La ley de la atracción

Cuando en Julio del año 2000 salí de España, una de mis preocupaciones era el mantener un canal de comunicación abierto con aquellos que podían tener algún interés en mi o en mi vida. Ese canal fue una lista de correos que aún sigue activa y que se nutre del famoso y poco comprendido resumen semanal de los lunes por la mañana. En realidad ese texto es enviado por correo a los miembros de la lista de distorsiones y ellos suelen mirar algunas de las cosas que escribo o quizás dejarlas pasar. En el año 2003 comencé a jugar con las posibilidades de una bitácora y aunque hubo diferentes pruebas, sobre marzo de ese año apareció Distorsiones en blogspot. El formato era muy distinto del actual, centrado más bien en las historias que escribía muy de cuando en cuando contando las cosas que veía o me pasaban. Creo que lo más espectacular de esa etapa era la sección El mito y ?? en el que tenía fotos mías con los colegas que me leían. En ese mismo año registré el dominio Distorsiones y aunque inicialmente apuntaba a blogspot, pronto se me quedó chico y empecé a mirar en el incipiente mercado del Open Source. Encontré Xoops, una plataforma que algunos pocos recordarán. Era poco práctica para mantener una bitácora y pronto me entró la inquietud por cambiar y acabé fijé en WordPress, que en aquella época comenzaba a adquirir protagonismo frente a la desidia y estupidez empresarial de los de Movable Type, que mataron su propio producto con una serie de decisiones absurdas. Distorsiones fue tomando forma y en septiembre del año 2007, tras una campaña bastante machacona y rastrera, un pequeño grupo de gente consideró que donar dinero para sostener una bitácora no era algo descabellado y lo hicieron. Se trató de bishop, el autor de ee .. eternidá, Emo y su Emo Blog, Dani y su Un español en Holanda, Evelyner, Inés, uno+cero y su uno+cero y Waiting que escribe Waiting for Godot. Todos ellos hicieron lo impensable, donar algo de dinero para que otra persona, que escribe por gusto y que se toma esto más bien a cachondeo siguiera haciéndolo durante un par de años más. En aquella ocasión ellos pusieron una parte y yo añadí una cantidad algo superior. También se juntó algo de dinero que obtuve cuando un par de ellos usó los códigos de descuento que en aquella época se usaban en Dreamhost para crear sus propias bitácoras. A todos ellos los podéis ver en la barra lateral en la sección V.I.P.

A primeros de septiembre de este año comencé una nueva campaña para Salvar Distorsiones, dando por supuesto que serían dos o tres los que se apuntarían a donar dinero porque al fin y al cabo en Internet lo que manda es el gratis total. La sorpresa vino cuando empezaron a llegar las donaciones, cuando muchos de los lectores habituales de Distorsiones enviaron un poco de ese dinero que cuesta tanto ganar para asegurarse su ración de algo que es tan etéreo como una bitácora. En el año de la Gran Crisis, en plena decadencia del formato de las bitácoras y cuando todos parecen desplazarse hacia las redes sociales en las que tu vida y los mil y un eventos estúpidos que haces durante el día son aireados para tus mil mejor amigos, en ese año trece lectores de Distorsiones se unieron y pusieron CIENTO OCHENTA Y TRES dólares. Mi objetivo era llegar a los NOVENTA y CINCO dólares en el mejor de los casos, cantidad que equivale a un año de hospedaje y el resultado ha sido que salvo por SIETE dólares que pondré yo, el resto ha sido pagado por vosotros.

El primero fue Rodolfo, el moderador del foro de H.L.P., un lugar que lleva años con las discusiones más increíbles. A él le siguió Waiting que repite y os recuerdo que escribe Waiting for Godot y el mismo día también Virtuditas donó dinero y como todos sabéis, es la fan número 1 de esta bitácora. Un día más tarde le llego el turno a Inés y ahí descubrí que tiene presencia en la red a través de Ictalurus. Antes de acabar el día fue uno+cero el que reincidió y volvió a poner dinero. Ha cambiado de bitácora un par de veces y parece que la de uno+cero le está durando. Después me llegó una carta de Ale con dinero, que también está incluido en el total. Hasta hace poco tenía una bitácora pero que yo sepa la ha borrado y hasta ahora si tiene un nuevo lugar secreto, yo no me he enterado. Un día más tarde fue Jc el que se dejo parte del dinero que ganamos a fuerza de echar horas en empresas ajenas y conviene recordar que él también es de los que pese a llegar tarde, han pillado el virus a conciencia. Su bitácora es Galicia en fotos y seguro que la visitáis a menudo como yo. Luego vino Evelyner que repite su donación y para la que tampoco tengo un enlace con el que corresponder su generosidad. Al día siguiente fue Psikke la que dejo algo de dinero y su última página conocida es Psikke aunque en ese lugar solo encontraréis un mensaje. Tras ella fue Cheo quien donó dinero. Su empresa es Tirma Tours, una agencia de viajes en Estados Unidos y especializada en turismo a España. Yo ya pensaba que habían terminado las donaciones y hasta ese momento era un éxito alucinante pero ese mismo día Luis también donó dinero. Con mi capacidad para sorprenderme totalmente saturada le llegó el turno a Landahlauts, el autor de La Arbonaida, otra de las bitácoras que leo y en la que suelo comentar y para acabar Emo renovó su confianza en este pequeño lugar de la red y también puso su granito de arena. Su bitácora es el Emo Blog y seguro que me veis en los comentarios. Fuera de plazo llegó la donación de Dani, que tiene la bitácora Un español en Holanda aunque hace más de un año que no la actualiza. Y aún más tarde llegó la donación de Marco, otro de los comentaristas habituales.

