La industria

Ayer por la noche me puse a ver la gala de los Oscars. Por descontado, lo hice saltándome todas las partes que me aburrían y condensé la ceremonia de casi tres horas en algo más de una hora. Lo que más me llama la atención de este espectáculo es el concepto de industria. Para los estadounidenses, el cine es una industria y una vez al año sus miembros se unen para darle glamour y publicitar su negocio. Es una inmensa operación de marketing, un gigantesco anuncio en el que entregan unos premios aunque eso es solo una excusa para abrir un escaparate al mundo que ven más de mil millones de personas y en el que muestran todas sus grandes estrellas. El espectáculo en sí es aburrido y no es que éste año lo sea, siempre lo ha sido. Primero tenemos una hora o más de gente entrando al teatro o el recinto en el que se celebre vestidos como mamarrachos y un ejército de buitres también conocidos como periodistas que les gritan para que se paren frente a ellos y puedan decirles de qué diseñador es el traje o las joyas que llevan. Es algo absurdo e impropio de una especia que ha conseguido dominar el mundo pero es lo que hay y el marujeo manda aquí y en Pekín. Tras esto comienza el espectáculo propiamente dicho y en él se entregan una serie de premios, presentados por gente famosísima en el universo, tenemos números musicales y todo tipo de comentarios mayormente crueles sobre una gente que muchos ven como divinos e inaccesibles. En la gala de este año tuvimos un homenaje a los cincuenta tacos de 007 con alguna canción y casualmente y por primera vez la canción que abre la película es la que ganó el Oscar a mejor canción original. Tuvimos varios números musicales, muchos divertidos y alguno, como el de Los miserables ? Les Misérables, espectacular. Los actores tienden a ir todos con el traje de pingüino y hay poco que decir sobre ellos pero las actrices consiguen sorprender con su ordinariez y mal gusto al elegir unos trajes que parecen el resultado de estilistas que las odian. Cuando crees que no se puede caer más bajo, siempre sale otra vestida aún peor y así transcurre toda la gala. Pese a lo larga que es, el evento solo tiene problemas con los discursos demasiado largos o los tropezones a la hora de recoger o entregar premios.

Igualito que en España. En nuestro país se politiza este espectáculo, se prostituye y se usa para azuzar a un gobierno, criticar a otro o aprovechar la plataforma para cosas que no tienen que ver con el cine. Supongo que la culpa la tiene el hecho de que la industria cinematográfica española crece al amparo de subvenciones. No debe haber un país en el mundo (aparte de los regímenes comunistas) en los que se produzca una cantidad de mierdas semejante a las que se hacen en España. No conozco a nadie que siga insistiendo con el cine español. Toda la gente a la que pregunto, lo evita como la peste, lo considera poco menos que un cáncer, un claro ejemplo de lo podrida que está la sociedad y como la corrupción y el mangoneo del poder se ha extendido hasta la cultura y ambos han formado una entente cordiale. Viviendo fuera de España y pasando únicamente unas pocas semanas de vacaciones en el país, me las apañé para ver nueve películas españolas: De tu ventana a la mía, La montaña rusa, En fuera de juego, Miel de naranjas, Tengo ganas de ti, Lobos de Arga, Lo imposible ? The Impossible, Blancanieves, Una pistola en cada mano, El cuerpo y Fin. La mayor parte (y podéis leer lo que escribí sobre ellas) fueron claros ejemplos de como se tira el dinero en subvenciones de amigos y colegas, como no hay un concepto de industria. En la gala española de los Goya, el equivalente patrio a los Oscars, en lugar de ensalzar la industria y promocionarla hicieron lo mejor que saben hacer. Politiquear y barrer para su bando. Así, el supuesto actor más importante del firmamento español si me dejo lelvar por la prensa española es un tal Willy Toledo del que no tengo ni puta idea de quien es y que una vez he buscado su filmografía y la he cotejado con el cine que he visto y resulta que la última vez que se cruzó en mi camino (y quizás la primera) fue en enero del año 2006 (o sea, hace 7 años) con la película Los 2 lados de la cama. Este señor, actor sobradísimo (tanto que ni trabaja en su oficio, al menos en la variante cinematográfica), le da clase a todos los españoles sobre la vida, la política y todo lo demás y lo hace en un espectáculo creado para promocionar la industria de la que supuestamente vive, aunque es más probable que viva de subvenciones y manos agradecidas que le dan de comer a cambio de su particular genio. Como él muchísimos más, tanto del bando de los sociatas como de los peperos, ladrones unos, ladrones otros, ladrones todos y al parecer todos capaces de no hacer películas que gusten a los espectadores sino mierda tras mierda que infla sus egos y sus bolsillos y ni aporta nada al arte en el que se encuadran ni a la industria a la que representan.

