Mercado de la pequeña India

Mercado de la pequeña India

Mercado de la pequeña India, originally uploaded by sulaco_rm.

Si pasas por Kuala Lumpur en sábado, uno de los lugares que hay que visitar es el mercadillo de la Pequeña India. Allí avanzarás entre gente que se aprieta como les gusta a los Hindúes, que parecen disfrutar con la falta de espacio personal. Una anécdota de ese mercadillo era con el tipo que normalmente bloquea la puerta de uno de los templos y que tiene múltiples enfermedades terribles que usa para mendigar y conseguir dinero. En el mercado su estrategia es fijar objetivo, caer sobre ti, abrazarse a ti y no te suelta hasta que le das algo. Lo vi haciéndolo varias veces y en un momento determinado el tipo me puso como objetivo (y yo me di cuenta). Se fue acercando sigilosamente, se preparó y cuando se dejó caer hacia mi di un salto y se dio un trompazo contra el suelo de órdago. Además de partirme de risa con la multitud, solo por su mirada de odio profundo que neutralicé con otra de odio intenso mereció la pena la visita al mercado. Por lo demás, puestos de chucherías y cosas para turistas, mucha comida exótica e hindúes tratando de timarte con el cambio como es tradicional con ellos.

8 opiniones en “Mercado de la pequeña India”

  1. Puaff que asco, a mi un tio de esos se me tira encima y me agarra y le suelto tal “morraa” (lease cabezazo pa los no insulares)que va estar una semana viendo estrellitas en plan dibujo animado, por no decir que le saco medio cerebro por la nariz.

  2. Luis, no lo hice porque son legión pero no creas que no lo pensé.

    Emo, mucho olor a curry y en algunos rincones hedía a cosas que preferí no mirar. También el calor extremo y el abandono de los desodorantes crea una atmósfera muy peculiar pero como todos sufrimos el problema, una vez te integras ni lo notas.

  3. Hombre lo mejor es lo que tu hiciste, pero eso fue porque te diste cuente y pudiste anticiparte. Pero si vas por ahí andando tan tranquilo y te salta un tío encima, no se yo mi reacción.

    Me pasó una cosa parecida en Egipto, un tío me agarro para que entrara en su tienda, la reacción inmediata fue arrearle un puñetazo en su brazo, meterle un chillido (lalalalala, es decir no, no, no, en moro) y mirada traspasa bloques de plomo. El tio se quedó blanco se replegó tranquilamente mirándome medio acojonado. Yo creo que lo que más le llamó la atención fue que le dijera no en su idioma, eso desconcierta.

  4. jajajajaja Me he estado imaginando la escena del tío putrefacto pegandose el morrazo y la cara entre asombro primero y odio después y he terminado con dolor de flato…jajajaja
    Odio a esos tipos!
    Salud

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