Onder het hart

Enero en Holanda es siempre el mes para el estreno de las películas holandesas raras de verdad, los dramotes esos que uno nunca puede comprender como consiguieron doscientos patrocinadores que apoquinaron un dinero que jamás volverán a ver, aunque claro, si se hace como en España y te lo dan las administraciones públicas porque tienes amiguetes, entonces no creo que sea tan doloroso, ya que el dinero de todos, es como un río que nunca se agota. Regresando a la peli, un drama, con enfermedad terminal y eso es algo que yo no puedo dejar pasar, que lo de gastar kleenex mola mazo. Así fui a ver Onder het hart, película que jamás de los jamases se estrenará en España pero que de hacerlo, la titularían truscoluña no es nación.

Un julay separado empieza a cogerse a una pava y cuando le da un yuyu termina conviviendo con el chochito lindo y el ya desechado por viejo

Un médico de cabecera separado y con dos hijas conoce a una pava que trabaja en un invernadero con mariposas y después de sentarse sobre uno de los bichos y matarlo una cosa lleva a la otra y acaban saliendo juntos y después quieren vivir juntos y la hija mayor odia a la tipa y cuando todo parece encaminado a un final feliz, le detectan un tumor cerebral super-hiper-mega desarrollado y acaban todos viviendo en una keli con el enfermo esperando que la diñe, con los roces que esto conlleva.

Este es el tipo de idea macabra que solo se le puede ocurrir a un holandés, lo de meter en la casa a la nueva, a la ex y a las hijas con el padre y ver como las gatas se tratan de arrancar los ojos entre ellas. Probablemente habría funcionado si fuese un corto pero es que todos los previos, introduciendo a los personajes y demás aburren. Tampoco es que lo de la casa sea tan terrible, tienen un par de encontronazos y finalmente todos acaban por ceder un poco, siguiendo el tradicional modelo pólder holandés de llegar a un compromiso por el bien de la comunidad y allí es como si no pasara nada. El chamo tenía un acento del sur de Holanda que no veas y me costó un huevo comprenderlo, razón por la que siempre evito ir a ciudades del sur, hablan rarísimo. Aquí tenemos un caso en el que los actores no desentonan, es la historia la que hace agua y no puede capturar nuestro interés. Al final todos sabemos que el chamo terminará muriendo y nos castigaron con un epílogo en el que todas vuelven a la casa y casi que son como familia y se quieren una a otras, aunque ojo, que todos sabemos que los puñales más sanguinarios siempre te vienen del lado de la familia porque es el único flanco que no proteges.

Un experimento bonito sería doblarla al truscolán y estrenarla en España con un cine lleno de miembros del Clan de los Orcos y grabar sus reacciones. Seguro que no sobrevive intacta ni la pantalla ni escapa ninguna butaca. Demasiado pedante para ser interesante para los sub-intelectuales de GafaPasta, encaja perfectamente en la categoría de películas a olvidar.

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