Miradouro de Graça desde el Castillo de San Jorge

Una de las cosas que más me fascinó de Lisboa fue las vistas desde los diferentes miradores de la ciudad. Debo tener decenas de fotos de este tipo. Como estoy procurando contenerme, he elegido unas pocas y hoy tenemos una de las colinas tal cual la vemos desde las murallas del Castillo de San Jorge. Curiosamente, mañana veremos el castillo y este mismo lugar desde otro de los miradores. En Lisboa también merece la pena sacarte la tarjeta de transporte público porque a menos que tengas pilas alcalinas y unos patotes como el caballo de Giligil, te reventarás a subir y bajar cuestas en las diferentes colinas que forman el centro de la ciudad.

7 opiniones en “Miradouro de Graça desde el Castillo de San Jorge”

  1. De todas maneras el palizón, si quieres mover el culo, no te lo quita nadie, pero en realidad eso pasa con todas las ciudades que se visitan por primera vez…
    Salud

  2. Sí, pero es que este es un palizón en cuestas, que se hace más pesado. En Roma también se hace duro por las putas colinas. Regresando al hotel desde las escalinatas de la plaza de Españislavia se me ocurrió andar y para cuando me quise dar cuenta, aquellos tres kilómetros fueron bien duros.

    A propósito, la última actualización de WordPress, el motor que mueve esta bitácora, ha introducido un fallo que afecta a las anotaciones programadas, que en el caso de ésta la mejor bitácora sin premios en castellano son casi todas. Por eso, cuando pongo fotos, veréis que salen unas líneas extrañas en la parte superior y que corresponden a los ajustes de estilo para ver las mismas. Supongo que tarde o temprano lo arreglarán pero hasta que eso suceda, que nadie se asuste si ve esas líneas extrañas.

    Segundo a propósito, parece que al viajar a Españislavia por Navidades no tendré acceso a Internet por culpa de los cabrones de ONO, que han decidido joder a mis padres. Intentaré dejar tanto como pueda escrito pero no creo que pueda preparar diez días completos de entradas y por supuesto, responderé comentarios cuando y donde encuentre acceso a Internet y tenga ganas de hacerlo.

  3. ¿Tres kilómetros?… ¿Dónde tenías el hotel…en las afueras?…jajaja. A lo mejor es que ya he perdido la noción de las distancias, después de haberme pateado toda Roma; pero tres kilómetros me parecen mucho. Claro que soy capaz de mirar a qué distancia tenía yo el mío, de la plaza de España, y enterarme de que estaba aún más lejos. Ya lo miraré.

  4. Huitten, acabo de mirar y la ruta andando que hice son 3100 metros y yendo por colinas. No es la más directa pero la diferencia son menos de cuatrocientos metros. Me quedé en un B&B por debajo de la plaza de Vittorio Emanuele. Ese mismo día seguramente andé anduve entre 20 y 30 kilómetros ya que en ningún momento usé el transporte público, no paré y comencé temprano.

  5. ¡Ah!… Es que yo estaba en Via Nazionale, y creo que es más o menos un kilómetro hasta la Piazza de Spagna. Y desde luego no tengo ni idea de cuántos kilómetros recorrí en 5 días (ni siquiera sé los de un solo día); lo único que tengo claro es que llegaba al hotel, y creo que me desmayaba cada noche (con solo tocar la cama). Empezábamos, cada día, a las 10 de la mañana, y no volvíamos hasta las 10 de la noche. Y a la vuelta, siempre usábamos el metro o el bus; ya no estamos para muchos trotes. Al final sacamos la Roma Pass, el primer día, nada más llegar al aeropuerto; y suerte que fue así, porque le dimos un muy buen uso (aunque andar, andar, lo que se dice andar…lo hicimos muchísimo). Digo lo de siempre: ¡Qué dura es la vida del turista!…

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