Un montón de gente y un montón de dinero que por supuesto agradezco de corazón. Un compromiso renovado para seguir, aunque no creo que nunca me haya planteado dejarlo. Cada uno de ellos se ha convertido en accionista y en protector del legado de Distorsiones, son los que lo hacen posible ya que con su gesto demuestran que este pequeño rincón les importa. Otros no han podido donar y soy consciente de ello. No todos podemos despilfarrar dinero y nunca ha sido mi intención el obligaros, aunque sí el machacaros y crear cierto malestar de conciencia.

El título de esta anotación habla de la ley de la atracción, un extraño supuesto que dice que los pensamientos (conscientes o inconscientes) influyen sobre las vidas de las personas. Yo no soy religioso y tiendo a creer que si existe un Dios, seguro que no le importamos y él a mí me preocupa mucho menos. Me gusta la ley de la atracción porque es al mismo tiempo egocéntrica y altruista, te dice que si quieres que te pasen cosas buenas has de tener una actitud positiva y querer lo mejor y así atraerás cosas más buenas. Yo creo firmemente que el mundo funciona así, que somos imanes y los amargados atraen amargura, los felices atraen felicidad, los ricos amasan más dinero y los pobres seguimos siendo pobres hasta el fin de los días. A lo largo del día, en cada ocasión en la que puedo interceder para ayudar a alguien y hacer un pequeño esfuerzo que solucione un problema de otra persona, lo hago sin dudarlo. No espero nada a cambio, es un acto realizado sin interés, gratuito y altruista. La ley de la atracción dice que el buen rollo atrae más buen rollo y aquí tenéis la prueba, un montón de gente se toma esto tan en serio que están dispuestos a asegurarse que siga funcionando, que su ración de entretenimiento de dudosa calidad aunque variado y de frecuencia diaria siga llegando.

Tendremos Distorsiones para mucho rato. Seguiremos explorando mundos desconocidos, distorsionando la realidad, despachando malas películas sin piedad, viendo fotos de lugares variados, recorriendo el mundo y repitiendo una y otra vez las mismas ideas sobre la amistad, la vida, la felicidad y todas esas tonterías que nos preocupan. Todos y cada uno de los accionistas recibirán algún detalle, quizás algo de Luxemburgo o de Praga, ciudades que visitaré próximamente. Será el regalo del mes de septiembre. A todos ellos y a aquellos que han expresado su voluntad para colaborar, muchas gracias, estoy abrumado por vuestra generosidad.

¡Larga vida a DISTORSIONES!

12 opiniones en “La ley de la atracción”

  1. Uf!
    Que buena noticia la de la recaudación porque yo que no contribuí ni con un euro, estaba con cargo de conciencia, incluso había pensado poner a la venta, si no te llegaba el dinero, mi famosa colección de condones usados con agujero, y ya no va a hacer falta, y lo mas cojonudo, que no es gracias a mi, lo que me hace suspirar de alivio.
    Lo de la ley de la atracción viene sucediendo desde el principio de los tiempos, solo que un tío un día, se le ocurrió llamar a ese fenómeno de esa manera tan acertada, y con esa etiqueta se hizo mediática…
    Todo esto me lo he inventado yo pero…¿A que suena bien?..jajajaja
    Salud

  2. “Hija, hija, tú eres fan de alguien?”- No mamá, soy fan de una bitácora- “ay, dios, Manolo, pide cita que la niña está peor de lo que creíamos”
    Seguro que piensa que es algo que tiene que ver con drogas o malas influencias, la verdad que suena fatal, jajajajaja (me estoy partiendo de risa yo sola en el trabajo con el ordenador y ya me miran mal, y luego me extraño, jajaja)
    Ha sido un placer, y más placer será seguir leyéndote.

  3. También le puedes contar que dices llamarte Virtuditas y que tu nombre de guerra aparece en la barra lateral de la mejor bitácora sin premios en castellano y posiblemente la única que pagan sus lectores.

  4. “y pagas?” “Virtuditas?” “nena, dime la verdad, te has metido a puta?””y si te has metido, no deberían pagarte a ti?”
    ay por dios que me da algo de la risa, me van a echar del chollo!

  5. Sulaco, yo creo que la fecha de la primera donacion no es correcta, en el 2005 estaba cantando yo por todos los clubs de holanda y no te conocia, por lo menos que me acuerde. Besos

  6. Bueno, la mia acaba de llegarte, tarde pero mejor que nunca…
    Por cierto, anda que no hace teimpo que no hablamos… mea culpa!!! 😉

  7. Estoy en el camino de la salvación :”hola me llamo Evelyne y soy distorsionesadicta”, ahora también sé que soy víctima de la ley de la atracción y me gusta!
    Muy bueno lo de Virtuditas.

  8. ni siquiera siete dolares, mis 5 euros van de camino por correos
    un abrazo y a seguir entreteniendo

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