Hoe laat is het?

Este fin de semana, desconectado de Matrix, sin Internet en casa salvo la inestable conexión a algún remoto PC con acceso desprotegido, me ha servido para hacer cosas que por falta de tiempo y por culpa de Internet no hacía.
Entre otras el pasear en los bosques, lo que los holandeses llaman “wandelen“, el caminar sin rumbo fijo o deambular, término mucho más romántico y que me gusta más.
Rodeado de árboles que están perdiendo sus hojas a gran velocidad, con el viento sacudiéndolos implacablemente, he pasado las horas buscando setas para fotografiarlas. No os podéis ni imaginar la cantidad de setas que hay en los bosques estos días. Aprovechando los paseos, he hecho también un inventario de los castañeros que hay cerca de mi casa para controlarlos todas las semanas. Tan pronto como las castañas empiecen a caer, me iré con una bolsa a limpiar el suelo y recogerlas, sobre todo porque los bestias de los holandeses ven las castañas como comida para caballos y no las comen. Pobres infelices, no saben lo que se pierden.

El curso de holandés me está consumiendo lenta pero inexorablemente. Quien crea que esta es una lengua sencilla, que abra la boca y se estampe los dientes contra el bordillo de la acera cien veces. No consigo imaginar como han conseguido crear una lengua basada en excepciones. Todas las reglas tienen excepciones que a su vez tienen otras y así hasta el infinito. Cuando crees que has comprendido algo, te lo encuentras de otra forma.

La palabra de la semana es “gemakkelijk” y su significado es “fácil“. Así que si queréis engañaros a vosotros mismos podéis repetiros: “Nederlands is gemakkelijk” o “el holandés es fácil” y buscad un hombro amigo en el que llorar.

Ando fascinado con como decir la hora en holandés. Trataré de explicarlo de una forma clara. Estos bárbaros del norte dividen la hora en cuatro zonas. Entre :0 y :15 lo dicen al estilo inglés. O sea, 3:10 sería “tien over drie“. A partir de :15 la cosa se complica mogollón. Los holandeses dan las medias horas basándose en la hora posterior, vamos que las 3:30 son para ellos las 4 y media. Entre las :15 y las :30 se dicen los minutos que faltan para la media, y como es una más, quitamos los decimales, redondeamos y nos queda algo como lo siguiente: 3:25 sería “vijf voor half vier” o “cinco para las cuatro y media“. Quiero que penséis ahora en las tres y veinticinco españolas y admiréis la simplicidad de nuestro idioma.
Como aún no tenían suficiente, entre :30 y :45 se dicen los minutos que han pasado de la media hora (que recordad es una más). Así que 3:35 serían “vijf over half vier” o “cinco sobre las cuatro y media” lo que equivale al complejo y muchas veces difícil de entender “cuatro menos veinticinco“. La cosa recupera la normalidad tras las menos cuarto, ahí vuelven al sistema internacional y las 3:55 son “vijf voor vier” o “cinco para las cuatro“.

Así que gracias a este sencillo y modesto sistema de responder a la pregunta “¿qué hora es?” o “hoe laat is het?” no sé si vivo con una hora menos como en las Canarias, con una hora más, como en la península o simplemente vivo sin vivir en mí. He dicho.
P.S.: He terminado de escribir esto a las “elf voor half acht uur” o “siete y diecinueve minutos

Collateral

Como fan confeso de Tom Cruise, no me ha quedado más remedio que ir a ver Esa mierda llamada CollateralCollateral, su última película. No es que me muriese de ganas porque ya en el trailer de la película se ve que no vale dos duros.

Como me temía, la película es otro ejercicio de miramiento de ombligo del pedante de Michael Mann. Nunca he tenido claro si ese tío hace películas o sólo bonitos encuadres, porque en sus películas parece preocuparse más por encontrar exóticos lugares en los que colocar la cámara para regodearse con subjetivas vistas que no interesan ni a su puta madre. Uno de los que leen esto y que seguro que se aprestará a comentar insultándome tiene idolatrado a este insufrible director y considera que Heat es una de las obras cumbres del siglo pasado. El mismo pájaro se castigó a sí mismo recientemente viéndose la serie Miami Vice completa.

