No digas nada

No digas nada El año 2007 lo cerré yendo al cine por la tarde a ver la película No digas nada aprovechando uno de los dos mejores días que existen para visitar una sala oscura. No digáis nada pero el 24 y el 31 los cines están desiertos y son tardes perfectas para ir a ver alguna película. Como gracias a la marginación que sufre el cine español esta película solo la ponían en uno al que yo no suelo acudir, fui después de comer cuando la gente está dormitando la pitanza y planeando sus salidas de fin de año.

Una banda de julays limpia la RASA de miasma y gentuza

Yo sigo sin llegar a comprender los criterios de los distribuidores a la hora de repartir las películas por todo el país. Cuando miraba la cartelera de los multicines estas navidades veía un montón de basura intragable que por proceder de los Estados Unidos habían adquirido el derecho y el privilegio de tener una presencia masiva en los cines mientras que otros productos mucho mejores eran marginados. La mayor parte de esos bodrios se estamparon en su país de estreno pero eso no parece desalentar a los mercaderes y lo vuelven a intentar en nuestra tierra. La película No digas nada está a años luz de muchas de las comedias que nos llegan desde el otro lado del Atlántico. Es divertida, amena, está bien hecha y tiene una historia absolutamente increíble que si puede suceder en algún lugar del mundo es en España. Por supuesto no conocía a ninguno de los protagonistas y visto el trabajo que han hecho, aún queda algo de esperanza en nuestro cine. Si logramos aguantar algo más hasta que la nefasta generación que nos ha tenido tragando mierda durante estos últimos diez años la espicha, seguro que nuestro cine se volverá tanto o más interesante que el que se está haciendo en Chile, Argentina u otros países de Sudamérica.

Volviendo a la historia, la cosa trata de una chica que está enamorada de uno de sus profesores y al que mata accidentalmente. Avisa a dos colegas y se deshacen del cuerpo pero la cosa se tuerce y el secreto se esparce como la pólvora. La joven le coge gusto a eso de matar y lo que debía ser un hecho aislado se convierte en algo regular. Veremos como toda la clase se organiza para solucionar el problema de la mejor manera posible y aunque todo se sale de madre se mantienen unidos y salen adelante. Geniales los jóvenes, entretenidísima la historia, divertidos algunos de los golpes y aunque no vas a salir del cine pensando en los grandes problemas del mundo, te pasarás un buen rato que es de lo que se trata.
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