La nana

La nanaEl festival de cine latinoamericano de la ciudad de Utrecht me permite ver algunas películas que jamás pasarían por un cine cerca de mi casa. Generalmente hacen una buena selección y di no fuera porque dura una semana, iría a ver todas las películas. Mi experiencia de años anteriores es que el cine chileno y argentino me encanta, me gustan las tramas, la forma de hablar y en general son gente que sabe como hacer una historia entretenida. Mirando entre las películas que podía elegir, escogí una llamada La nana de un joven director chileno llamado Sebastián Silva. Creo que en España se estrenó a finales de abril aunque imagino que fue más bien en el circuito de filmotecas.

Una julay paranoica se rebota toda cuando otra chama le pisa el corral y allí no hay quien viva

Una Nana que lleva veinte años con una familia y los ha ido viendo crecer a todos comienza a tener problemas médicos y en la casa contratan a otra para que la ayude. La mujer ve esto como una amenaza en su particular reino y hará lo imposible por joder a las ayudantes en una particular y cruenta guerra que tolera la señora de la casa, que parece no ser capaz de tomar el control y ponerla en su sitio. Al final la nana encuentra la horma de su zapato y descubre que hay cosas más importantes en la vida y que vivir para trabajar no lleva a nada.

Lo que más me choca en esta historia es la forma en la que la Nana forma parte de la familia. Es una relación extraña y que para aquellos que no nos criamos con una persona en la casa haciendo esta tarea. La mujer tiene una percepción de sí misma bastante rara, como si fuera un perro guardián. Superado eso, uno se lo pasa muy bien con las tramas que monta para cansar a las nuevas y hacer que se vayan y para cuando la película da un giro y ella descubre lo equivocada que puede estar con su concepto simplista del mundo la película consigue evolucionar y saltar a otro nivel. Entre las cosas que quizás sobraban son las escenas de ducha con las mujeres desnudas. No aportan nada y la verdad, no es que sean diosas alucinantes que te la pongan dura en un microsegundo.

Por supuesto que se puede ver y te lo pasas bien. No es un clásico pero tiene su pase. Definitivamente no recomendada para los descerebrados y aquellos que crean que el cine se hace a base de efectos especiales.

06/10