Guía no definitiva de la cocina holandesa

Todas las anotaciones con información turística sobre Holanda están organizadas en la Guía para el turismo en Amsterdam y Holanda así que antes de hacer alguna pregunta deberías mirar las que hay publicadas y los comentarios ya que muchas de tus dudas es más que probable que ya hayan sido respondidas.

Como lo prometido es deuda, voy a hacer un recorrido por la comida holandesa. Gran parte de lo que se come por aquí viene de otras culturas, pero los folclóricos locales lo consideran como propio. Por ejemplo el Nasi Goreng o el Bami Goreng son poco menos que patrimonio nacional, aunque vienen de Indonesia. Es raro el restaurante o el comedor de empresa que no sirva estos platos al menos una vez por semana. Lo mismo sucede con los Bapau, unos panecillos rellenos de carne o de pollo, similares al pan chino. Hasta donde yo sé, creo que provienen de indonesia y por aquí los compra la gente para comerlos como aperitivos. 90 segundos en el microondas y un poquito de salsa picante y están que te cambas. El menda sin ir más lejos se homenajea día sí y día también con uno de estos pequeños placeres al volver del trabajo.

Ya entrando en la materia propia del país, si de lo que se trata es de desayunar es obligatorio el probar los Pannenkoeken, unos crepes que están deliciosos. También hay lugares en los que los sirven para cenar, como si fueran pizzas. Pueden ser dulces o “salados”. Todos están para morirse de buenos. Y lo mejor absolutamente de la cocina holandesa son los poffertjes, unos mini crepes cubiertos de mantequilla y espolvoreados con azúcar de repostería que son la mayor de las perversiones. Yo soy capaz de vender a mi vecina por un plato de los mismos, sobre todo en los puestos callejeros. No tengo aguante y siempre que los veo los pido, aún sabiendo que son bombas energéticas de calibre nuclear.

En los almuerzos los holandeses son rácanos como ellos solos. Se comen un par de rebanadas de pan untadas con mantequilla y con una loncha de queso o similares. Acompañan la pitanza con leche, que puede ser semi desnatada, entera o leche cruda (karnemelk). Esta última me da un asco terrible. Yo soy más de la semi desnatada, que equivale a la entera española. La calidad de la leche está a milenios luz de la que se puede encontrar en nuestro país. No se puede comparar una vaca feliz, inteligente y realizada como individuo gregario con nuestras amargadas reses, encerradas y que como mucho pueden aspirar a un trabajo como azafatas de iberia. Lo del almuerzo en este país no está muy conseguido. Para que no os impacte, la hora de la comida es entre doce y una y esta gente almuerza en media hora más o menos y se vuelven directamente a trabajar.

Después del trabajo, por la tarde, quien venga a los Países Bajos debería probar los bitterballen, unas pequeñas croquetas rellenas de Dios sabe qué tipo de carne que se suelen mojar en mostaza. Por lo que me han dicho las hay de distintas calidades, siendo las más ínfimas las que se hacen usando sesos de vaca. Nunca he llegado a averiguar si los que me lo dijeron bromeaban o hablaban en serio, pero yo las sigo comiendo igual aplicando el dicho de que lo que no mata engorda. También en esta categoria de entrantes estarían el frikadel, una salchicha frita de aspecto siniestro y que vuelve loca a la gente y las kroketten, unas croquetas similares en composición a los bitterballen aunque grandes como cipotes erguidos. También se pueden mojar en mostaza y a la hora de comer la gente las unta entre dos rebanadas de pan de molde y se las come (y yo soy uno que lo hace de cuando en cuando). Todos estos aperitivos tienen en común el no ser muy saludables, pero que coño, lo que importa es participar y divertirse.

