La última sesión de patinaje de este invierno

La semana pasada avisaba que estaba Patinando en Anna’s Hoeve con drama incluído y el viernes me di otra ración de patinaje.

El colega que llevamos a urgencias en el hospital acabó siendo operado y nunca me llegó a quedar claro pero creo que se dislocó la cadera y le tuvieron que meter el fémur de vuelta a su sitio y de gratis le pusieron un clavo y dos tornillos para dejárselo bien amarrado. Esto fue un rescándalo de consecuencias inexplicables en la empresa y por supuesto, todo quisqui me culpa a mí porque siendo yo el africano, obviamente era culpa mía #FUISTE-TÚ-TÚ-TURURÚ. Por una casualidad de la vida, mi amigo el Moreno estaba grabando un vídeo y tenemos el instante posterior a la caída, cuando el chamo se levantó del hielo y aún parecía un ser humano y en ese mismo vídeo se me puede ver ir a ayudarlo lo cual confirma que yo no provoqué su caída y que hasta tuve un raro ataque de bondad del que espero me puedan tratar pronto con las medicinas adecuadas. En el mismo vídeo se puede ver como medio minuto más tarde el chamo está tirado en el hielo sufriendo.

El jueves no pude ir a patinar porque había un viento horrible que hacía que la sensación fuera de temperaturas de menos diecinueve grados, y por más que las chaquetas te protejan, la cara sigue expuesta y por ahí sí que no paso, que he visto fotos de un amigo y tenía un color de carne putrefacta que no veas, parecía que lo habían desollado. El jueves utilizando mis dotes para la manipulación y visto que el Moreno no venía a trabajar el viernes, convencí a otros dos colegas para que se vinieran a Hilversum. Llegué a trabajar un rato antes e hice mi trabajo muy profesionalmente y a las dos me piré. Durante las siguientes tres horas, nos lo pasamos bomba en Anna’s Hoeve patinando sin parar y puedo confirmar y confirmo que pese a las lénguas viperinas, no me caí. Uno de los colegas se dió una hostia una de las veces y me temí lo peor, mi segunda visita a urgencias en una semana, pero al final se recuperó y ya lo que suceda en su casa no es mi problema. De todo el patinado que hicimos hay varios vídeos pero al final me quedo con los que hice yo. Huelga decir que hay que sentarse para ver el vídeo. Lo primero que notaréis es que la nieve ya no está sobre el hielo y que hay una multitud. Además, todo el lago está helado y había más gente. El vídeo comienza con una vuelta que termina de manera abrupta cuando me encuentro con mis amigos y uno de ellos se lanza a abrazarme, algo que puede suceder y sucede porque a mi, al contrario que a algunos comentaristas, todo el mundo me quiere y me adora. Que conste que ni me caí cuando se lanzó a por mí. Vale la pena fijarse en la gente con sillas, que en realidad está aprendiendo y las llevan para el equilibrio y en la segunda parte tenemos a una julay en silla de ruedas sobre el hielo. También en esa segunda parte hay un autoretrato, para que aquella lenguaraza que me dice por el güazáp que yo no me hago fotos o vídeos vea que mejor que procure no morderse la lengua que igual se envenena. La chama de la silla de ruedas aparece después de tres minutos y medio y yo estaba por ofrecerme a ayudar al marido si lo que quería era deshacerse de la vieja. Justo cuando la vemos, por la parte izquierda de la pantalla, por la derecha hay una chama patinando con una silla con una niña sentada en la misma. La banda sonora es una conocida, la canción Un Año Mas del fabuloso grupo Mecano. El vídeo, si por alguna maldad no aparece por debajo de este párrafo, está AQUÍ:

El resto de la velada lo pasamos el Cartouche, el hogar de las costillas más ricas del universo conocido y un exquisito plato vegetariano, ya que todos sabemos que el animal del que salieron era vegetariano y por la lógica más simple, si el animal era vegetariano y yo me lo como, yo también soy vegetariano total y tal y tal:

Spare-Ribs “Spicy” en el Café Cartouche

Para cuando llegué a mi casa, además de la barriguita llena tenía el corazón contento, con tanto patinaje y tanto papeo del rico.

