La ida y la vuelta a Gran Canaria en julio

La terrible ola de calor que no nos da tregua y que lleva sobre los Países Bajos desde tiempos inmemoriales ha terminado afectando todas nuestras vidas y por eso, aunque hoy se cumplen casi tres semanas desde que regresé de Gran Canaria, no he hablado de ese viaje, bueno, no solo es el calor tan horrendo que me impide sentarme a escribir, es también que como no estaba seguro si la diñó tú-sabes-quién, pues estaba esperando por si me ahorraba hacer los vídeos, que es muy latoso. Aprovechando un viernes tranquilo en la oficina por fin me he puesto y he logrado sacar adelante una anotación gráfica que va a resultar épica y legendaria y que demuestra por trillonésima vez que este es el mejor blog sin premios en castellano y un lugar en donde la calidad brilla por su presencia tanto como por su ausencia. Los vídeos los he preparado las dos noches anteriores en mi casa y me faltaba componerlo todo en una única anotación que dominará a todas las demás. Mis vacaciones veraniegas en Gran Canaria comenzaron con una alegría porque la aerolínea elegida para el viaje es Transavia, la cual parece que no está metida en los fregados de Ryanair o en la desfachatez y la desvergüenza de Vueling. Volaba desde Amsterdam, de sábado a domingo y opté por gastarme unos veinte leuros más en el billete para tener la ida y la vuelta en horario cristiano, es decir, mi avión salía de Amsterdam a las dos y media de la tarde y me permitía ir al aeropuerto por la mañana sin problmeas. Elegí ir en guagua a la estación de tren de Utrecht porque con las obras alrededor de la misma, no me arriesgo a dejar la bici toda la semana. En el aeropuerto, pasé el control de inseguridad sin problemas y después busqué mi avión. Salimos en hora y para complacer a ese-que-no-mento, pillé asiento de ventana pero del lado izquierdo del avión. Desde mi ventana, lo que se veía es un avión de Vueling que seguramente estaba retrasado desde que crucificaron a Jesucristo y los pasajeros ya los habían momificado:

Avión vueling en Amsterdam

Es lo que tiene arriesgarte a volar con las líneas aéreas agitanadas, que te dan por culo a base de bien. El viaje fue perfecto y hay un vídeo espectacular que contiene el despegue y el aterrizaje. En la primera parte, el despegue, fuimos de nuevo a la Polderbaan, en el quinto coño y esta vez iba del otro lado del avión (hace poco estaba sentado en la parte derecha) con lo que ya hemos visto la ruta desde ambos lados. El despegue es precioso, sin nubes y el aterrizaje en Gran Canaria es épico y al estar en la parte izquierda del avión se puede ver la isla perfectamente. Este vídeo, que no me extrañaría nada que nominen a muchísimos Oscars, está acompañado de la canción From Now On del musical El gran showman – The Greatest Showman. Como siempre, si el vídeo no está debajo del párrafo, lo podéis ver AQUÍ:

De lo que sucedió en Gran Canaria diré poco porque es información encriptada y para la que es necesario ensuciarse pero que sepáis que un día fui a bucear y habrán vídeos del fondo del agua del mar. Saltamos ocho días hacia el futuro de este pasado y llegamos al día en el que regresaba, que era domingo y de nuevo y gracias a aquellos veinte leuros de más, pillé el vuelo de las once de las diez y media de la mañana en lugar del de la noche que llega a Amsterdam de madrugada. Pasé el control de inseguridad del aeropuerto con mi mochila petada de comida y embarcamos en hora. NO solo hice un vídeo, en paralelo, gracias a que tengo un Androitotorota de doscientos leuros, hice fotos mientras grababa el vídeo, ya que mi Androitotorota permite esa proeza tan grande y de nuevo, me senté en el lado izquierdo del avión y tenemos UN MONTÓN de fotos espectaculares con diferentes lugares de la costa noreste de Gran Canaria. En primer lugar vemos la playa de Salinetas:

Playa de Salinetas

Desde allí nuestro avión siguió volando y se puede ver en la siguiente foto de nuevo la playa de Salinetas y a su derecha la Playa de Melenara, lugar al que suelo pasear por las tardes desde la Garita y en donde quedo mucho con los amigos para cenar:

Playas de Salinetas y de Melenara

Al lado de Melenara está el muelle de Taliarte y allí la facultad del Ciencias del Mar tiene un edificio grande y hasta laboratorios con unas piscinas en las que recuperan tortugas y otras bestias marinas, aunque puedo jurar y juro que no se realizan labores de protección de los asquerosos truscolanes, bestias que se merecen la muerte. En la siguiente foto vemos el muelle:

Muelle de Taliarte

Finalmente, cuando el avión comenzaba a alejarse de la isla redonda, de Gran Canaria, tenemos una foto de las playa del Hombre y de la Garita, ambas de fabulosa arena negra y entre ellas, la urbanización de Hoya Pozuelo en donde tiene la keli mi madre. En la playa de la Garita he pasado miles de horas de mi vida al sol:

