Introducción al Arabian Tour

Al final no ha podido ser y no he actualizado en vivo y en directo como pretendía. Sin embargo, he mantenido mi diario y he escrito todo lo que he visto/vivido/padecido durante estos días inolvidables. Lo iré publicando diariamente a partir del lunes. Serán casi dos semanas de historias. Siempre he sido muy perezoso para estos temas, pero en esta ocasión y gracias a la ausencia de televisión e Internet, me he puesto las pilas y lo tengo todo escrito. Es una visión muy personal, puesto que es el diario de lo que quiero tener para leer y recordar en el futuro. No pretendo ni que se crean lo que escribo ni que saquen conclusiones equivocadas de mis vivencias. A los que siempre se quejan porque escribo mucho, quiero que sepáis que hay más de dieciséis mil palabras y cerca de noventa mil letras y aún tengo que añadir el viaje de vuelta y un epílogo, así que tirad de impresora y leerlo con calma. En la medida de lo posible intentaré poner fotos, sobre todo en las últimas partes, que es cuando más hice.

Señoras y señores, los invito a leer a partir del lunes veintiocho de marzo mi diario del Arabian Tour.

Misión cumplida

Estoy agotado. Más tarde me siento y escribo algo, que me he dado un palizón. Lo tengo todo escrito y muchas de las cosas con evidencia fotográfica.
Totalmente confirmado que jamás me dejarán volver a los Estados Unidos. Junto al sello de entrada americano tengo los de Qatar y Omán.

Misión: Oriente Medio

Los grandes equipos siempre tienen grandes recursos. Nuestra iglesia, la Católica es un equipo de más de mil millones de personas. Son muchos recursos. Al frente de todo está el Juanito, ese polaco simpaticón y perenne que lleva agarrado al trono desde que Yo era un niño. Como todos sabéis Juanito no anda muy fino ultimamente y sobre todo parece tener problemas con la voz. Que la cabeza de nuestra iglesia no pueda hacer oir su voz es un palo terrible.

Dado lo grave de la situación, han habido reuniones a muy alto nivel para analizar el problema. En todos los grandes equipos siempre hay estrellones y estrellados. Los jerifaltes de nuestro equipo han decidido echar mano del banquillo y me han seleccionado a mí para una misión muy importante. Dado que Juanito no está afinado, tendré que difundir la palabra del señor por tierras herejes.

Mi misión: Visitar Arabia Saudita, Qatar, Omán y Dubai para evangelizar esas tierras.
Mis armas: salchichas de cerdo holandesas y ron miel canario.
Mi arma secreta: el perdón de los pecados que ofrece nuestra iglesia y que nos permite cometer todo tipo de barbaridades y recibir el preciado perdón.

Así que sin más dilación, agarro mi maleta que tenía aún sin deshacer en el suelo de la entrada de mi casa y ya estoy en ruta nuevamente. Cuando leáis estas líneas estaré volando hacia Qatar, parando primero en Arabia Saudita. Después de una noche de descanso continuaré camino hacia Omán, en donde repostaré fuerzas en su capital. Tras esa noche, cinco horas de viaje por carretera hacia mi destino final, un lugar llamado Sur en el que trabajaré 2 días. Después, retorno a la capital, dos días de vacaciones para conocer el entorno y retorno a través de Dubai. Siete días, cuatro países y miles de kilómetros. Esperemos que todo salga como está previsto.

Parece ser que tendré acceso a Internet en gran parte de los puntos de parada, así que improvisaré y emitiré en directo desde esos lugares. Vuestra misión es rezar por el éxito de mi cruzada.

La angustia de la incertidumbre

Parece que el señor me tiene reservado grandes planes y que mañana puede que comience mi misión evangelizadora en Omán. Aún no hay nada claro pero la intención es que durante una semana inculque el cristianismo por aquellos lares.

Os mantendré informados según se vaya sabiendo.