La bajada a Málaga

Las circunstancias de la vida son muy complicadas y mi falta de tiempo es épica, así que como el Ancestral tiene que dormir sus horitas y descansar, en lugar de poner los dos vídeos del viaje a Málaga en una anotación, los divido y de paso lleno dos noches. Saltarse el orden es muy habitual por aquí así que nos olvidamos de los cienes y cienes de millones de vídeos que tengo del viaje a Asia de este año y en su lugar, tenemos mi micro-escapada a Málaga para el inicio del verano y el cumpleaños de mi amigo Sergio. En esta ocasión, lo único que conseguí fue un ida y vuelta de Ryanair desde Amsterdam, que es uno de los dos destinos de esa aerolínea desde el principal aeropuerto de los Países Bajos. En total, pasé cuarenta y dos horas en Málaga, o más bien en Benalmádena Costa, aunque las aproveché bastante. Como volaba de tarde/noche, fui a trabajar normalmente y desde allí salí para el aeropuerto. Pasé el control de inSeguridad y al ser un destino europeo, me tocó el control del equipaje con las máquinas antiguas, esas que te obligan a sacarlo todo de la mochila porque no pueden ver en su interior. Espero que pongan las nuevas en esa parte del aeropuerto pronto porque las otras son un lujazo, pones la mochila en la cinta, sacas las cosas de los bolsillos y entras fastuosamente. En este caso, al ser un vuelo con Ryanair iba desde el gueto de las aerolíneas de bajo costo, que usan esta compañía, Easyjet, Norwegian y no sé si alguna más. Son unos hangares en un lateral del aeropuerto, con siete salas de espera sin sillas y en las que la gente se agrupa como enjambres y cuando abren la puerta todo el mundo corre hacia las escalerillas del avión que está frente a la misma. En esa parte del aeropuerto tampoco hay muchas tiendas o restaurantes, no hay prácticamente de nada porque así es como viajan los pobres.

El avión llegó con diez minutos de retraso pero no por el vuelo sino porque tuvo que esperar a que sacaran otro de esa parte del aeropuerto, que es como un embudo y mi avión justo estaba al fondo del mismo. El embarque fue rápido y el Ancestral tuvo mucha suerte y a la hora de facturar me tocó ventanilla, solo que sobre el ala. Le he metido una musiquilla de Christina Perri, la canción A Thousand Years que me gusta mucho. Despegamos por el puto Polderbaan con lo que al principio es como un viaje en carretera pero en avión y vemos campiña holandesa por un tubo con mucho verde, autopistas y similares, venimos despegando después del primer minuto y hay una vista espectacular de Amsterdam y la parte de la ciudad con el puerto. Reduje la velocidad para que se vea porque pocas veces tenemos un día con una luz que permita esto. El aterrizaje fue un desastre. Comencé el vídeo, en el que obviamente no se ve nada porque eran más de las diez de la noche y de repente se me apagó el teléfono porque lo tengo programado para que se apague a las diez y media, con lo que hay un corte con el tiempo que tardé en volver a encenderlo y retomar la grabación. Cuando llegué, pillé el primer tren hacia Benalmádena y me encontré con mi amigo Sergio en el poblacho, en donde había fiesta por San Juan, que debe ser el patrón local. De lo que sucedió en Málaga, corremos un velo, que no necesariamente es tupido.

Una respuesta a “La bajada a Málaga”

  1. Una idea genial ponerle menos velocidad al video, el despegue es genial, pero ya sabes que yo soy un bicho raro y me encanta la noche…
    Estaba pensando que es una pena que no puedas coordinar el viaje a Málaga con el de tu tierra…
    Salud

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