Ni de coña

Hay que ver como cambian las tornas. Hace un par de meses me adoraban y me lamían las uñas de los pies por haber entrado a formar parte de la gran familia que crea soluciones y esta semana me están demonizando y crucificando por no querer ir a un evento de estos de espíritu en equipo. La culpa la tiene el director de la división, un tipo que podría haber nacido en las Canarias ya que posee ese ímpetu de cacique bananero que se da tanto por aquellas tierras y que fue uno de los motivos que me animaron a emigrar. Al colega, visto que cada mes se le marchan dos personas de la compañía por no estar contentas no se le ha ocurrido otra cosa que organizar un día de convivencia en el que nos tendremos que mamar cuatro horas de discurso y después participar en algunas actividades deportivas. Yo no nací en Cuba y no sé como alguien se puede pegar uno de esos discursos interminables de su presidente y tengo claro que no quiero saberlo así que me excusé y rechacé la invitación. El hombre, a través de su secretaria me hizo llegar el mensaje avisando que no se permitían ausencias, otro detalle que lo aproxima a cierto mandatario de una isla que en sus tiempos fue conocida como la Española. Habitualmente soy una persona bastante flexible y que se deja malear y no suelo plantear grandes problemas a la hora de hacer cosas pero cuando alguien toca el botón de te jodes y lo haces reacciono muy mal. Como no he estado yendo al trabajo los últimos días y mi jefe no estaba el día que sucedió eso, le dejé un correo indicándole que se podían meter su reunión y evento por donde les cupiera y que en lo que a mí respecta o me permiten coger medio día de vacaciones, o me permiten no ir, o me busco otro trabajo.

Desde que comencé a trabajar en ese equipo creo que he sido de los pocos que realmente funcionan a pleno rendimiento. Cada semana he tenido trabajo para el ciento sesenta por ciento de mi tiempo. Soy la persona más solicitada y he dado muestras de una versatilidad impensable entre mis amados compañeros. A cambio solo pido que me dejen en paz, pasármelo bien, hacer cosas distintas y ayudar en lo que pueda. No suelo poner pegas a nadie que me pida un favor, me quedo si es necesario más tiempo para ayudar a otra gente y si tengo un rato libre cojo tareas que están sin hacer por no haber recursos y las completo. A pesar de odiar la burocracia hago todas las tareas que requieren papeleo a tiempo y de la forma debida y aporto ideas que pueden mejorar los flujos de trabajo.

Ahora llega este capullo y pretende imponernos su mierdoso evento. Nadie quiere ir pero parece que no hay huevos para levantarse y decírselo a la cara. O al menos no los había. Ni siquiera se lo diré cara a cara, usaré la misma secretaria que él manda para darme los mensajes. No iré y llegaré al jaque mate si es necesario.

La parte anterior la escribí antes de haber pasado por la oficina y comprobar el alcance de mi órdago. Hoy intentaron convencerme de nuevo y como no les funcionó han optado por hacer la vista gorda y que me coja medio día libre. De paso me han pasado algo de información confidencial sobre lo que sucederá allí tratando de usarlo como gancho para interesarme pero no coló, no iré y no disfrutaré con esos doscientos cuarenta minutos de discurso.

12 opiniones en “Ni de coña”

  1. No seas tozudo… que al final habra orgia con las secretarias y un festival sadomaso con los jefes vestidos de cuero y los gerentes atados a los potros… y te lo vas a perder…. 😉

  2. sí, el sueño de todo hombre con secretarias de 64 años con las tetas hasta las rodillas y el coño sin pelos por deforestación y de las que tienen los dientes postizos más blancos que Tom Cruise. Me abstengo.

  3. uuuuuuuuuh, donde hay que echar el currículum??? si todos sois así en esa empresa ya me falta tiempo para llegar! que exitazo!

  4. No vayas, si lo haces te mostrarás débil y te irán obligando regularmente a hacer cosas que no te gustan, te utilizarán. Ten en cuenta que los compañeros que tanto te aman te odiarán ese día, y al día siguiente te adorarán. Si se le cruzan los cables al jefe (que ya ha dejado ver su punto débil, la ausencia de los empleados, su fracaso como jefe), te echarán de la empresa, te pagarán una buena pasta y en dos meses tendrás otro trabajo igual ó mejor, porque la época de las vacas flacas está acabando.
    Y si todo ocurre de otra forma que tu no deseas, no digas que fue MI CULPA. Otra cosa, un día de estos me monto en la bici y me voy para allá.

  5. No voy. Lo genial sería que me echaran en Julio, con los 9 meses de salario que me corresponden, iría al paro y encima me pagan cursos para que encuentre trabajo. Sería la bicoca, un verano de escándalo. Yo por eso hasta le meto dos dedos en el chichi a la esposa del vicepresidente aunque me los tenga que amputar luego.

    Mi jefe está rebotadísimo conmigo porque soy la oveja negra. Ya le he dicho que no tengo la culpa, que Dios me hizo así de espléndido y ya es muy tarde para cambiarme.

  6. Bah que le den a tu jefe, no vas y punto, no hacen falta más explicaciones, si lo quiere entender que lo haga sino… viento fresco.

  7. Mi jefe se calló el otro día y se le rompieron los huevos y aunque no quiere ni desea ir, ha agachado la cabeza y se presta al juego.

  8. No se si llego a tiempo para meter las narices , pero yo que tu iría , si te portas “bien” , como tu sabes lo mismo no te molestan nunca jamás.

  9. Lo que sea, será. A mí me ha pillado haciendo jardinería en casa de mi amigo el rubio. Por lo que me han contado algunos jefillos serán degradados así que aquello parecerá un velatorio. Nosotros nos vamos a la piscina a disfrutar de la tarde.

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