Meet the Fockers – Los padres de él

Sólo hay una película de la que a estas alturas del año se pueda decir que la he visto dos veces y es Meet the FockersMeet the Fockers o los padres de él traducción libre al español de un título bastante difícil de adaptar, aunque yo hubiera optado por un conoce a los quetefollen por ejemplo.

La razón para ver la película dos veces fue la insistencia de mis amigos. Eso y la esperanza de que la versión original fuera algo mejor que la versión doblada al español. No fue así. Se ha perdido la magia. Hace cinco años cuando se estrenó la primera parte, recuerdo que me reí como una hiena en el cine. En esta ocasión hubo risas eventuales pero las situaciones eran tan de libro de comedias que uno las veía venir con veinte minutos de antelación. Y eso pese a que el director de la película es Jay Roach, el mismo que hizo la primera parte. Se le ha acabado la chispa o quizás los guionistas tuvieron una mala semana, porque la sensación global es de decepción. Esta se una de esas películas que podía haber sido y no fue. Para empezar le sobran minutos. Ciento quince minutos son muchos. Yo la hubiera dejado en noventa y posiblemente la gente saldría más contenta del cine. Y además de minutos, sobran egos. Hay tanto estrellón en pantalla que la cosa se vuelve imposible.

Repite todo el mundo. Como ya conocíamos a parte de los protagonistas, sus personajes han perdido la frescura que tenían. Robert DeNiro ya no levanta las carcajadas de la vez anterior y lo mismo le pasa a Ben Stiller, totalmente encasillado en este tipo de papeles. El pobre se ha convertido en el payaso oficial de Hollywood. Me empieza a cansar un poco. No tiene casi registros y siempre hace el mismo papel. La que hace de su novia, Teri Polo, pasa sin pena ni gloria por la pantalla. Esta pobre no llegará a nada como no mejore mucho. Si la eliminas de la película no se pierde nada. Es como un cero a la izquierda. De los nuevos, tenemos a Dustin Hoffman tratando de hacerse el simpático aunque sin conseguirlo. Tiene un par de escenas que en condiciones normales deberían hacer que la sala se caiga de las risas pero que no consiguieron despertar al público. El hombre lo intenta pero no puede.

La única que se salva con nota y la sensación de la película es Barbra Streisand. Me descubro ante esos pellejistas que la han tratado. Mira que han cortado carne de ese cuerpo serrano. La han dejado más tersa que un tambor. De tanto que la estiraron, le han puesto los pezones a la altura de las orejas y parece una lunnie. Es increíble que todas esas costuras se mantengan sin explotar. Es que me tuvo fascinado toda la película. Cuando se reía estiraba la piel y le salían unos chorritos de leche por los pezones ojeriles. Una cosa alucinante.

Por lo demás, nada del otro mundo. Si eres descerebrado y te gusta ir al cine en plan ganado, con todos tus amigotes, apúntate al evento y ve a verla con toda la manada. Si no, espera a que la den en le tele dentro de unos años que no te pierdes nada.
gallifantegallifantegallifante