La catalpa se deshace de las hojas

Sigo documentando el declive de mi catalpa cuando se le acaba el combustible para su regeneración actual y vuelve a dormirse esperando tiempos mejores. Hace diez días veíamos que La catalpa se me duerme y en esa anotación había una foto unos días después que la catalpa se rindió y decidió tomarse un descanso invernal. Entre la foto aquella y la de hoy han pasado diez días y el declive es significativo. Sería peor si tuviésemos un buen día de viento ya que me da la impresión que las hojas que no se han caído es porque llevamos como dos semanas metidos en una nube, con bruma, niebla y llovizna varias horas al día y no hay viento. En el suelo ya se empiezan a acumular las hojas.

Esta foto la hice a las cinco menos veinte de la tarde, prácticamente de noche y al editarla en el flickr le he añadido algo de luz porque cada vez oscurece antes. El azul que se ve por detrás no es el cielo sin nubes, es la nube eterna engañando a la cámara o reflejando la luz de la ciudad. Calculo que el diámetro total de la catalpa es de algo más de tres metros, genera una inmensa bola que se mete en el jardín de mis vecinos. Vale la pena volver a visitar La catalpa se despierta para ver el tremendo esfuerzo que hace la planta entre mediados de abril y noviembre.

La catalpa se deshace de las hojas

2 opiniones en “La catalpa se deshace de las hojas”

  1. Con lo que me gusta la catalpa, me imagino un bichito de esos filipinos encima y se me ponen los ojos como a Candy Candy…. Debo tener alguna hormona disparada….

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