Montañas de fuego desde el Islote de Hilario

En el Islote de Hilario puedes aprovechar para comer, ver a un señor echando agua en unos tubos y las fumarolas que se forman o simplemente mirar alrededor y alucinar con la vista de paisaje lunar que hay en el lugar. En el restaurante de ese lugar tuvimos la experiencia más memorable de las vacaciones, con unos diez camareros atendiendo un local en el que las mesas ocupadas eran menos de cinco y haciéndonos esperar unos veinte minutos hasta tomar la orden. Profesionales de la hostelería épicos y legendarios. A la hora de pagar, si no nos levantamos y vamos a la caja, no lo habríamos conseguido.

2 opiniones en “Montañas de fuego desde el Islote de Hilario”

  1. Mira que te dije que no fueras. No vale la pena. Ir y ver, pero no comer. Yo allí no me pido ni una coca-cola. La comida es una p.m. y el servicio es patético, debido a que son empleados públicos del Cabildo de Lanzarote, más gandules imposible. Que si van a un concurso de gandules les hacen un control anti-doping.

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