La caldera y su mantenimiento

Una actividad que sucede todos los años en mi caso es la visita para el mantenimiento de la caldera que compré allá por diciembre del 2005. Siempre sucede al final de abril, cuando dan por sentado que has acabado la temporada de invierno y la usarás menos. Lo de la caldera, que imagino que es el nombre que se le da en español, es un misterio. Regresando al nombre, en neerlandés la llaman cv-ketel que viene de aquella palabra modesta y sencilla y que se crea con otras tres y se escribe como centraleverwarmingsketel, traducido li-te-ral-men-te como truscoluña no es nación. Bueno, la caldera, cuando la compras, es una cosa enorme, es una caja blanca más grande que la Rosaura, enorme y por eso, cuando el técnico la abre, te llevas un disgusto, porque has pagado un montón de dinero por aire, que eso está muy vacío por dentro:

La caldera

Con la cita esta siempre he tenido problemas. Un año se olvidaron de venir a mi casa, otro año cambié la cita y no avisaron al instalador y en otros, me dicen que vienen por la mañana y aparecen por la tarde o me dicen que vienen por la tarde, me quedo en la oficina hasta el mediodía y cuando llego me entero por mi vecino que estuvieron a las once de la mañana. Por estos peros, en la actualidad mi vecino tiene asignado el sacrosanto deber de abrirles la puerta y controlarlos, que para veinte minutos que van a pasar en la casa, cuesta mucho más apañar otra cita. Este año me avisaron por carta de las de antes que vendrían hoy entre la una y media y las tres y media. Yo, visto el historial, opté por regresar del trabajo a las once y seguir desde mi casa, con lo que en el hipotético caso de que viniesen una hora y media antes, ya estaba en el lugar. Mi vecino recibió la asignación de los tiempos previos, ya que al mediodía se tenía que ir a recoger a su nieto a algún lado. Al final, a las dos y media, cuando ya pensaba que me habían dejado tirado, llegan dos coches de la empresa, aparcan delante de mi casa y se ponen a hablar. A las tres de la tarde, se aburrieron o algo así y uno de ellos toca el timbre y entra. Desatornilla la tapa de la caldera, la desenchufa, le quita una especie de filtro y un tubo que hay por delante y se fue a lavar el filtro. Ese fue el momento en el que hice la foto. Después regresa y hace un agujero en el tubo que extrae el humo de la misma con un taladro. Me dice que esto es lo último de lo último. Mete allí un sensor, recoloca el filtro, abre el agua caliente y empieza a medir el nivel de oxígeno, de CO2 y las partes por millón de otra cosa que ni me enteré que era. Según él, si el valor ese de las ppm llega a cuatrocientos, la intentan reparar y si al cerrarla sigue en ese valor, hay que tirarla. Cualquier valor por debajo de cuatrocientos es bueno. Empezó a medir y salía que de CO2 la mía produce un 8,5% en la combustión, según el nombre algo bajo pero nada malo. De los ppm, se quedó en treinta y dos, a trescientos sesenta y ocho puntos del valor mortal de necesidad, con lo que pese a los doce añitos que tiene, la chavala sigue estando en forma. Le puso un tapón de plástico al agujero que hizo, lo cerró todo de nuevo y cogió el piro. Ahora, salvo desastre, no lo veré hasta el año que viene.

El único trasto en mi casa que tiene un contrato de mantenimiento es la caldera. No tengo muy claro que sea algo que valga la pena. Creo que cuando esta muera y me compre una nueva, pasaré y en su lugar, pagaré solo en caso de avería para que la reparen. En doce años, no se ha roto y cada año he regalado a la empresa que lo mantiene una pasta gansa con la que ya podría haber comprado otra caldera nueva.

En el pasado, anotaba todos los meses el consumo de gas, electricidad y agua en una página que pertenecía a una compañía eléctrica pero en un punto determinado nos dejaron tirados y perdí todos esos valores. Después opté por crearme mi propia tabla y entre el mes de junio del año 2010 y hoy, el periodo de doce meses en el que consumí más gas fue en marzo del 2011 en donde tenía un consumo de gas anual de seiscientos veinte tres metros cúbicos y el periodo más bajo fue en el año 2014, en donde el primero de diciembre tenía un consumo de los últimos doce meses de doscientos noventa y tres metros cúbicos, para que después digan que no hay cambio climático, que el setenta por ciento del consumo de gas es para que la caldera calienta la calefacción. En la actualidad, a uno de abril, estamos en un consumo de los últimos doce meses de cuatrocientos diecinueve metros cúbicos, lo cual viene a confirmar que este invierno ha sido mucho más frío que el anterior, algo que resulta tan fácil de creer como salir de casa por la mañana hoy con casi un grado bajo cero. En Holanda no compensa poner un calentador eléctrico porque el gas es muchísimo más barato que la electricidad y se calcula que el coste si optas por electricidad sería de más de dos veces y media de lo que pagas por el gas.

5 opiniones en “La caldera y su mantenimiento”

  1. No tengo caldera, mi calefacción consume butano y funciona por convención y muy bien, solo la uso cuando termina el dia, durante este, uso mi inverter eléctrico que alimento con energía solar. Estoy considerando, si amplio el ranchito, adquirir una estufa de esas de pellets, son geniales, calientan un montón y barato mantenimiento y combustible.
    Salud

  2. No sé si te lo han dicho alguna vez, pero eres un enfermo de las estadísticas y los datos!

  3. Por eso soy ingeniero y no sastre. Todo se puede comprender mejor con números.

    Deberías ver las estadísticas y datos que tengo de mis sesiones de correr y las de los pasos que doy diariamente.

  4. Pues en mi casa hay calefaccion central, pero creo que para el año que viene se nos termina el chollo, pues una ley europea obliga a que la calefacción sea individual.

  5. Creo que la ley lo que demanda es que se pueda medir tu gasto individualmente, no que tengas tu propia calefacción. Si ponen medidores del agua que mandan a cada casa, pueden distribuir el gasto por persona. En Holanda hay un montón de barrios en los que hay calefacción central (pero a nivel del barrio) y lo que tienes es un medidor del agua caliente que entra en tu casa y pagas por eso.

    Piensa que ahora mismo en tu edificio puede haber un desgraciado que la tiene a 28 grados todo el día y como se paga entre todos, se la suda. Cuando le venga la factura con mil euros se pensará muy bien lo del ahorro energético. Yo gasto 42 leuros en electricidad y gas mensualmente y mi vecino, con una casa idéntica a la mía pero menos eficiente (ventanas más cutres) y retirado estando en la casa todo el día, él gasta 135 leuros. Como ves, la diferencia es brutal. La mía está programada para funcionar solo cuando la necesito y si me voy al cine o de vacaciones, ajusto el programa. El gasto de 42 leuros se fija en base al consumo anual, de forma que en primavera / verano estás ya pagando por lo que usas de más para el otoño / invierno.

    Confirmando mi obsesión con los números de todo tipo, entre el 1 de abril del 2016 y el mismo día del 2017, el consumo más alto fue el mes de enero del 2017 con 102 metros cúbicos de gas y el más bajo fue el mes de mayo del 2016 con 5 metros cúbicos. El total en esos doce meses fue de cuatrocientos diecinueve metros cúbicos (con lo que un cuarto del consumo se fue en un solo mes). La electricidad no oscila como el gas y en 12 meses suelo consumir 1110 Kw

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