Un nuevo cine en mi circuito y en Utrecht

Hasta el más acarajotado de los que entran por aquí regularmente es plenamente inconsciente que ir al cine es algo que yo hago con una frecuencia infinitamente mayor al resto de los mortales e incluso los inmortales. Me la trae al fresco el cine visto en tu propia casa y para mí, la experiencia del cine es perfecta. Para satisfacer mi apetito insaciable, suelo acudir a varios cines en mi entorno, con la única limitación que han de pertenecer a la cadena de cines Pathé ya que es con ellos con los que tengo un abono de cine ilimitado por diecinueve leuros al mes y creedme, a mí cuando me dices que es ilimitado es como cuando vosotros vais al wok y os encochináis hasta el infinito y más allá con esa comida recalentada solo porque habéis pagado y después salís de allí con la tripa como un bombo de la lotería nacional. En mi ciudad, Utrecht, solo hay un cine Pathé con tres salas, el Rembrandt, uno que además es del año del quintín por lo menos. Con tres salas, las posibilidades son escasas y se centran en el cine comercial y muy pero que muy raramente llega algo de cine del que menos público atrae y eso lo compenso con otros cines. Mi segundo cine favorito es el Pathé Amersfoort, con siete salas, cerca de la estación de tren y a diez minutos desde Hilversum en tren y a diez minutos de Utrecht, con lo que resulta casi perfecto y además, suelen tener al menos una de las salas con pelis de autor. Cuando no consigo encadenar al menos una sesión doble por allí, la alternativa es ir al Pathé Arena, al ladito del estadio en el que juega el Ajax y que tiene trece fastuosas salas, aunque en ese todo es cine comercial salvo por las pelis en turco y en hindú para las minorías. También en Amsterdam y aprovechando que están muy cerca unos de otros, suelo ir a los dos que son más como filmotecas, el Pathé City junto a Leidseplein y el Pathe Tuschinski junto a Rembrandplein, este último el cine más bello que hay en en los Países Bajos y motivo frecuente de fotos de los turistas por su fachada modernistay olé con chimpún ya que, según la wikipedia, es uno de los cines más bellos del universo conocido y por conocer. Por último y a menos de cien metros de este último está el Pathé de Munt, con un montón de salas de cine comercial, lo cual me hace relativamente fácil la programación de sesiones dobles, que es como a mí me gusta el cine y que es como iba al cine cuando era un niño y mis padres se deshacían de mi toda la tarde del domingo mandándome a las sesiones dobles del cine Victoria que hasta tenían payasos entre las películas.

No tengo ningún problema en alcanzar y superar mi cuota personal de doscientas películas al año pero desde hace dos semanas, tengo un nuevo cine en los alrededores. En septiembre, en el noreste de la ciudad y en lo que se supone que va a ser el nuevo centro urbano, un área que están construyendo con todo tipo de viviendas y servicios, se inauguró en Utrecht un cine Cinemec, una cadena que justo en aquellos momentos estaba en apuros y los de Pathé compraron manteniendo su independencia. Parece que por fin se han dado cuenta que integrar mola más y da más guita porque desde hace dos semanas, mi abono ilimitado también funciona en ese cine, con lo que el fin de semana pasado pasé por allí para verificarlo. Tienen siete salas y está nuevito. Fui a ver una película que resultó una mierda pero eso no era lo interesante, la misión era comprobar la zona, calcular el tiempo en bicicleta hasta mi casa según la mejor ruta y la más bonita, ya que puedo ir en unos veinticinco minutos por un camino, el más óptimo, pero también puedo ir a la vera de un canal por un carril bici fabuloso y entonces tardo treinta minutos. Ya lo he incorporado a mi matriz de cines y esta semana haré un par de visitas.

Cinemec Utrecht

En la foto anterior, una imagen de la sala 2 del Cinemec Utrecht, una nueva casa que se une a las otras en las que cada año paso cientos de horas.

10 opiniones en “Un nuevo cine en mi circuito y en Utrecht”

  1. He hecho alguna pero nunca me ha llamado la atención como para ponerlo aquí además, ya hay suficientes turistas jodiendo la entrada y ese es un cine que he visitado catorce veces este año (de las ciento dos películas que he visto). Sin ir más lejos, hace un par de fin de semanas fui al festival de cine español para ver 3 películas en dos días distintos.

    Se me olvidó comentar en la anotación que a mí se me pude encontrar entre las tres primeras filas, cerca de la pantalla. Depende mucho del cine. En este específicamente, el punto perfecto está en la tercera. En el Pathé Rembrandt en la segunda.

  2. Yo menos de la fila 7 casi ni me lo planteo, estás cegato!! Tan cerca de la pantalla es imposible verla entera a la vez!! Yo no me pongo tan cerca ni de la tele de mi casa, con eso te digo todo.

  3. Yo me meto dentro de la tele para verla mejor.
    A lo mejor el oculista te puede poner gafas para lo de la visión de caballo. Yo en las filas 2/3 tengo una vista completa, perfecta y maravillosa de la pantalla, sin distracciones. En la fila 7 veo a la gente andando por los pasillos, mandando mensajes con sus dispositivos mágicos, cascándosela y además escucho un güevo de conversaciones que no me interesaban ya que pagué por ver la peli, no por lo demás.

  4. Será eso, que como aquí hay que pagar las entradas a precio de oro, al cine vamos poca gente, no hay tanto trasiego. Este fin de semana me tocó ir al estreno de World of Warcraft (tengo un friki pequeño, no tengo otro remedio) y debíamos ser como mucho 20 en la sala. Estuvimos en fila 8 y no había nadie sentado por delante.
    Por cierto, es en serio, lo de Genín ya empieza a preocuparme.

  5. Virtu, no mujer, mala yerba nunca muere, tenia una visita londinense y le estuve enseñando un poquito de Andalucía, ya estoy de vuelta para joder un poquito al que tu y yo sabemos… 🙂
    Besos y salud

  6. Virtuditas, no te dejes engañar que este nuevo genín no es el mismo que el prehistórico que comentaba antes. Yo quiero de creer y creo que este es un truscolán que se nos ha infiltrado para reventarnos las anotaciones. Ya mismo agarro mi muñeco de vudú de Nueva Orleans y me lo curro para mandarlo hasta Raticulín por lo menos.

  7. Genín!! no se te ocurra dejarme sola con sulaco! es muy retorcido!! (se te echaba de menos 😉 )

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