Mi visita a la Cueva Pintada de Gáldar

En mi visita a Gran Canaria de las pasadas navidades fuimos un día a visitar el Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada de Gáldar. Desde su apertura sentía curiosidad por ver ese lugar tan importante para la historia de la isla de Gran Canaria. Dadas las limitaciones que imponen me fue imposible acudir en mis visitas anteriores y lo hice el la víspera de fin de año.

Para ello, primero había que reservar e intenté usar la página de Cajatique sin éxito. Seguramente aún no saben que hay otros sistemas operativos aparte de Windows y otros navegadores aparte de Internet Explorer y no me quedó más remedio que llamar, aguantar diez minutos hasta que respondieron al teléfono y hacerlo al estilo tradicional. Nuestra visita era para las cinco de la tarde y teníamos que estar allí una hora antes o nos cancelaban la reserva así que planeamos bastante tiempo.

En la página web se olvidan de mencionar lo jodido que es aparcar en los alrededores y como no les pareció importante el hacer un aparcamiento para el público en el edificio que han hecho junto al yacimiento así que tuvimos que dejar el coche donde el buen Dios nos concedió la gracia, conduciendo entre callejuelas que parecen no tener ninguna regla ni el ancho adecuado para el tráfico.

Al recoger nuestras entradas se nos informó que el uso de cámaras fotográficas o de vídeo no está permitido y eso nos tocó un poco los huevos. He estado en yacimientos similares o infinitamente mejores que este y en ninguno de ellos se prohíbe el que la gente pueda hacer sus fotos. De hecho, si lo que quieren es promoverlo como destino turístico, más les vale despabilar y cambiar las reglas o ya pueden agarrarse bien a la teta de las subvenciones y vivir del cuento.

A la hora indicada estábamos todos listos y comenzó nuestra visita al parque arqueológico o eso creíamos nosotros, porque no te permiten andar por tu cuenta y tienes que seguir en todo momento a un guía. Los primeros cuarenta y cinco minutos los perdimos entre una película 3D de puta pena, un espectáculo patético y mal hecho que producía dolor de cabeza y obligaba a la gente a quitarse las gafas. Imagino la cara de felicidad del colega que apañó el dinero de semejante engendro. Después de ese mal comienzo nos llevaron a una sala para ver unas pocas cosas encontradas en el lugar, tuvimos que escuchar una explicación que venía a ser lo mismo que se nos dijo en la película y seguir chupando rueda del colega que nos llevaba por allí.

Finalmente nos pasó a otra sala en la que parecía haber una maqueta enorme y una pantalla y después de sentarnos nos endiñó otra película con más de lo mismo. Mi interés por el tema decaía a pasos agigantados porque yo fui allí a ver el yacimiento y la cueva y no a mamarme la bazofia que nos estaban sirviendo.

Tras estos tres cuartos de hora salimos a la enorme nave industrial que protege las ruinas y mi estupor por no poder usar la cámara se convirtió en ira. No hay ninguna razón lógica para que te lo impidan. Allí hay focos de todo tipo y el ambiente no está protegido. En fin, supongo que tendrán miedo que alguien les robe sus sacrosantos derechos de autor. A partir de nuestra entrada en la cueva nos hacían avanzar un poco y o nos ponían un nuevo vídeo en unas pantallas planas habilitadas al efecto o nos echaban un masque de explicación. Para cuando llegamos a la Cueva Pintada ya solo queríamos que acabase el suplicio.

La cueva la han protegido con algo que ellos llaman burbuja pero que es más bien una aberración. En esta era de avances de todo tipo no me puedo creer que lo mejor que se podía hacer es crear una superestructura horripilante que roba todo el encanto a ese momento y lo despoja de su magia. A la burbuja entramos divididos en dos grupos y tras salir intentamos preguntar a nuestro guía por otra cueva que está al lado y de la que no hablaron pero este no estaba por la labor y apagó las luces para que no la viéramos.

Tras esto pensaba que saldríamos en estampida pero me equivoqué. Nos llevaron a unas reproducciones de las casas en las que de nuevo nos gozamos dos vídeos que acabaron de matar nuestra curiosidad por el lugar.

Una hora y cuarenta y cinco minutos después de haber entrado volvimos al punto de partida. Mi opinión es que esta única y obligatoria forma de ver el lugar es una puta mierda, agota al visitante, no te permite disfrutar del lugar y está concebida quizás para niños pequeños de un colegio pero no para adultos. Las películas son muy desafortunadas, particularmente la de tres dimensiones que sobra por completo. Sobre lo de no poder hacer fotos prefiero no volver a hablar. Es algo tan estúpido que no concibo quien fue el retardado que tuvo la idea. Es una lástima porque podrían haber hecho algo muy bonito y entretenido para enseñar a los Canarios parte de su historia y no lo que nos encontramos.

Así que si estás pensando visitar el lugar, yo te diría que esperes a que cambien las reglas, permitan las visitas no guiadas y replanteen completamente el concepto del lugar. Alguien debería pagarles unas visitas con subvenciones a otros lugares del mismo tipo para ver si consiguen aprender algo.

3 opiniones en “Mi visita a la Cueva Pintada de Gáldar”

  1. Estoy convencida de que es el mismo tío el que monta todos esos “documentos gráficos” porque todos son la misma puta mierda. Alguien ha visto alguno decente?

  2. Lo de no tener un aparcamiento en condiciones es de pena. Y ni el cabildo ni el ayto han tenido iniciativas al respecto. La señalización también es muy escasa.
    En cuanto a la visita, si es verdad que le sobran videos. Así seguro que suplen la falta de conocimiento de algunos guías.
    De acuerdo en que la prohibición de fotos en el yacimiento es inadecuada. No así en la propia cueva pintada. Y no lo digo por tí, que se que llevas el tripode y la harías sin flash, sino por los compact-users que no saben ni como se deshabilita el flash. Aún así deberían hacer la advertencia.
    En general mi opinión sobre el yacimiento en general es que han tardado demasiado tiempo en abrir la cueva si tenemos en cuenta lo que han hecho. Yo soy de Gáldar y tardé 32 años en poder verla. Todo porque un jodido “arqueólogo” la tenía bloqueada para vivir del cuento.

  3. Dentro de la cueva yo no creo que se deban hacer fotos y además con los cristales que hay no saldrían bien pero en el yacimiento …. ahí sí que es estúpido prohibirlo.

    El guía de nuestra gira la verdad que era lo más parecido a un alcornoque que he visto en mucho tiempo.

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