Mis impresiones de Bangkok y la visita a Wat Pho y Wat Phra Kaew

El relato del viaje a Birmania y Tailandia del 2011 comenzó en la anotación De Utrecht a Bangkok pasando por Hilversum y Amsterdam

Al llegar a Bangkok, lo primero que notas, además del bochorno es la extraña convivencia entre unas infraestructuras futuristas y la pobreza. El aeropuerto es espectacular, enorme y muy bien organizado. Al salir tomé un tren que me llevó hasta una estación en la que podía transbordar al metro. Gracias a toda la tecnología que uno puede llevar en su iPhone, tenia una aplicación para averiguar rutas en el transporte por tren y metro de Bangkok. Lo que no decían es que el transbordo requiere salir de una estación galáctica, andar por la calle, cruzar una carretera con seis carriles sin semáforo y todo esto con dos mochilas y cuarenta grados. Una vez en el metro tuve que pasar un control de seguridad ya que es lo normal allí (me pregunto como lo harán en hora punta).

Una estación mas adelante salgo del metro y me meto por la calle equivocada andando un par de minutos y sudando como un cochino. Rectifico y encuentro el hotel sin más problemas. La habitación estaba muy bien. Tras descansar un poco salí a pasear por la zona sin rumbo fijo y sin ningún tipo de plan. De lo que vi, Bangkok parece estar lleno de viejos con pibitas, viejas con pibitos y gente joven que al parecer solo quiere emborracharse.

Cambié dinero a la moneda local, cené y cuando me aburrí de ningunear a pollabobas que querían que me hiciese un traje a medida regresé al hotel. Comentar que en las calles principales hay cruces aéreos y tal y como circula la gente, son obligatorios. Te pasas el día subiendo y bajando escaleras pero al menos vives para ver una puesta de sol más.

Al día siguiente me levanté temprano y bajé a desayunar. Tras la pitanza me eché a la calle para ir a ver el Gran Palacio y al enorme Buda reclinado de Wat Pho. Primero tomé el Skytrain, un tren sobre la calle, básicamente la misma idea que el monorail de Kuala Lumpur pero con un tren normal. Unas paradas más adelante me bajé y continué la ruta en el autobús 508, con aire acondicionado e igual de lento que el resto del tráfico en Bangkok, ciudad que parece vivir en un atasco permanente.

Me dejaron en la misma puerta del Wat Pho y al entrar compré mi entrada, la cual costó la friolera de 50 Bahts o algo más de un leuro granadino. Fui a saco a por el Buda, dejando las botas en la puerta con cierta aprensión. Caminé a su alrededor y le hice todas las fotos que quise. La gente compraba unos cubitos llenos de monedas y después iba poniendo una en cada uno de los recipientes al efecto (había un montón). Wat Pho es el monasterio más viejo de Bangkok y dicen que ya estaba allí en el siglo XVI (si tienes problemas para interpretar las equis y los palitos, pide ayuda en otro lado), antes incluso que la ciudad. El Budha tiene cuarenta y cinco metros de largo y quince de alto y su postura pachanguera es porque estaba pasado de vuelta y en el Nirvana. El complejo tiene un montón de edificios más con imágenes de Bhuda, jardines y otras curiosidades. Coincidí con una visita de cadetes militares y no veas como sudaban con esas ropas y el exceso de temperatura.

Al acabar la visita salí a la calle, paseé hasta la entrada del Gran Palacio o Wat Phra Kaew y pude ver como los estafadores se la metían a un par de turistas con un timo tontisimo en el que se ponen en la puerta de salida del palacio y cuando les preguntan les dicen que está cerrado y los mandan a otro sitio a desplumarlos. En un cartel enorme avisaban a los turistas, el tipo hablando con ellos y metiéndosela doblada. En fin, que espero que cambien de guía de viajes porque las dos que yo llevaba lo avisaban claramente. La entrada al palacio cuesta 350 Bhats o cerca de diez euros.

Además del Palacio Real, aquí se encuentra el templo del Bhuda Esmeralda. Ambas atracciones son las mas populares de Tailandia. El conjunto de edificios es espectacular, con bonitos frescos y edificios e incluso una maqueta muy apañada de Angkor Wat, lugar en el que estuve el año pasado. El Bhuda Esmeralda es de jade y lo descubrieron en 1434. La estatua es minúscula y le cambian las repitas con las estaciones (el rey lo hace). Ademas de no dejar hacer fotos del mismo, llama la atención el prohibido sentarte orientando la planta de tus pies hacia el Bhuda.

Aunque parezca que fue un rato, entre ambos lugares estuve unas tres horas y al salir regresé en el 508 al hotel, me duché y cambié y volví al aeropuerto para continuar hacia Yangon, cuidad que es mi próximo destino.

El relato continúa en De Bangkok a Yangon o de un mundo a otro totalmente distinto

9 opiniones en “Mis impresiones de Bangkok y la visita a Wat Pho y Wat Phra Kaew”

  1. Hay una cosa que no entiendo: “le cambian las repitas con las estaciones ” que le hacen que?? estaré yo hoy espesa. Con tanto templo te nos vas a acabar volviendo budista 🙂

  2. Siiiii jajajaja y no siento resentimiento, que es lo peor! Jajajaja.
    Feliz cumple Genin. Besos.

  3. Virtuditas, quise decir ropitas pero el iPad me lo cambio.
    Waiting, no habran mas fotos hasta el domingo. No tengo Internet 🙁
    Tampoco puedo editar la bitacora porque no me fio del cibercafe. Aqui seguro que me bailan la contrasegna.

  4. Bueno, me vuelvo a desconectar por dos dias. Que nadie se preocupe qeu el barco sigue adelante. Tengo tantos episodios escritos que ya hay contenido hasta el 19 de junio.

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