Tulipan Rodolfo



Tulipan Davenport, originally uploaded by sulaco_rm.

El tulipán de hoy está dedicado a Rodolfo, uno de los lectores y comentaristas asiduos y uno de los pocos que trata de corregir las imperfecciones ortográficas y gramaticales que perpetro tan a menudo, fruto del batiburrillo idiomático en el que transcurre mi vida. Rodolfo es el autor de una bitácora cuyo nombre, Estoy hasta las pelotas, ya prepara al lector sobre lo que se puede encontrar por allí. En lugar de comentarios, tiene un foro en el que gentes de espectros opuestos se baten ladrillo en mano y de alguna forma, Rodolfo consigue moderar ese sitio y sacarlo adelante. Yo soy de los que entran pero raramente opinan.

El tulipán que le dedico es en colores rojo y amarillo y tiene unas hojas terminadas con un flequillo muy cachondo. La perspectiva de la foto nos permite disfrutar de las figuras concéntricas que forman los colores. A este tulipán se le conocía como Davenport pero nosotros lo llamaremos tulipán Rodolfo.

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Star Wars Episodio III: La venganza de los Sith – Star Wars Episode III: Revenge of the Sith

revengeofthesithHa pasado una semana desde que se estrenó el capítulo que cierra la saga de las galaxias, Star Wars Episodio III: la venganza de los Sith. Aunque muchos creyeron que correría a verla el primer día, en el primer pase, esa nunca fue mi intención. Gracias a la Fuerza estoy dotado de gran paciencia y permití que pasaran unos días. Lo malo de ir cuando se estrena es que tienes que sentarte en una sala en la que hay un cuarenta por ciento de seguidores fieles de la saga y un sesenta por ciento de pollabobas, lamemierdas, comeculos y gilipollas varios que sólo van para joderte la película y para poder criticarla más tarde. Como el asesinato selectivamente indiscriminado de esas mierdas humanas aún no se permite en el territorio de la Unión Europea, opté por el recogimiento y la meditación. Mientras llegaba el día, observé estupefacto como tras dar el disparo de salida él primer cagado con ínfulas de poder blogosférico arremetendo contra la película, todos los que le comen los pelos del culo habitualmente se lanzaron a despellejarla. Supongo que habrán visto cuan importante y poderosa es su fuerza en el universo que escapa al control de dicha blogosfera (conocida en otros ambientes como la mierdasfera). La película rompió todos y cada uno de los records y la gente no pareció seguir sus consignas. Los latinos siempre tienden a ver el lado que les interesa, así que imagino que ellos se acostarán con la satisfacción de saber que miles de millones de lectores han sido salvados de semejante película. ¡Pobres infelices!

Volviendo al tema, cuando me acerqué al cine descubrí con sorpresa que muchos más habían optado por retrasar su visionado. La sala se llenó al completo. Era la más grande de los multicines Pathè de Munt, cerca del mercado de las flores, en Amsterdam. Hasta que comenzó la película, nos quedamos callados, meditando sobre las ventajas que tendría el establecer un mercado de cotización libre de midiclorianos.

Al principio solo hay letras que se mueven hacia el fondo del universo. Esas letras son grandes por la música que las engarza. John Williams, el hombre que redefinió el concepto de Banda Sonora y lo llevó a cotas jamás soñadas, arranca con una tonada que llevamos grabada en nuestra sangre y a partir de ahí nos arrastra por toda la historia durante las más de dos horas que dura. La Banda Sonora es sublime y posiblemente me quede corto. Al igual que sucedió con las anteriores, me compraré el CD para disfrutarla en la intimidad.

George Lucas sabía que no había más cartas en la baraja, que se lo jugaba todo en esta mano y al final la suerte estuvo de su lado y le ha salido bastante bien. Ha conseguido una película de aventuras, cine entretenido que tanto la vieja guardia como las nuevas hornadas aplaudimos. Visto como acabó la película anterior y como comienza la cuarta, no tenía muchas opciones y de alguna forma tenía que cerrar la brecha entre ambas. Ahora podemos dormir tranquilos porque la historia es una y grande. Por supuesto que el guión tiene sus lagunas y que los diálogos son en ocasiones cuestionables, pero siempre ha sido así. Han sido seis películas y en todas ha sucedido lo mismo.

Esta tercera entrega supone la redención de Darth Vader. Ahora sabemos por qué se volvió al reverso tenebroso. A pesar de su papel y de que nos ha tomado más de dos décadas, Darth Vader ha conseguido nuestro perdón. En su fase como Annakin Skywalker lo vuelve a interpretar Hayden Christensen, un actor con más carencias que un hueso descalcificado. El personaje le puede y auqnue el intenta joderlo, se ve incapaz. Tanto Annakin como Darth Vader son mucho más grandes que él. A su lado, Natalie Portman saca su poderío de hembra en toda su plenitud y su gloria y nos deja abobados. Su personaje evoluciona desde la película anterior y se vuelve un poco llorona, pero todo se le perdona cuando te mira a los ojos y sabes que un ser tan hermoso no debería sufrir lo que ella tuvo que pasar.

Junto a esta pareja, Ewan McGregor continúa su paseo triunfal hacia el Olimpo de los héroes. Su interpretación de Obi-Wan Kenobi es maravillosa. ?l sólo, con su actuación en esta película le da mucho sentido a lo que vendrá en las siguientes. Sus arranques, sus paradas, sus dudas, sus certezas, lo hacen el más humano de los caballeros Jedi y el más próximo a los espectadores.

De entre los malos destacar a Ian McDiarmid, haciendo de malo malísimo en su doble papel como el canciller supremo Palpatine y Darth Sidious.

