La semana pasada en Distorsiones

Aunque para muchos puede resultar un paso natural, para mí el escribir una bitácora es suficiente para satisfacer mi ego y pasar al siguiente nivel no es algo que me quite el sueño. Aún así, en estos días me pregunto si ¿Lo hago o no? y aún no tengo respuesta. Seguimos quemando cartuchos de este invierno que cada vez está más cerca de su final y pronto los tulipanes alegrarán nuestra vista. Mientras, yo vuelvo a intentar que se me pegue algo del Folclore Nórdico y en el último curso de holandés al que asisto suceden cosas tan absurdas como las Formas distintas de estar en holandés. En esta semana también hemos visto a Woody Allen en Battery Park, una imagen que capturé en mi visita a la Gran Manzana en mayo/junio del 2008.

Con Eligiendo el camino hemos llegado al capítulo final de una serie en la que reviso mi visión del mundo que me rodea. Ha tomado casi cuatro meses y si queréis leer la secuencia completa, comienza en El camino, continúa en Caminos sin salida, después vino La fuerza del camino, tras el cual llegó El árbol de la vida y acabamos en Eligiendo el camino. Todas estas anotaciones están ilustradas con imágenes tomadas en Lage Vuursche, un bosque precioso en el corazón de Holanda.

Hemos seguido viendo fotos de New York. Durante los últimos siete días vimos La isla de la Libertad al ocaso, una Puesta de sol entre rascacielos, el Puente de Brooklyn y El sur de Manhattan.

La foto de bicicletas de esta semana es El velomóvil amarillo, otra de esas bicis increíbles que se pueden ver por las carreteras holandesas.

Hubo muchísimo Cine y como los Oscars están al caer estoy tratando de ver las películas nominadas. Fuimos de menos a más, aunque todas muy buenas. Comenzamos con The Visitor y su poética historia, luego vino The Curious Case of Benjamin Button – El curioso caso de Benjamin Button y la fantasía con la que nos cuentan el relato, siguió el terrible drama de Doubt – La duda y terminamos con la excelente Milk – Mi nombre es Harvey Milk.

Y antes de acabar, unas estadísticas para ver si nos hacemos una sopa de letras con los números:
Estadísticas de navegadores en Distorsiones 2008

La gráfica anterior muestra las proporciones de la tarta de los diferentes navegadores usados para entrar en Distorsiones a lo largo del 2008. El ganador fue la nube de versiones de Internet Explorer con un 72,69%, seguido de Firefox con un 23,64%, una tercera plaza para el navegador por defecto en los Mac, el Safari que logró un 1,84%, en cuarta posición llegó Opera, el navegador de los frikis, estancado en su 1,01% y con unos meses de vida ya subió al quinto lugar el Chrome de Google con un 0,43%.

En enero las cosas comienzan a cambiar y lo podéis ver en la siguiente imagen:
Estadísticas de navegadores en Distorsiones enero 2009

Internet Explorer sigue mostrando síntomas de agotamiento y baja al 67,04%, es la primera vez en la historia de Distorsiones que está por debajo del 70% y aún más increíble es que la gran mayoría sigue usando la versión 6.x y parece que ni la 7.x o la nueva 8.x atraigan a los usuarios. Firefox sube su cuota hasta un 27,98% y también es la primera vez que logra más de un cuarto de la tarta, en la tercera posición sigue Safari con un 2,4% y a la cuarta posición llega el Chrome de Google con un 1,38% desbancando a Opera, que sigue viendo como todo el mundo lo deja atrás y en esta ocasión se conforma con un 1,03%. Este año voy a procurar seguir la evolución de los navegadores con los que la gente visita esta bitácora por diversión y ver hacia donde tiran las nuevas tendencias.

2 opiniones en “La semana pasada en Distorsiones”

  1. Lo de tanta gente que prefiere el IE 6.0 puede ser porque para instalar el IE7 hay que pasar por la validación de licencia y claro, los Windows que vienen en el típico CD todo-en-uno-y-mas no cuelan. Lo que mas me sorprende es que el fabricante de Opera no se haya dedicado ya a otra cosa, porque mira que llevan años para tener sólo el 1%.

  2. Yo tengo Opera en mi iBook para mirar la compatibilidad de mi bitácora con ese navegador y es un puto fracaso. La última vez que lo abrí me dijo que había una nueva versión y cuando hice clic para que se la descargue, abrió una ventana nueva y se puso a poner el código binario allí. Al final tuve que usar el Firefox para sacarme la versión nueva y actualizarlo. Patético.

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