Este año, de las treinta películas que he visto hasta el domingo pasado, la única española fue Lo imposible ? The Impossible, la cual vi por segunda vez y que para mayor deshonra y bochorno del gremio, está rodada con actores extranjeros y directamente en inglés. Voy prácticamente todas las semanas a dos filmotecas en las que en ese tiempo han puesto varias películas italianas y francesas, dos suecas, una noruega y otra danesa, películas de irán y de otros países exóticos y ninguna, repito, NINGUNA película española. La razón: No tienen calidad y no traspasan las fronteras. Es lo que hay cuando los cimientos de una industria no están cimentados sobre productos de calidad y rentables sino sobre el comadreo y el latrocinio, acabas produciendo mierdas que no interesan a nadie.

Hoy por hoy, la única forma de acabar con esto es prohibir por ley las subvenciones de organismos públicos a la industria y forzarla a ser rentable. Saldrían un escaso puñado de películas cada año y seguramente ganarían premios por todo el mundo ya que de siempre se ha sabido que el hambre despierta el ingenio.

7 opiniones en “La industria”

  1. De Willy Toledo he de reconocer que me morí de risa con “Crimen Ferpecto”.
    Y sinceramente, yo no creo que sea hacer política, están, como tú recomiendas, defendiendo su negocio, la subida del IVA al 21 es, sin ya entrar más en tema, descorazonadora para el posible espectador, y desde algún lado hay que protestar, que mejor lugar que en un púlpito donde tienes a los espectadores entregados, al minister delante (personalmente este ministro creo que es una auténtica Wertgüenza) y tiempo para soltar lo que te salga de la rabadilla….
    Si saliesen a la palestra proclamando lo bien que está su industria (usando tus palabras), sería como mínimo, sorprendente.

  2. Virtuditas, disiento completamente. Lo descorazonador es que de todo el cine que se rodó y estrenó en España en el 2012, realmente películas comerciales fueron un par de ellas, no más. El resto es basura de amigotes, pagada con subvenciones sacadas de tus impuestos y que se usan para mantener a los amigotes. Eso es lo triste y lo que hace que esa industria esté podrida. Si el cine no dependiera de las subvenciones, sería mucho más crítico, tendrían al espectador en cuenta y hasta conseguirían que la gente vaya a los cines. Su negocio, hoy por hoy, no tiene defensa. Por mí como si les ponen el IVA al 100 por ciento. Que se diga claramente cuantas ayudas reciben, quién las recibe y cuanto dinero sacan esas películas una vez se estrenan y tú como pagadora de impuestos verás a donde va tu dinero.

  3. Si es que entre el personal del cine patrio no hay concepto de industria, sólo hay que ver cómo ellos mismos se autodenominan “la cultura” o similares. El concepto empresarial de seleccionar un proyecto potable, arriesgar dinero y promocionarlo les da una alergia que no veas. De arriesgar la pasta, nada, que la peli cuando salga al mercado ya esté amortizada a cuenta de los españolitos y lo que venga después sea todo ganancia. Cuando era director de la academia de cine, Alex de la Iglesia dio un pasito adelante y dijo que tenían que empezar a pensar como una industria. La pena es que duró bien poco por los follones con la ministra Sinde.

    A mi también me parece alucinante que le sigan dando pasta a uno para que vuelva a hacer otro tostón de la guerra civil tras no vender un churro en la película anterior (exactamente igual). O a Almodovar, que no lo necesita, para que haga la misma película que lleva haciendo no sé cuántos años mientras algunos con ideas nuevas (que son los que abren camino) se quedan con las ganas por falta de financiación.

