Haciendo y rehaciendo planes

Ahora mismito tengo un montón de acciones y actividades funcionando en paralelo de una manera caótica que al fin y al cabo, es la mejor forma de hacerlo. Mi primera parada en la carrera por visitar el universo es en Liubliana, ciudad que gana premio al nombre más horrendo y horripilante y que al parecer es la capital de Eslovenia, país que inventaron en los noventa, aunque al parecer, hace tres mil años ya tenían relaciones con truscoluña, que redondeando el milagro, en esa época aún no era ni nación, casualmente como hoy, mañana o la semana que viene. Me compré el billete cuando pusieron las rebajas de las líneas aéreas en enero y se me olvidó totalmente hasta ayer, día en el que reservé hotel.

Después de ese salto pasaré por Gran Canaria para el pelado tradicional de marzo y para hacerme un tercer y probablemente último curso de submarinismo. Vivo sin vivir en mi y tan alta vida espero que por las patas pa’bajo me pedorreo porque no tengo el título de buceador con aire enriquecido y por eso me lo sacaré en marzo en mi club favorito de Gran Canaria, que por si aún no lo he dicho, es el 7Mares. La idea es tener esa titulación tan necesaria para pasar más tiempo de buceo sin descompresión, es que casi que me puedo a quedar a dormir debajo del agua y me ahorro la subida y la bajada que cansan mucho.

Hasta el final de abril no tengo nada planeado y la culpa es de la GRAN escapada a Asia del 2018, que sigue tomando forma, aunque poco a poco. Comencé con un billete de ida y vuelta a Kuala Lumpur y las fechas y esta semana he añadido mi primera parada confirmada. Iré hasta Phuket en Tailandia y lo haré porque es mi deber y mi obligación el explorar el fondo marino del agua del mar de Adamán y visitar lugares como la Roca de Richelieu, Koh Bon, la Roca de Cabeza de Elefante o Koh Tachai en las Islas Similan. Para ir a estos lugares me he enrolado, palabra que creo que no había usado nunca jamás como pasajero de un barco que estará en esa zona durante cinco días con cuatro noches. Al volver a tierra y acabarse la actividad que provoca el enrolamiento, mi plan actual, que puede cambiar este fin de semana, es saltar hasta la isla de Bali, en Indonesia y pasar allí una semana con mucho sol, playa, piscina y buceo y después y rizando el rulo, volver a Malasia e irme a las islas Perhentian, paraíso en el que estuve en el año 2009. Serán unas vacaciones con el mar siempre en la cercanía, con el agüita caliente próxima y sin infinidad de complicadas excursiones para ver templos y otras morrallas. Son unas vacaciones en tres países en los que ya he estado.

Hay diferentes utensilios tecnológicos que me acompañarán. Para los mundos que se esconden debajo del agua y quien sabe para qué más, me he comprado una nueva cámara de acción, un pequeño secreto que desvelaré la semana que viene. Mi teléfono móvil es conocido por todos y siempre hay alguna foto del mismo entre las más populares, con lo que no lo mentaré directamente, pero le he encargado un apéndice, como un grano enorme que creo que es un micrófono. La idea, que tengo que desarrollar pero que ya, es hacer un podcast viajero, el tener una pequeña homilía a ser posible diaria durante las vacaciones en cada uno de esos lugares y quién sabe, igual también cuando paseo por Amsterdam o Utrecht. Esta idea es la que estoy gestando en estos días y macerando en la tripa junto con esos aires que cuando consigo envenenar adecuadamente, los suelto en el ascensor y más de uno lo padece al meterse en el ascensor en el momento inoportuno. Quiero algo sencillo, quizás de un par de minutos, una especie de retazo de mi irealidad contado en el lugar y en el momento. Por supuesto tendremos las habituales movidas en el blog a las que ya estamos acostumbrados. Como lo más importante de una tontería es su nombre, estoy oteando los caldos macerados de la Internet a la busca de uno. Comencé con traveliando o travelando pero no han acabado de convencerme. También me gustaba mucho el de ¡Méate toa merilléin! pero con la playa de hipocresía y puritanismo actual, dirán que es poco apropiado y me lo bloquearán en un pispás, así que lo descarto por la censura tan grande que hay en el mundo actual. En estos momentos, me decanto más por viajeliando o biageliando, que al ser canario, las dos las pronuncio de la misma manera. Veremos como acaba la cosa, si es que acaba o llega a empezar. Si hay alguno que tiene idea de como montar el podcast, donde almacenarlo y demás, se agradecen los consejos y como al final siempre hago lo que me sale de los mondongos, ya aviso que lo mejor es prepararse para disfrutar con más ahínco de los disgustos cuando tiro por peteneras.

4 respuesta a “Haciendo y rehaciendo planes”

  1. Yo no se ni lo que es un podcast de esos, menuda ayuda te puedo dar… 🙁
    Ten cuidado con eso de travelo…jajaja 🙂
    Pues yo conozco canarios cultos que pronuncian como un vallisoletano de pro… 🙂
    En fin, no digo yo que no seas culto, lo dices tu 🙂
    Salud

  2. Eso lo hace ahora todo el mundo en Instagram, en my story.
    Has estado ya en Bali?
    Es que no se si repites o vas por primera vez, pero los comentarios sobre las playas es que son las peores de los alrededores.
    Y a la polinésia francesa nunca has pensado en ir?
    Pienso que el fondo marino por allí tiene que ser espectacular.

  3. Ya estuve en Bali y sí, las playas son las peores, pero para bucear tiene cosas interesantes. Voy a estar en el este de la isla, no en la playa famosa y dudo que llegue a pisarla. Cerca están las islas Gili y si quiero playa, me voy allí.

    La polinesia es carísima y no hay forma de llegar con menos de 25 horas de viaje, que me parece algo excesivo y el precio del billete parece que nunca baja de los mil euros, que también me parece excesivo.

  4. Eres más rata que las que salen a millones de los contenedores en París…. que quieres? dejar herencia? Vete a la Polinesia coñe!

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