Judiones con salsa de tomate a la griega

Judiones con salsa de tomate a la griega

Los caminos por los que una receta puede llegar a tu vida son misteriosos y en el caso de hoy, fue a través de la semana griega en cierta cadena de supermercados que dicen de bajo costo y con un nombre que tiene tres consonantes, dos de ellas repetidas y una vocal. En realidad la semana esa ya había pasado y les sobraron un montón de unas judías con salsa de tomate que despertaron mi curiosidad. Cogí una lata y ese mismo día la abrí para probarla y al día siguiente regresé al supermercado para acaparar a conciencia. Me recordaba a algún plato que he comido en Turquía. Cuando se me estaban acabando me puse a buscar en esa red que tiene mucho más que pornografía y encontré las Gigantes plaki, que se preparan con judías de Lima. Cuando me pasé por el supermercado turco para comprarlas vi que también vendían judiones y que éstos últimos eran como tres veces más populares que las otras, así que me decanté por los judiones pero que sepáis que la receta original es con judías de Lima. Por desgracia por aquí solo las consigo en bote de cristal y aún no he dado con las secas. La receta es escandalosamente simple de preparar y decir, algo que repetiré, que es un plato que se come a temperatura de la habitación o fresco, que no se comen en caliente.

Los ingredientes: 2 botes de judiones (unos ochocientos gramos de judías ya escurridas) o si las conseguís secas, 400 gramos de judiones secos y que tendréis que preparar según las instrucciones del paquete, con lo que en este caso el gandulismo de los botes ahorra muchísimo tiempo. 2 latas de tomates (o si sois afortunados y vivís en algún lugar en el que los tomates todavía tengan sabor, 800g de tomates maduros y picados, 1 cebolla picada, 2 dientes de ajo picados, 3 cucharadas de aceite de oliva vírgen, 2 cucharadas de puré de tomate, 1 cucharada de azúcar, 1 cucharadita de orégano seco, 1 poco de canela molida, 2 cucharadas de perejil picado y algo más para decorar.

La implementación: Obviamente, si tenéis las judías secas, antes de llegar a este punto las dejaréis toda una noche en remojo y después las cocinaréis según las instrucciones del paquete. Comenzamos poniendo el horno a 180 grados sin ventilador. Calentamos el aceite de oliva en una sartén y freímos a fuego medio durante diez minutos la cebolla y el ajo picados, removiendo de cuando en cuando y procurando que no se nos queme. Añadimos el puré de tomate y lo cocinamos un minuto más antes de añadir los tomates de lata picados, el azúcar, el orégano, la canela molida y el perejil picado. Mezclamos bien y lo dejamos un par de minutos al fuego. Añadimos los judiones (previamente lavados y escurridos), mezclamos y echamos esta mezcla en una bandeja de horno y lo horneamos durante una hora, sin cubrir y sin revolver durante el horneado. Las judías absorberán todo el líquido y el sabor. Al sacarlo, se deja enfriar y lo servimos con un poco de perejil por encima y si se quiere, con un chorro de aceite de oliva. Congela maravillosamente y aguanta en la nevera un par de días. Con estas cantidades salen cuatro porciones.

Ya en el plato tenían este aspecto:

Judiones con salsa de tomate a la griega

Una respuesta a “Judiones con salsa de tomate a la griega”

  1. La verdad es que tienen una pinta impresionante, mejor sabrán, seguro.
    Aunque supongo que la razón principal de hacer ese plato es para descargar en el ascensor tus gases venenosos cuando quieras atacar a alguno/a de tus odiados favoritos… 🙂
    Salud

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