Para gente así, esta película es un paso más en el carrerón al vacío de este director. Para los demás, no pasa de ser una aburrida película de ¿acción?, con mucho diálogo estúpido dentro del coche, un Tom Cruise que no pega ni con cola como el malo de la película y un Jamie Foxx que le sigue el juego al Tom , supongo que para evitar que lo echaran a la puta calle. Hay alguna persecución en coche y por supuesto, la característica escena estúpida que siempre aparece en las películas de Michael Mann, en este caso un tiroteo en una discoteca que de tan surrealista que es, asusta.

Para evitar que el amigo que va a comentar me toque mucho los huevos, le doy un aprobado justo y os sugiero ir de copas y ahorraros el dinero.
gallifantegallifanteMedio gallifante

Adiós Planet Internet

Mañana se me acaba el contrato con mi proveedor actual de internet (Planet Internet) y por tanto me cortan el ADSL. Hasta que me activen la conexión con el nuevo proveedor (Wanadoo), lo cual en los Países Bajos puede tomar su tiempo, estaré sin conexión a internet desde casa y tendré que publicar en el blog desde el trabajo.

Al menos tendré más tiempo para estudiar, leer y jugar con mi PlayStation 😉

Ya está aquí el otoño

de HerfstAunque hace unos días fue la entrada oficial en el Otoño, aquí arriba hemos llegado un poco antes, casi al comienzo de septiembre. El otoño es la estación del agua en los Países Bajos, agua fría que cae continuamente. Para los que como yo van a trabajar en bicicleta, es una jodienda. No hace ninguna gracia que se te mojen las manos con agua a 10 grados o menos. Os lo aseguro. El blindaje de plástico se hace imprescindible.

En otoño desaparece la luz. Pasamos al modo nocturno, en el que vivimos en la penumbra. No es raro estar una o dos semanas sin ver el cielo azul y el sol. Sólo nubes grises y agua, mucha agua. A pesar de esto, también tiene sus cosas bonitas.

En primer lugar, los colores. Los árboles se cansan del monótono verde con el que han estado vestidos los últimos 5 meses y adquieren diversas tonalidades, predominando los tonos rojizos, ocres y grisáceos. Es un espectáculo increíble. En las islas Canarias, de donde yo vengo, no existe tal diversidad de colores. Pasear por los bosques que rodean Hilversum es una experiencia cósmica.

Al mismo tiempo que los árboles cambian de color hacen su aparición las setas. Crecen en todos los rincones. Las hay enormes, creerme. Yo me despiporro y me pongo a hacer cientos de fotos como loco. Este fin de semana, sin ir más lejos, me pienso ir al Gooilust a correrme de gusto unas cuantas veces haciendo fotos. Los que estuvieron el fin de semana pasado por allí me han dicho que aquello está cuajado de setas.

El otro ingrediente del otoño que es muy característico es la bruma matinal, esa niebla que lo envuelve todo y le da un halo de misterio. Por las mañanas al mirar hacia la Iglesia de San Victor desde mi ventana, la veo entre tinieblas. Los bosques que rodean la ciudad adquieren un aura fantasmal en las mañanas. Yo porque soy muy gandul y friolero, que si no haría unas fotos preciosas.

Y un elemento fundamental del paisaje holandés que desaparece hasta la primavera son las vacas. Con el frío se recogen a sus establos de donde no saldrán en los próximos seis meses. Los grandes campos en los que pastan en la primavera y el verano se quedan vacíos. Cuando uno va en tren, mirando por la ventana, las hecha de menos.

Así que aquí estamos, en pleno otoño, o de herfst como lo llaman en neerlandés, dispuestos a abrazar la oscuridad y a disfrutar de las sopitas calentitas, los stampot met boerenkool y la cerveza de otoño, la Bock Bier. Me tomaré alguna a vuestra salud …