Hoja de ruta del 2012

El otro día hablaba con un dosputocerolista que básicamente me confirmaba que debo haber muerto y me han hasta enterrado puesto que no podía encontrarme en esas redes asociales que tanto están de moda. Yo me partía la polla de risa y después de llamarlo bosmongolo y comemierda le informé amablemente que no solo llevo en la RED desde tiempos inmemoriales sino que mi presencia ni siquiera requiere la creación de una cuenta y asociarte con totorotas y acarajotados para poder disfrutar del contenido. Una buena prueba de ellos es esta anotación con lo que nos deparará el 2012 en esta bitácora, un ejercicio de narcisismo que llevo haciendo desde hace siete años y que con esta serán ocho las veces. Si alguno quiere leer y confirmar como no hago lo que digo ya puede saltar al 2005, 2006, 2007, 2008, 2009, 2010 o 2011.

¿Ya habéis vuelto? Bueno, comencemos de nuevo. Por octavo año consecutivo aprovecho estos primeros días del 2012 para tratar de adivinar el camino que seguirán mis barruntos durante esta vuelta al sol con trescientos sesenta y seis días. Por supuesto, lo más divertido es no hacerme ningún caso y que los tiros vayan por donde quieran ir pero eso no me va a impedir que lo escriba. Como en todas las ediciones anteriores, si pretendéis buscarme en el universo dosputocerolista no me encontraréis. Ni estoy ni estaré ya que no me interesa lo más mínimo el saber que es de la vida de los putos perdedores a los que ninguneé en el instituto o de la de los doscientos y pico que compartieron clase conmigo en primero de teleco.

Este año seguiré ayudando a destrozar el idioma y añadiré unas cuantas palabras de esas que o me invento o escucho por ahí y me gustan. Igual y hasta y me pongo y creo el glosario que prometí hace tiempo y que nunca escribo y así puedo explicar cosillas como lefar o lefada, palabras que parecen ser desconocidas para algunos de los subintelectuales que me prestan atención.

Este año seguiré añadiendo las recetas que me gusten a mi pequeño libro de recetas de cocina, el cual ya tiene un tamaño considerable. Además, cada lunes suelo poner las fotos de aquello que he cocinado siguiendo esas recetas para demostrar una y otra vez, que cocinar es fácil y que hasta yo puedo hacerlo. Huelga decir que amigos y amigotes seguirán viniendo por mi casa a encochinarse y unos pocos privilegiados hasta podrán disfrutar de mi escaso talento como cocinero en sus casas. De poner alguna receta, será siempre en viernes, el día que suelo dedicar a este tipo de contenido.

Los lunes por la mañana tendremos el Resumen semanal, un repaso a lo acontecido durante los siete días anteriores que llevo haciendo desde hace la tira de años y que surgió de un correo que enviaba (y envío) a un puñado de personas demasiado gandulas para entrar con una frecuencia regular. Los lunes por la noche suelo dedicarlos a escribir sobre mí o las boberías que me perturban y espero seguir manteniendo esa costumbre. De martes a viernes, a media mañana, cae una foto, ya sea de alguno de los lugares que he visitado o de nuevos miembros para el club de las 500, aunque recientemente me he propuesto tratar de mantener esta pequeña ventana para nuevo contenido y desplazar las fotos del club de las 500 a los fines de semana. Durante el 2012 es probable que veamos fotos de Córdoba, Sevilla, y Zaragoza en España, además de Macao y los lugares de Camboya por los que pasé en el 2010. Además, puede que subamos a Dinamarca para ver imágenes de Roskilde y otros lugares e incluso no desecho una parada por Oslo. Si me animo igual recupero las fotos de Venecia y añado las de Pisa y Florencia aunque quien sabe.

Ya sabéis que Distorsiones tiene una conexión muy fuerte con las Bicicletas y durante el 2012 seguiré buscando y poniendo fotos de esas fantásticas máquinas. Desde el año pasado es posible verlas todas en el álbum de fotos de bicicletas, el cual está llamado a convertirse (si ya no lo es) en el más grande de esta bitácora. Los martes por la noche suele ser cuando pongo alguna bici aunque tampoco resulta extraño que mueva la anotación al miércoles o el jueves si me cuadra, ya que lo habitual es que la mayor parte del contenido de la bitácora esté escrito de antemano y así puedo parchear los huecos que me quedan por culpa de la vidorra social uno punto cero que me veo obligado a llevar por no ser dosputocerolista como cualquier comemielda que se desprecie a sí mismo.

Los fines de semana habrá cine, montones y montones de películas ya que si igualo al 2011, visitaré esos recintos sagrados más de ciento cincuenta veces. Dependiendo de las veces que vaya por semana hablaré de dos, tres y hasta cuatro películas. En el 2011 he ido al cine ciento sesenta y seis veces y me da la impresión que ese número será imposible de superar. Si repito la plantilla del año pasado, iré al cine con el Niño, Waiting, el Rubio, el Turco, la Chinita y otros que no nombramos por aquí para mantener su anonimato. El que crea que pienso ir a la primera parte de la precuela del Señor de los Julandrillos ya puede empezar a reventarse los dientes con una laja porque no sucederá. Con tanta peli, los tostones abundarán y las despellejaré sin piedad alguna, que por algo esto es gratis y no cobro salario ni debo lealtad a ninguna empresa.

Tras las obras del año pasado, en el 2012 espero que no sucedan demasiadas cosas por mi casa así que en ese aspecto, no creo que haya demasiado.

Los viajes el relato de los mismos serán parte fundamental del contenido del 2012. Aún es pronto para saber hacia donde girarán los vientos pero Gran Canaria, Estambul, Málaga, Granada, Cádiz, Vietnam, Londres, Venecia, Nueva York, Tailandia y San Petersburgo ronronean en mi cabeza. Algunos de esos viajes los haré solo pero la mayoría serán con amigos, sobre todo con Waiting y el Niño que se apuntan a un terremoto.

Para mantener la consistencia con años anteriores y así tener cosas que incumplir, debo decir y digo que me gustaría volver a escribir relatos como hacía en el 2004 y el 20005 pero vamos, que es poco probable y más bien imposible. Lo que sí que veremos de cuando en cuando son desvaríos y con suerte, algún capítulo adicional para el Hembrario. También debería ponerme y plasmar en pixels la trilogía Láctea, una obra que está en mi cabeza desde siempre y con la que me echo unas risas algunas veces antes de acostarme a dormir.

Es posible que este año grabe algunos podcasts, esa cosa sonora que incluye un ser obviamente superior hablando frente a un micrófono para delicia del populacho. Me atrae la idea de hacerlo a lo Fidel Castro y pegarme tres o cuatro horas seguidas ahí, en el tajo, agotando al personal.

En fin, que habrá más de lo mismo, con recetas de comida, fotos, desvaríos, resúmenes semanales, apuntes sobre mi vida y milagros, viajes y por supuesto, estadísticas de todo lo habido y por haber, que me molan mucho. Por algo esto se llama Distorsiones y es el lugar en el que Nada es lo que parece. Si mantengo el ritmo de este año, tendremos más de setecientas anotaciones para leer y disfrutar (si procede). Por lo demás, los comentaristas tendrán que poner la guinda a cada una de ellas.

Una respuesta a “Hoja de ruta del 2012”

  1. Ahora que me lo has recordado ¿Palmará el Fidel este año?…
    Por cierto, los blog entran en el 2.0, chaval…jajajaja
    Buena hoja de ruta, si…
    Salud

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