Playas del Hombre y de la Garita

Todas las fotos anteriores las hice mientras grababa el vídeo del despegue que está al final de esta anotación y en el que he añadido mensajes encriptados con los nombres de las playas y que seguro que el único que mira los vídeos los verá. Seguimos hacia el norte, a una velocidad mayor de la esperada por los vientos en la colita que tanto gustito nos daban y gracias a la malvada ola de caló, no había nubes y el aterrizaje fue épico e hice un montón de fotos antes de comenzar a grabar el vídeo. Las fotos que vienen a continuación cubren los últimos quince minutos del vuelo. No hice fotos sobre Bélgica por el asco tan grande que me da ese país desde que es nido y refugio de josdeputas-terroristas, traidores, dictadorzuelos y golpistas. La primera imagen ya es territorio neerlandés, al norte de la ciudad de Brujas y es el estuario del río Escalda, el cual lleva hasta el puerto de Amberes. La ciudad en el lado derecho del río es Flesinga:

Estuario del río Escalda y ciudad de Flesinga

El avión continuó bordeando los Países Bajos y la siguiente foto es de una de las mayores obras de ingeniería de la humanidad, el Delta Park Neeltje Jans, la barrera que protege a los Países Bajos del mar del norte y que se puede abrir y cerrar a voluntad. La excursión que hice a ese lugar con mis padres es una de las que más hemos disfrutado y un recuerdo que está grabado en mi memoria para siempre:

Delta Park Neeltje Jans

Un poco más al norte tenemos otra vista espectacular, el Haringvliet, esos brazos de tierra, como flecos, que se forman en el estuario del río Rin, que por esa zona le da a la costa un aspecto precioso:

Vista del Haringvliet

Siguiendo el vuelo, llegamos a la entrada desde el mar del Norte al puerto de Rotterdam, puerto de más de cuarenta kilómetros de largo, el más grande de Europa y que nace de otro de los ramales del río Rin en su estuario. En el lado derecho de esa mega-entrada a Rotterdam está Hoek van Holland, literalmente la esquina de Holanda:

Entrada al puerto de Rotterdam desde el mar del Norte

Algo más al norte pasamos por encima de la playa de la ciudad de la Haya, Scheveningen, nombre imposible de pronunciar para los cristianos. En la foto se puede ver De Pier, esa estructura que se adentra en el mar y que entre otras dos cosas, tiene una noria y un pabellón. A esa playa se llega en tranvía desde la Haya y en el camino y cerca de la misma está Madurodam, el parque ese de Holanda en miniatura que tanto gusta a los turistas:

De Pier y Scheveningen

Ya estábamos llegando al aeropuerto y el último trocito del país que fotografié (o que he elegido para esta excelsa selección) es la ciudad (o villorrio) de Katwijk aan Zee, lugar en el que no he estado pero al que le tengo una manía tremenda por dos motivos. Uno, que el antiguo director de recursos INhumanos de mi empresa, un jodelagranputa del copón, tenía de apellido el nombre de la ciudad y segundo, que el significado de Katwijk es poblacho de gatos y yo odio y me dan asco y alergia esas bestias repugnantes, con lo que jamás pondré el pie en una ciudad que debe tener una infestación de alimañas similar a la truscolana:

Katwijk aan Zee

Después de eso aterrizamos. En el vídeo, que vemos lo que hay después de Katwijk hasta el aeropuerto, también tenemos el despegue de Gran Canaria. Es fabuloso y fantástico a la par que maravilloso y solo se merecía una canción, así que usé el clásico I Wanna Dance With Somebody (Who Loves Me) de la divina y recordada jacosa Whitney Houston. Esta es una de esas canciones que solo y y dos más reconocemos que es maravillosa pero que cuando la gente la escucha al salir de marcha, se ponen como motos, es que parecen familia de la niña del exorcista y pierden la vergüenza bailando con esta música. El vídeo, si no lo véis por ahí debajo, está AQUÍ:

Y tras aterrizar, pillé el tren a Utrecht la guagua a mi keli y concluyó mi visita a Gran Canaria veraniega.

2 respuesta a “La ida y la vuelta a Gran Canaria en julio”

  1. ¡Te has superado!

    Aunque parezca imposible, lo has logrado, seguro que los videos se llevan un montón de Oscars, los míos, desde luego, ya los tienen.
    Pero eso si, que se te meta en la cabeza, que vas a estar muchos años mas tomando videos, si es mi muerte lo que te lo tenga que impedir, ahora que tengo yo cuerda para rato, bueno, eso espero…jajaja 🙂
    Muchas gracias, brother.
    Salud

  2. Hola Sulaco, tiempo si hablar.
    Pues si, desde que me mude a las holandas he tenido la experiencia Vueling: dos retrasos de 8 horas y el ultimo de 2 dias (mientras veia salir los vuelos de transavia). Lo dicho , por 20 euros de diferencia Nunca MaisVueling!!
    Un abrazo
    M

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