Cuando llega la cena los españoles aún están en la merienda. La hora de cenar es entre cinco y siete de la tarde. Hay muchos restaurantes cuya cocina cierra a las ocho y media, así que tener cuidado. Si queréis comida típica que Dios os coja confesados, aunque tras unos años le cogéis el puntillo y mola mazo. Empezad con una sopa. Las sopas de tomate son deliciosas, al igual que las sopas de mostaza. La más típica de las sopas es la llamada Erwtensoep, una sopa de guisantes ultra espesa que es perfecta para esos días fríos y húmedos que tenemos tan a menudo. Dicen que cuanto más espesa mejor y la prueba definitiva es poner la cuchara en posición vertical. Si está bien hecha, se debería mantener sin caerse. Yo no soy muy santo de este plato, pero algunos amigos míos que lo han probado se han vuelto fans. En cuestión de plato principal, si lo que os va es el marisco y estamos en temporada, los mejillones son fantásticos. Son mucho más pequeños que los gallegos y los traen en un caldero enorme, hervidos con cebolla, zanahoria y cilantro. Se sirven acompañados de papas fritas y de unas cuantas salsas. La cantidad suele ser entre 750 gramos y un kilo por persona. Puede parecer mucho, pero una vez eliminadas las conchas es suficiente. Uno que escribe por estos lares se suele bajar un plato de estos animalitos cada dos semanas como máximo cuando estamos en la época buena y dicen los que los han probado en mi casa que soy todo un experto en su elaboración. Si no os va el marisco, entonces probad los diferentes tipos de stamppot que hay. El stamppot es una especie de puré de papas con sustancia. El más famoso es el Stamppot Boerenkool, hecho con una verdura local y que se acompaña con una salchicha y pedazos de tocino. Es una bomba energética y aunque muy básico y poco apetecible de aspecto, está delicioso. Otras variantes son el stamppot hutspot y el stamppot zuurkool. En cuestión de carnes y pescados los holandeses son muy pobres y no tienen una cocina que merezca la pena destacar. Probando cualquiera de las cosas anteriores se debería tener una idea de la cocina holandesa.

Si venís en primavera/verano veréis por la calle puestos en los que ofrecen haring, unos arenques crudos que limpian y la gente se come así mismo, tal cual salen de las manos del que los pela. Los suelen cubrir con cebolla picada. No es algo que me atraiga en absoluto, pero nuevamente, para gustos hay colores.

Si alguien cree que me he dejado algo, que me lo diga que edito esta anotación e incorporo las sugerencias. Si estás pensando en ir a Amsterdam igual te interesa leer Turismo en Amsterdam en donde también dejo algunas sugerencias de sitios que visitar en la ciudad y por supuesto puedes ver el Álbum de fotos de Amsterdam

8 pensamientos en “Guía no definitiva de la cocina holandesa”

  1. Lo malo de ponerte a leer estas cosas antes de cenar es que, aunque no me haga a la idea de los sabores que tienen estas especialidades locales, acabo salivando en el teclado como el famoso perro de Pavlov.
    Tristemente creo que el momento de probarlas personalmente se retrasa indefinidamente. En el curro ha entrado un nuevo proyecto (tan urgente como para ponernos en alerta Defcon, como siempre) y creo que mis minimicrovacaciones se van a retrasar. Mal rayo les parta.

  2. Bueno, ya habrá otra oportunidad y si no, cuando tenga chabolo propio, que espero sea pronto, te vienes unos días de okupa.

  3. ay, por diox, que hambre me ha entrado leyendo todas estas cosas. Estos holandeses no saben lo que es meterse una buena fabada a las 3 de la tarde para el cuerpo, y lo bien que sienta.
    Por cierto, no nos engañes. Sabemos que por deshacerte de tu vecina la china harías cualquier cosa, ahora no vale intercambiarla por un plato de poffertjes de esos, que a mi no me engañas…

  4. A mi vecina la regalo y hasta la envuelvo en papel de ídem para que quede más bonita. Hoy me encontré a la toronaga-saga de su hija en las escaleras y la japuta se mató a correr para huir de mí.

  5. Lo incluiré mañana, aunque no pensaba que eso fuera holandés. Al fin y al cabo, no es más que bacalao empanado frito…. ¡ah! Bienvenido nuevamente. Creo que la última vez que diste señales de comentar fue en navidades si no recuerdo mal y andabas por algún país situado al norte de estas tierras semisumergidas.

  6. Nosotros lo hacemos a la hora de comer, entre doce y una. Yo siempre guardo en la cajonera unas cuantas cajas (www.cup-a-soup.nl). Ahora mismo tengo a mi lado una caja de Tomaat met crispy croutons.
    Todas las de tomate me encantan. En mi empresa a las cuatro les da por el WARME CHOCOLADE que generan las máquinas de café, una especie de leche con cola-cao para nórdicos.

  7. Otra cosa sorprendente de la ? alimentaciòn ? holandesa es el CUP A SOUP de las 4, que representa la versiòn cutre del té de las 5 inglés o de nuestro castizo colacao de la merienda. Supongo que has sido testigo de algùn cupasoup inesperado. Sobre las 4 de la tarde estos tìos se sacan del bolsillo un SOBRE DE SOPA INSTANTANEA al grito de: Es la hora del CUP A SOUP, voy a por el agua caliente. Es el momento de contestar: Yo casi que prefiero un colacao.
    Por el momento sòlo han logrado cupasoupearme una vez.

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