Jardinero por obligación

Hasta ahora esto de comprarme una casa con jardín había sido algo que no suponía un esfuerzo físico aparente. Nada más recibir las llaves vinieron mis padres y mi tío y prepararon el jardín para el invierno y ahí se quedó … hasta hoy.

La primavera está a punto de llegar, o eso esperamos. Una de las primeras decisiones que he tenido que tomar tenía que ver con la zona del jardín que linda con el parque de niños. Junto a la valla había unas plantas pequeñas que pierden las hojas en invierno. Bonitas pero poco prácticas. No quiero cambiar la valla porque me gusta mucho la madera y el arco que hace la puerta así que después de mirar alternativas he optado por cambiar las plantas por unas coníferas (o algo así). La esposa del rubio pasó a buscarme al mediodía y nos fuimos juntos a uno de esos mega-invernaderos para ver si encontrábamos algo. Ella es la que más sabe de estas cosas dado mi conocimiento cero en el asunto. Yo me preparé algo durante la semana comprando un par de herramientas y guantes para trabajar en el jardín.

De lo que tenían en el invernadero me gustó mucho una planta llamada Thuja plicata Excelsa. Quien tenga interés que busque imágenes en google haciendo clic sobre el enlace. No tenían muchas y solo pude comprar siete. Me garantizaron que esto crece como la mala hierba y las he comprado de cerca de un metro de grande. Las trajimos a mi jardín y de paso me compré una pala y unas cuantas hierbas de cocina para poner en el jardín (perejil, albahaca y similares) y así cuando cocino tengo mis hierbitas frescas.

La mujer de mi amigo me explicó un poco el sistema y se quedó a ayudarme un rato. La teoría como siempre era sencillísima. Había que quitar las plantas antiguas, ensanchar un poco la zanja y meter las nuevas. Después cubrir,regar un poco y listo. En la práctica resultó que las plantas anteriores habían desarrollado unas raíces de escándalo. Casi no termino de sacar los putos matojos. Estuve más de dos horas cavando, cortando y sacando las malditas raíces. Después de terminar de arrancarlas tuve que ensanchar la zanja y entonces me encontré con más raíces. Mi vecino se vino a ayudarme. Estábamos los dos allí bajo una fina y jodida lluvia arrancando las nuevas raíces que aparecían a cada momento. El hombre optimizó mi proceso porque uno la verdad que en estas cosas no está muy ducho. Todo esto hablando holandés y sudando como un cochino. Al menos me alegraban la vista dos jóvenes que se han comprado la casa que linda con la de mi vecina. Yo no quiero levantar el rumor pero para mí que son tortilleras. Las dos están follables que diría mi amigo el turco y ya me ha confirmado que vendrá pronto por mi casa para comenzar a trabajar en su curación.

Cuando la zanja era del tamaño apropiado pusimos los nuevos arbustos y recubrí de tierra. Después de tanto esfuerzo mi espalda era un dolor continuo. Supuestamente hoy iba por la tarde a Ámsterdam para ir al cine y a cenar con el otomano pero lo llamé para cancelar. No tengo los huesos como para estar agitándolos. Tras cubrir hubo que limpiar algo el césped de ese lado del jardín y podar una mata que al parecer da unas flores preciosas. Eso espero porque me tomó un rato largo. Ya haré alguna foto esta semana porque tengo algunas flores preciosas. Creo que hay narcisos púrpura y otras de las que desconozco el nombre. A ver si hago también un inventario de las plantas del jardín con sus nombres en español, holandés e inglés.

Además de trabajar mi tierra con mi propio sudor he puesto una mesa y cuatro sillas en el jardín y de esta forma se declara abierta la temporada de cenitas en la terraza, barbacoas y lo que se tercie. Ya hay varias semanas reservadas así que los que planean visitarme este año mejor me hacen llegar sus intenciones y las fechas que tienen disponibles para ver como cuadramos agendas. Les recuerdo que mi casa y mi jardín han sido declarados territorio de NO fumadores y esa regla se respetará escrupulosamente.

8 opiniones en “Jardinero por obligación”

  1. Que buena práctica cavar ZANJAS BIEN ANCHAS. Y eso esta muy bien, a fumar al recoño de San Pedro. Alavado!.

  2. No me digas que no permitirás que alguien se fume unos porrito en el jardín ! ! !
    Lo de no fumar dentro de la casa, por descontado

  3. yo tamibén soy el arrepentido propietario de un jardín, y me pregunto si también en el norte húmedo se dan tan bien las malas hierbas como aquí; no hay quien me quite, cada inicio de primavera, diez o doce horas de arrancar todo tipo de especies que se desarrollan en dos semanas como no lo he conseguido en cuatro años con las que planté a propósito. Claro, que así está el jardín, que da pena verlo…

  4. Mi jardín está llenísimo de malas hierbas. Yo primero les pongo un poco de espíritu de sal y lo dejo actuar. Es mano de santo. Eso e invitar a gente que le guste la jardinería que yo pongo la cerveza y ellos que se diviertan.

  5. es que no iba a haber cosas distintas en el jardín que en la casa, de ahí las malas hierbas (que no perecen), y hombre, lo del jardín tambien como zona de exclusión para fumadores… la casa vale… pero tanto odio les tienes???
    Como te vaya una vecina de estas fumadoras, amante de los gatos y con un gusto estético como el del chino, que mal te veo!

  6. No es odio, es alergia. Me pongo malo con el humo del tabaco y lo que sí que odio es la ropa apestando por culpa de fumadores. El olor me persigue durante horas. Mis vecinos de un lado no fuman y la otra si lo hace. Ambos tienen gatos, a los cuales soy alérgico y su gusto estético es pésimo por no ser excesivamente cruel. Suerte que yo puedo aislarme en mi burbuja de crueldad y ser feliz dentro de ella.

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