El pelos

El pelos
Esta semana que acaba de terminar se ha conocido oficialmente. Se han cumplido los tres meses desde la última vez que me cortaron el pelo y mi álter ego «El Pelos» ha tomado posesión de los restos de mi cuerpo. Desde ahora y hasta el veinticuatro de diciembre por la mañana, día en que está planificado mi próximo corte de pelo, seré conocido por estas tierras como «El Pelos«.

En el fotomontaje adecuadamente distorsinado, se pueden ver diferentes posibilidades que se encuentran al alcance de mi capacidad capilar. Por pereza no puse ninguna con gomina, pero mañana por ejemplo pienso homenajear a Mario Conde-nado y repeinarme con la raya todo pa’ trás y engominado. Esta semana que culmina hoy ya he experimentado con diferentes estilos, ante el escarnio y el bochorno de mis sufridos compañeros de clase y de trabajo.

Sin embargo, todos saben que desde que emigré a los Países Bajos hice una promesa que aún no he roto. SIEMPRE que he de cortarme el pelo, lo hago en mi peluquero de toda la vida, en la Isleta, en la peluquería Antonio, situada en la calle Ferreras 16. En estos cuatro años y medio, he vuelto siempre allí para cortarme el pelo. Por eso vuelvo a casa al menos cinco veces cada año.

La peor época es siempre esta, porque después de Septiembre no suelo pisar suelo canario hasta las navidades y ese último pelado ha de durar lo indurable. Antonio hace lo imposible, pero a finales de Noviembre o principios de Diciembre la cosa está totalmente fuera de control. Así que los próximos 19 días tendré que vestirme de faralaes y sacar el gitano que todos llevamos dentro y sonreir. El payo «el pelos» anda suelto …

The Terminal

Por alguna razón, desde que se estrenó The Terminal, conocida en españa como La Terminal, siempre sucedía algo que me impedía ir al cine. Y cuando yo quería, los que iban conmigo o ya la habían visto o no les apetecía. Así que cuando vi que colgaban el cartel de última semana, me decidí y fui a verla.

A estas alturas de la vida, Steven Spielberg es un director consagrado. Así que debe ser bastante difícil para él escoger proyectos interesantes. Siempre lo asociamos con esas grandes superproducciones con millones y millones, efectos especiales a granel y un chorro de millones de recaudación. Esta película está lejísimos de esa imagen. Es una historia muy sencilla, casi simplona, que se sustenta en los actores y no en los efectos especiales. La película tiene una pinta un tanto retro. Recuerda a esas comedias que se hacían hace unas décadas. Incluso la fotografía realza ese aspecto, con unos colores bastante neutros y el uso generalizado de primeros planos.

Para sostener las casi dos horas que dura, Tom Hanks ha de trabajar duro, pero lo consigue sobradamente. Da el pego como extranjero que casi no habla una palabra de inglés. Es totalmente imprescindible el ver la película en versión original, para escucharlo chapurreando inglés. Impagable.

La chica de la que se enamora es Catherine Zeta-Jones, muy sobria y muy digna aunque no me pareció que hiciera una gran actuación. Le falta algo. Está bien, pero cualquier otra lo habría hecho al menos tan bien como ella y posiblemente mejor. Eso sí, hay que reconocerle que está muy guapa y deberíamos rezar un par de rosarios para pedirle a Dios que llene los aviones de azafatas tan guapas como ella y particularmente que llene los aviones de Iberia, tan necesitados en la actualidad dada la altísima concentración de nonagenarias que tienen.

Por destacar a alguien más, me encantó descubrir a Diego Luna en la película, haciendo un papel de chaval latino enamorado. Está genial.

Así que los que disfruten con las comedias románticas, las películas intrascendentes pero bien hechas y el buen trabajo de los actores tienen en esta una buena opción. Es la película perfecta para llevar al ligue de turno y quedar bien.
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La madre de todas las fiestas

Invitation Party

Invitation Party, originally uploaded by sulaco_rm.

Llevo una semana de cuidado. Entre los compromisos divinos y los designios humanos, no doy abasto. Por si fuera poco, mi compañía se ha propuesto meterme el miedo en el cuerpo y lo han conseguido con creces. Ayer ya recibí un correo electrónico que gracias a los filtros que me he trabajado en el Lotus Notes fue a parar a la papelera, con gran satisfacción por mi parte, pero hoy al volver a casa y abrir mi buzón me he encontrado conque el dichoso email se había reproducido cual deleznable virus y me atacaba también en el tradicional formato celulósico.

La prueba, como viene siendo la norma habitual esta semana para acallar las voces de los lenguarazas que claman por mi incapacidad para decir la verdad, está arriba. Lo que tienen la dicha de observar esos ojitos lindos que se han dignado leer estas palabras es nada más y nada menos que una invitación para una fiesta de la empresa.

La invitación es terrorífica, con ese aspecto de hace mil años. El texto de la portada ya invita a la ausencia. Va a haber una acojonante orquesta, un buffet delicioso con el que pasar hambre y miseria y bebidas buenas (¿existen las malas?), apasionantes conversaciones con los colegas del trabajo, espectáculos que uno no querría perderse y una «Actuación Sorpresa«.

Como esto es Holanda y las cosas se avisan con tiempo, el terrible espectáculo tendrá lugar el 21 de Enero y será perpetrado entre las 7 de la tarde y la medianoche en un antro cercano a Utrecht.

No acudiré
. Espero que haya quedado claro. Si hay algo que me puede más que la alergia al humo de un cigarrillo es una reunión con la gente de la empresa y con todos los dorapíldoras lamiendo el culo de los jefes. Para evitar que caigamos en la tentación y librarnos del mal, he destruído esta invitación inmediatamente después de fotografiarla.

Ahora vendrá la parte difícil. Escapé al evento folclórico del año pasado sacrificándome por todos los compañeros y quedándome de guardia en solitario. Este año el acto es fuera del horario de trabajo. Tendré que desplegar todo mi encanto para minimizar los daños colaterales, porque este tipo de asuntos suele recibir la máxima presión por parte del equipo directivo y mi manager se va a pasar las próximas tres semanas acosándonos para que confirmemos nuestra asistencia. Y YO NO IR?. Los que me conocen saben que mi última palabra suele ser la primera y tengo muy mala sangre con las presiones, así que las próximas semanas serán harto interesantes. Jugaremos fuerte y sucio y tengo muy claro que al final me saldré con la mía. Pobre de mi jefe, lo va a pasar fatal el pollaboba.

¿Crées que a las mujeres de 30 sin un macho a su lado que las encarrile se les va la olla?

Ya ha comenzado la votación de los próximos siete días. La pregunta que hay que responder es cortesía de elputoamo, uno de los comentaristas habituales. Cómo es previsible que atraiga las iras de alguno/a que llegue aquí rebotado, por favor insultadlo a él y a mí ni me toquéis, que estoy muy sensible.
Y quien quiera aportar futuras preguntas que buscan sus respuestas, lo puede hacer en los comentarios de esta entrada o en los comentarios de la votación.