Mundos diferentes

Uno de los días en los que he ido al cine durante la semana en Gran Canaria noté una de las diferencias que hay entre los Países Bajos y las Canarias (o quizás España). Estaba en la cola para entrar, el empleado escanea mi entrada y me manda al fondo a la derecha, hacia mi sala. Allá arriba, te dan la bienvenida y además de indicarte el lugar de la sala, igual te recuerda que la película no tiene pausa (si es muy larga) o cualquier otra cosa y te desea que disfrutes con la peli. Cuando acabó la peli, salí del cine sin pena ni gloria, los empleados no parecen estar interesados en los que se van, frente a los cines holandeses en los que te desean un buen día, o buenas noches y a veces te preguntan si te gustó. Lo de estas conversaciones mínimas, por las Canarias no se dan entre desconocidos, uno asume que ha ido a ver una peli y el otro que le pagan un sueldo por estar allí. Y punto. En los trenes holandeses, cuando el revisor pasa por el vagón, aunque no esté controlando los billetes, saluda a la gente y estos le devuelven el saludo y cuando revisa, lo primero que hace es darte los buenos días/tardes/noche y pedirte la tarjeta de viaje y tú le das a él los buenos días/tardes/noche y le das las gracias cuando te la ha revisado. En la guagua, al conductor/vendedor de entrada, allá arriba también se le hace un saludo de rigor y cuando te bajas al menos un gesto con la mano si estás en una puerta trasera, frente al sistema en Canarias que es de ignorarlo, que cuando en uno de los viajes de guagua le di las buenas tardes al conductor, al hombre casi se le corta el reglote del susto. Curioso como los latinos o los del sur son mucho más abiertos y amables para un montón de cosas pero cuando se trata de interacciones de este tipo, la norma parece ser el ninguneo.

También me llamó la atención que en la guagua, la gente la llena desde adelante hacia atrás, todo el mundo quiere un asiento lo más cercano a la parte delantera y en los Países Bajos, la gente va al fondo y la llenan desde atrás hacia adelante. Aquí tambén he visto mucho despatarramiento, tanto de hombres como de mujeres que se sientan y se despatarran para ocupar dos asientos y para que reduzcan el espacio que ocupan, se lo tienes que decir explícitamente, parecen estar vacunados contra las señales que indican que el vehículo está lleno y hay que decirles que quiten su ponzoñosa pesuña del asiento extra que están ocupando o ellos o sus bolsas, que parecen haber pagado también un billete de guagua.

Con lo que sí que van a tener que hacer algo muy pronto en España es con los patinetes eléctricos, esos vehículos van a todo meter por las aceras o los carriles bici, en los que están prohibidos las motos. En Holanda, un patinete es una moto sin asiento y ha de ser homologada igual que las motos y ha de pagar y tener los mismos deberes que estas y circular por los mismos lugares que las motos. Me pregunto si la gente que las lleva tiene alguna puta idea de como conducir, si han sacado algún tipo de carnet o más bien creen que las reglas las escriben ellos, que es lo que me parece. Supongo que se necesitan varios muertos para que las cosas se organicen un poco, frente al estilo holandés de multa tras multa tras multa y retirada de vehículos porque si la compañía no lo ha homologado en tráfico, básicamente es ilegal y no puede circular por las calles del país.

Playa en la isla de Shimizu

El islote de Shimizu es la playa y poco más. Tiene otra cala aún más pequeña por el lado de la derecha y allí van todos los barcos de las excursiones del circuito A para el almuerzo, con lo que en un momento determinado del día, aquello se peta de gente y después continúa su plácida existencia. Los alrededores del islote son espectaculares, con un fondo para nada profundo muy bonito que se puede disfrutar con gafas y tubo. La playa también está bien pero como cuando la visitas hay una marabunta, estropea un poco la experiencia.

¿Qué fue lo que pasó?

En su día, cuando comenté la película Booksmart, ya hasta sugería que igual debería volver a verla y eso hice la semana pasada el lunes, esperando que mi amigo el Turco acabara de trabajar porque no todos hacemos nuestras ocho horas tempranito. Mira que estaba equivocado o había una mala luna la primera vez que la fui a ver o estaba muy cansado, no me lo explico, porque el mismo Elegido, cuando fue a verla por segunda vez, acabó con una experiencia totalmente distinta.

En primer lugar, me reí un montón y en unas cuantas escenas, me descojoné. La escena en la que la tortillera tiene su primer encuentro sexual, con una compañera de instituto, le mete el dedo por los bajos para pajearla y cuando le comenta a la otra que tal lo está haciendo esta le dice que bien pero que tiene que afinar puntería con los agujeros, ese es uno de los grandes momentos del cine cómico y vulgar de este año. Como además la pota toda, aún mejor. El discurso final del friki, fabuloso, la charla en un coche de la gorda con una compañera de clase que le explica que si tiene fama de comepollas, es porque ya es mayorcita y le mola mazo, fabulosa y la escena de los padres abrazando y besando el oso de su hija, que se lleva con ella de viaje, sin que estos sepan que ese es el instrumento favorito de ella para frotarse los bajos, hilarante. No se como no pude ver todas estas escenas la primera vez que vi la película porque seguro que ya estaban allí.

Es casi como si me hubiese dado un jamacullo en el cine porque no puedo creer que viendo las mismas imágenes y escuchando los mismos diálogos, un día aquello como que no caló y al otro me llegó hasta la médula. Si hubiese escrito de la película tras el segundo pase, probablemente le habría dado un ocho o quizás hasta un nueve.

La semana pasada en Distorsiones

No quiero que se me acumulen los resúmenes así que hago este rapidito para finiquitar la semana pasada, ya que en estos mismísimos instantes, yo estoy en Gran Canaria, en la isla redonda. Durante la semana comenté los Los previos de la matanza, ya que la ejecución de la última reorganización estaba prevista para el martes, el día de los Navajazos y después cambiamos de tercio en La bajada a Málaga, con vídeo incluido, igual que La subida a Ámsterdam y la semana continuó con vídeos en Pesca mayor en Amsterdam.

En el Nido vimos El lago Grande, seguimos con Otro panorama en el lago Grande y tras este La salida del lago Grande y lo dejamos en las Islas de Shimizu e Inatula.

Hasta el momento en el que escribí el resumen, que fue el miércoles, fui a ver dos películas al Cine y finalmente vi cinco durante la semana y por aquí comentamos cuatro, comenzando con 100% Coco New York, seguimos con el fabuloso documental Apollo 11. Primeros pasos – Apollo 11, de ahí saltamos a la comedia con drama De Libi y lo dejamos con el masque Triple amenaza – Triple Threat. Una de las dos películas que vi fue Súper empollonas – Booksmart, la cual repetí.

Paso de comida que no tengo tiempo y así transcurrió la semana.