15 opiniones en “La última sesión de patinaje de este invierno”

  1. Pues tampoco había tanta gente.

    Si por algo ganas de ir a Holanda es para probar esas costillas.

  2. Lo mejor, las costillas, yo me aburriría dando vueltas y vueltas, no se, si hubiera patinadoras en tutú, o en pelotas, todavía, pero así, nada mas que vueltas, pero en fin, siendo el premio encochinarse con las costillas, y la birra, además del cachondeo con los amigos, vale, si, me podría sacrificar… 🙂
    Salud

  3. Genín, había una ancestral haciendo patinaje artístico con su macho ancestral que seguro que te hacía tolón, tolón

    Luis, los que van con niños no aguantan más de tres cuartos de hora y hay varios sitios en Hilversum, con lo que se reparte la carga. En Utrecht vi fotos de un canal en el centro y y era como la avenida de las Canteras un sábado por la tarde.

  4. Hasta salió aquí en los informativos, el mogollón de gente que petaba los canales en Amsterdam.
    Y por cierto, a Genín y a mí todo el mundo nos quiere sin necesidad de manipulación 😛

  5. Pues precisamente Amsterdam fue donde no se podía patinar porque cerraron los canales muy tarde. Hubo gente que cayó en el agua helada porque se rompía el hielo. Murió un viejo de 75 años que patinaba en hielo natural.

  6. Si estaba patinando no era viejo, la edad es otra cosa, conozco gente de 40 que son más viejos que alguno de 70 (te va a odiar Genín cuando lea eso!). Pobre hombre, de todos modos que muerte más horrorosa.

  7. Qué muerte más estúpida. Sabía que el hielo era delgado y se lo pasó por el forro del culo. Murió congelado porque la gente no se podía acercar al lugar a sacarlo sin caer en el agua helada y los bomberos tardaron 30 minutos en pescarlo. Ya estaba dispuesto para meter en cajas de Pescanova y ponerlo en el supermercado.

  8. ¿Y quien va a comprar un bicho así? La carne mas dura que el copón, seguro que lo adquirió alguna Universidad para diseccionar y tratar de averiguar de donde y porqué sobreviene la estupidez en la senectud…
    Pobre… 🙁 hay algunos que con la edad pierden el instinto de conservación, yo al revés… 🙂
    Salud

  9. Sulaco:
    ¿Me estás llamando maricón y que me gustan los machos ancestrales? 🙁
    Porque eso pasa de la categoría de insinuación… jajaja
    Salud

  10. Genín, lee despacio, una ancestral, con su #MITÚ y todo. Estaba haciendo patinaje artístico junto a su macho de las cañadas. Estaba mucho mejor que algunas de las madres de treinta y pico y cuarenta estropeadísimas que había por allí, que algunas parece que son de la cofradía del culocochismo

  11. No, si lo leí perfectamente: “con su macho ancestral que seguro que te hacía tolón, tolón” ¿Quién me haría tolón, tolón, el macho ancestral, evidente, a ver si encima me vas a llamar maricón y anal-fabeto 🙂 🙂
    Salud

  12. La hembra seguro que te hacía tolón. El macho según se nota los cuernos te enfila para darte un cabezazo y mejor sales a escape con ella.

    A propósito, en Bélgica murió otro chamo de 74 tacos que patinaba. Cayó de cabeza, reventó el hielo con la testa (o los cuernos, vete a saber), se metió en el hielo y lo sacaron todavía vivo pero la diñó en el hospital. También patinaba en una zona de agua grande. Lo tripito, se podía patinar en zonas muy limitadas porque no tuvimos una cantidad suficiente de días helados. Todos los que se lanzaron a los lagos estaban locos y la lástima es que no cayeran mil veces más gente para aclarar un poco el código genético, que la estupidez se transmite tanto o más que las enfermedades venéreas.

  13. “para aclarar un poco el código genético, que la estupidez se transmite tanto o más que las enfermedades venéreas”–> ME ENCANTA. Así con mayúsculas.
    Por cierto, mañana es festivo por obra y gracia local, por tanto me da que nos vemos el viernes si no hay novedad.

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