    Al final, que la pasta vaya a los mismos de siempre no trae más que endogamia, amiguismo, compadreo y los mismos bodrios de siempre. Para más joder, en cuanto tienen ocasión enseguida se apuntan al mitin diciéndonos lo que tenemos qué hacer y cómo tenemos qué pensar. Pero como aquí somos así, así nos va…

  4. Discrepo absolutamente de tu opinión acerca del cine español,pero de lo que realmente mas profundamente discrepo es de ese tono de crítico de cine que está por encima de todos…creo que el cine,como cualquier forma de arte,gusta en función de los intereses estéticos,vitales,culturales y hasta generacionales de cada uno de nosotros. Parece que voy a tener el “dudoso” honor de ser la primera persona que conoces que sí le gusta cierto cine español;tampoco tengo ninguna clase de complejo en reconocer que muchas películas sobre la Guerra Civil me gustan,me interesan y me parecen bien hechas. Es posible que el tema se explote en demasía;si bien,yo creo que aun no se han dicho cosas que deberían conocerse mejor,aunque pienso que ya deberían tocar mas aspectos de la transición,de la que hoy estamos pagando muchos de sus errores. Me parece que el cine puede tener un fin en sí mismo,un fin social u otros variados fines. Estoy harta de la sobredimensión que se le da al cine americano,que,sin duda,tiene cosas grandiosas,y mucha mierda…y un dato,el cine norteamericano también está subvencionado,casi todo el cine mundial,por unas vías o por otras,lo está,cosa que no me parece mal porque las cosas necesarias no siempre dan beneficios;las subvenciones no son malas en sí mismas,otra cosa es que se sepan dar con criterio y que se les saque el rendimiento correcto. Por otra parte,los actores son ciudadanos y los premios me parecen excelente plataforma para denunciar las injusticias,prefiero ese tipo de actor (comparta o no sus opiniones) que el actor encefalograma plano,siempre glamouroso y divino de la muerte,exigiendo estúpidos caprichos donde quiera que va y me parece demagógico ese rollito que hay en España de criticar a actores como Javier Bardem porque vive muy bien (con su dinero) y dedica un premio a Palestina,qué pasa,es que el que tiene dinero no tiene ojos en la cara para ver las injusticias del mundo,y tiene que regalar su dinero para que se le reconozca autoridad moral a sus palabras…la verdad molesta,eso es todo,y cualquier foro me parece totalmente legítimo para expresarla.

  5. No veo cine español. Que yo recuerde las dos últimas que ví fueron “El Lobo” y “No habrá paz para los malvados”. Coincido contigo en la descripción que haces de la industria del cine español. Está muy politizada, y al tipo Willy Toledo lo conozco más por su deleznable defensa de la dictadura cubana que por lo que pueda haber hecho como actor.

  6. Sacha, yo voy al cine compulsivamente y lo veo todo y créeme, en los últimos doce años he visto tantas películas de la guerra civil española como he podido ya que no he dejado de ir a ver una que estuviera en cartelera cuando visitaba España. El nivel de subvenciones y amiguismos en España es muy superior al de otros países. No se busca hacer cine de calidad, se busca el comadreo y el amiguismo. En Latinoamérica se están haciendo películas buenísimas, con historias muy interesantes, presupuestos ridículos y que sí que llegan al circuito internacional.

    Doverinto, tú eres un buen ejemplo de los problemas del cine español. Has optado por ningunearlo porque no te identificas con el mismo. En España, o se reinventan, o desaparecen …

  7. No lo entiendo, yo hubiera jurado que comenté en esta entrada, pero en fin, va a ser que no.
    Las de guerra son las pelis que mas me gustan, sobre todo las españolas, pero TODAS las de cualquier pais las veo varias veces, siempre que dan una en la tele, me la cepillo, las hay que me se el guión de memoria.Las que menos me gustan son las americanas del norte, por el chovinismo y la vaina de que son lo mas de lo mas, me cabrea, no lo puedo evitar.
    A mi me parece una chorrada como un piano no ver cine de un país determinado, o lo contrario, porque los reyes del mambo, los USA, hacen buenas pelis, pero cada cagada que dios tirita, yo reconozco que aquí se hace mucha bazofia, cada vez menos, pero al buen cine español, que siempre lo ha habido, y hailo, le doy preferencia porque me identifico mas con los guiones, el lugar, la forma de pensar, osea que me puedo tragar una peli regular española y salir contento, no así con una americanada.
    En algo estoy de acuerdo contigo, ni un duro de subvenciones, cada quién que se las apañe, las pelis buenas(Blancanieves, Lo imposible) y no tan buenas (Torrente) dan mucha pasta, y el que no las sepa hacer, que aprenda trabajando con quienes si saben, como en cualquier otro oficio, si el tío es malo, que se joda y se dedique a otra cosa, y eso si, las entradas las dejaría libres de IVA.
    Por lo demás, hay que respetar las opiniones de todo dios, como tiene que ser, todas son válidas.
    Salud

Comentarios cerrados.