo de viejos amigos que no se han visto en los últimos veinte años se juntan en la casa campera de la familia de uno de ellos para revivir viejas historias y sacar fantasmas del armario. Cada uno parece tener su trauma predilecto y por supuesto la juerga descarrila cuando viejos rencores y reproches aparecen en la superficie de su maquillada felicidad. De repente algo cambia y se encuentran conque parecen estar solos, únicamente acompañados de animales y sin electricidad y en su camino de regreso a la ciudad tendrán que ir superando niveles de este extraño juego y los que fallan desaparecen.

No sé por qué pero me barruntaba que iba a ser un pallufo del copón y que acabaría durmiendo en el cine a pierna suelta pero resultó que la historia está bien narrada, han sabido extraer del libro lo fundamental y los actores de este pequeño grupo hacen su trabajo perfectamente. Está bien, sirve para pasar el rato y sorprende porque en España no parece que sean capaces de hacer cine de este estilo. En la parte negativa de la balanza tenemos que se hace un poco larga, que la idea original que en el libro funciona tan bien en la película se queda corta. Para cuando tenemos el trío de finalistas estamos ya un poco cansados de tanto más de lo mismo y queremos que resuelvan, algo que el director parece que apuró mucho más que en el libro y te deja un regusto un poco amargo.

No parece el tipo de cine que aguantan los miembros del Clan de los Orcos ya que sus deficiencias neuronales les impedirán captar los conceptos. Por lo demás, puede ser una buena opción para verla cuando la den por la tele, algo que seguramente sucederá un día de estos.

06/10

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