Para no alargarlo más, diré que es cine puro y duro de aventuras espaciales, cine de palomitas, cine para los que hemos estado ahí durante todos estos años sin perder la fe. Merece la pena verla no una, sino múltiples veces. Merece la pena verla en versión original, escuchar las voces de todos ellos y escuchar a Darth Vader cuando habla por primera vez. He de recordaros que mi opinión es tan subjetiva como la de cualquier otro con la verdad absoluta a sus espaldas y que por eso le doy a esta película la máxima puntuación.
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Tulipan Erre



Tulipan Rockery Master, originally uploaded by sulaco_rm.

Seguimos dedicando tulipanes a los tertulianos asiduos. Aunque lo tenía en mente para las dedicatorias libres, al final se armó de valor y lo pidió voluntariamente. Tras el nombre de Erre se esconde una de las cuatro mentes que escriben en Cogiendo Caracoles. También ha sido visto en el Taller, una bitácora colectiva en la que se publican pequeñas historias. Si visitáis Cogiendo Caracoles descubriréis que Erre tiene cierta obsesión por las hormigas.

El tulipán que he elegido para él es rojo degradado con unos brochazos de blanco. Tiene una línea rompedora con las hojas acabadas en punta. Es esbelto a la par que bonito. Su nombre original es tulipán Rockery master, pero nosotros lo conoceremos por tulipán Erre.

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Star Wars Episodio II: El Ataque de los Clones

attackoftheclonesEn el 2002 ya vivía en los Países Bajos y de nuevo, volvía a ver una película de la guerra de las Galaxias en versión original por primera vez. Los que siempre las han visto en español no creo que puedan imaginarse lo diferente que resulta ver estas películas en VO. En el doblaje siempre hay una pérdida, sobre todo en esas vibraciones subliminales que un actor puede añadir a su voz y que el tipo que lo reemplaza no es capaz de reproducir.

Para ver la película organicé una expedición con unos cuantos amigos, conocidos de oídas para los lectores habituales. Fui con el chino, el indonesio y el sueco. Elegimos uno de los cines más nuevos que hay en este lado del país. En aquella época trabajábamos todos para la multinacional que me está chupando la sangre, así que nos organizamos para escaparnos del trabajo temprano, coger el tren, buscar algún sitio donde comer y después ver la película. Tras comprar las entradas nos dimos cuenta que el cine está en medio de una zona de oficinas y no quedaba casi nada abierto después de las seis. Deambulando por las calles fuimos a parar a barrios poco recomendables en los que el lumpen campea a sus anchas. Dábamos el cante que no veas con nuestras pieles pálidas y amarillas. Allí todo el mundo era negro, tenía un corte de pelo rapero y al menos un kilo de oro al cuello, además de llevar ropa deportiva. Nos convertimos en blancos certeros y tuvimos que salir a escape. Por lo que me contaron más tarde, tuve bastante suerte ya que no nos pasó nada.

Con el hambre que teníamos, acabamos por comprar baldes de roscas para ver la película. Mi amigo el chino considera que el punto óptimo de la sala es el más cercano al proyector, así que siempre intenta arrastrarnos al fondo de la misma. Yo siento más afinidad por la pantalla, ya que todo es más grande, el sonido es más alto y quizás, solo quizás, no escuche sus gárgaras cuando toma su refresco de cola. Después de negociar acabamos en el medio de la sala, entre el chiquillerio.

De las seis películas que tiene esta saga, fue la que menos me gustó. Es un episodio de transición sin más pretensiones. Los efectos especiales siguen siendo soberbios, la música fantástica pero no había mucho que contar, salvo la historia de amor entre la senadora Padmé, anteriormente conocida como reina Amidala. Uno pierde un poco el paso al ver que la han destronado, pero juntando cabos e hilos se llega a la conclusión que dejó de ser reina en el momento en el que le salieron los pelos del coño, porque en su mundo la reina ha de ser una niña. Con el cambio ganó muchísimo, ya que la vistieron más normalita y consiguieron que resplandeciera como nunca. Anda que no está buena ni nada la tía esa. Era lo mejor de la peli.

Junto a ella, los habituales. Obi-Wan, tan serio como siempre, el Palpatine, más malo que la leche Millac y Annakin estrenando cuerpo de adolescente con menos sal que una sopa de diabéticos y super-preocupado por salir con el pelo bien puesto. Era difícil encontrar un actor más neutro y acarajotado que el Luke de la saga original, pero se ve que George Lucas estuvo años hasta que dio con él. Mención aparte merece Yoda, que se convirtió en el rey del mambo en una escena antológica en la que por fin demostró sus cualidades. Fue lo mejor de la película. R2D2 y C3PO aportaron su toque humorístico habitual y el resto de caballeros del consejo Jedi tuvieron oportunidad de mostrar un poco que valen para algo en esta peli. Hubo mucho politiqueo y mucho diálogo típico de estas aventuras, con esas frases demoledoras que suenan a cachondeo de lo falsas que son. Creo que nos dimos cuenta de lo mucho que hemos envejecido al comprobar que escenas que a los chiquillos los hacían delirar, a nosotros nos dejaban indiferentes. En el caso específico de mi amigo el chino, aprovechaba esos instantes para hacerse sus gárgaras con los tres cuartos de litro de refresco que ponen en ese cine en el cubo que te dan y que te obligan a salir corriendo de la sala y darte de hostias con la gente por conseguir un meódromo.

Salimos del cine satisfechos pero no encantados. Pudo haber sido mucho mejor. Ahora que he completado la pre-trilogía veo que ese episodio justifica lo que viene más tarde, pero no tiene ningún otro valor.