Apollo 11. Primeros pasos – Apollo 11

Como yo tengo esas gafas preciosas sin cristales para dar el pego como sub-intelectual, cuando ponen algún documental en el cine me mezclo con esa especie de pedantes y ellos ni notan que yo no pertenezco a su estirpe. Al parecer se han cumplido cincuenta años (o se están cumpliendo ahora) de la llegada del hombre a la luna (o a un estudio de televisión, según otras pelis) y han hecho un documental con imágenes de la Nasa, que tenía un montón guardadas en algún armario y se les deben haber salido, que eso pasa mucho también con los seres humanos. La película se titula Apollo 11 y méate que el documental se estrenará en España la semana que viene con el título de Apollo 11. Primeros pasos, en cines de verdad, y no en La2, que es en donde marginan a este género.

Unos julay no llevan navegación por Gé Pé eSe y acaban en el quinto coño un día que se van de juerga y ciertamente, sin chimpún.

Seguimos la historia del primer viaje a la luna, con muchos vídeos que igual son hasta inéditos de todo lo que pasó, antes, durante y después, tanto en la nave espacial como en la Tierra. En algunos momentos me dio la impresión que las imágenes estaban muy limpias y como de mucha calidad e igual las empotraron pero en su mayoría, vivimos el increíble viaje de tres julays desde el planeta Tierra hasta su satélite, la Luna y lo que hicieron allí y como contaminaron y todo lo demás.

Reconozco que el documental me absorbió y lo disfruté como un bellaco. El relato, aunque conocido, es muy interesante y en este formato es tan ameno como en una película, en donde todo está más dramatizado. Todos los preparativos son espectaculares y las imágenes que grabaron en la nave espacial, sus diálogos y sus movidas, son fabulosas. Hay momentos en los que estás en tensión por la acción, pese a que todos sabemos lo que pasó en aquellos días del año 1969 en los que Genín y Virtuditas seguro que se lo pasaron pipa. El gusto musical de los astronautas es terrible. Flipas con la tecnología, con esos ordenadores enormes y sin pantallas y cienes y cienes de julays esperando que aquellas cosas hagan un ruido o vomiten un trozo de papel, es lo más, sobretodo pensando que seguro que mi teléfono tiene más potencia de cálculo que todo aquello junto. La película dura hora y media con lo que no se hace pesada y cuando acaba, tienes la sensación de que has aprendido un montón de cosas interesantes.

Esto no es cine para los miembros del Clan de los Orcos porque jamás podrán comprender algo así pero es obligatoria para los sub-intelectuales con GafaPasta, como los que llenaron el cine el día que yo la fui a ver.

100% Coco New York

He vivido prácticamente dos semanas convencido hasta las chacras más internas que esta película, que es una segunda parte, la fui a ver porque vi la primera, que claro que no recordaba pero no ha sido hasta el momento en el que me puse a escribir la anotación, buscando la película en el mejor blog sin premios en castellano, que me he dado cuenta que la primera parte la ninguneé más que a truscoluña, que no es nación. Bueno, en cualquier caso, parece que la primera fue un éxito y han hecho una segunda parte que sí que fui a ver en medio de la ola de calor. Se trata de 100% Coco New York y por descontado, esto no se estrena en España ni de coña.

Una julay acarajotada gana una beca para estudiar en un colegio de alta costura y aún más alto marikitismo y allí se encoña del hermano de una de sus competidoras.

Comenzamos con una pava que es como costurera pero ella se da ánimos de esos del jastagmitú y se dice diseñadora y que gana una beca para ir a Niu Llolc a un curso con un diseñador fastuoso cuatro semanas. Su novio de toda la vida lo tiene claro y más o menos le dice que como ella se va con los gringos y él a Portugal a surfear, pues que lo que pase en ese mes, pasa, que él no tiene la culpa si lleva en los bajos un chupachú que todas las guarrillas que se topa se lo quieren meter en la boca o en cualquier otro agujero. La pava está en gringolandia haciendo el diseño ese y como que no le va bien, pero se echa una amiguita negra y se siente mejor porque al menos no tiene ese color tan basto y resulta que su amiga tiene un hermano que le pone los pezones como brocas de diamantes y mira, la cabra siempre tira para el monte, así que ella la sigue. A todas estas, en el colegio hay una competición o algo así.

Está super-mal que lo diga porque hunde el poco prestigio que no tengo pero yo me lo pasé bien con la película. No requiere el uso de ninguna parte principal del cerebro pero te ríes con las boberías que dicen y hacen. La peli es mayormente en holandés aunque hay ráfagas de inglés cuando no habla con sus padres o su novio o la chama que se hace su amiga, que casualmente es de Aruba y habla holandés. Los actores secundarios están muy bien y todo el mundo parece estar pasando un buen rato y eso se nota. Por desgracia, el nivel intelectual requerido para ver esta peli es el que tienes a los diez años, con lo que es bien simplona, pero eso no quita que fuese entretenida y que salgas del cine fresquito por el aire acondicionado y habiendo pasado un buen rato.

Esto ni es cine para los miembros del Clan de los Orcos ni para los sub-intelectuales con GafaPasta. Quizás para los retoños de ambos grupos.

Pesca mayor en Amsterdam

El sábado de la semana pasada me fui a pasar el día en Amsterdam y hacer una redada de los multicines que hay allí y de las películas que no puedo ver en Utrecht. Comencé en el Pathé City, que está en Leidseplein y mi siguiente película era en el Pathé Tuschinski y para ir de uno a otro, como tenía tiempo, fui paseando cuando al llegar a la altura del Herengracht, la calle en la que vive mi amigo el Turco y el alcalde de la ciudad y cuyo nombre se traduce literalmente por truscoluña no es nación y en traducción libre como el canal de los caballeros (sin caballeras, algo totalmente inaceptable si eres escoria podemita de la peor y te ha dado por el fascismo idiomático como a muchos pollabobas y chochabobas de esa opción política para estúpidos, retrasados y comemieldas). Regreso al tema que me difumino ;-). Vi que un poco más arriba había un barco de la policía y una pequeña multitud y como tenía casi una hora, me acerqué a noveleriar y cuando llego veo que están los bomberos y la poli y que hay algo en el agua. Yo me emocioné hasta las lágrimas porque pensé que iba a conseguir un vídeo de algún criminal muerto e hinchado como un globo que sacarían y nosotros grabaríamos para la posteridad, pero no fue así y me tuve que conformar con un vídeo en el que se puede ver como sacan un coche de una julay (o julaya si eres podemita-de-mielda), que parece tener problemas con el cálculo de las distancias, algo que es siempre culpa de los hombres que mienten como bellacos cuando les preguntan el tamaño de sus miembros. Había un buceador con un foco que se pasó un rato largo en el agua y para mí que lo que sacó al final fue el teléfono de la susodicha, que probablemente será usado para determinar si lo estaba usando cuando maniobraba el vehículo y así empetarle una multa del copón, su seguro se le va a poner que va a tener que cambiarse a los cosméticos del merkamamona porque vivirá en la miseria un par de años, ya que el coche es más que posible que sea considerado desastre total, el seguro lo tendrá que reponer pero usarán lo del teléfono en contra del conductor y esa va a aprender, a las malas, que si conduces, el dedo o está agarrado al volante, o metido en la nariz buscando unas tapitas para matar el hambre, pero nunca, nunca, nunca puede estar sobre una superficie de cristal pegada a un pequeño ordenador.

En el vídeo, que dura un minuto, tenemos concentrados ocho minutos de grabación y quizás hay alguno más durante la secuencia completa ya que usé la pausa unas cuantas veces porque aquello era más lento que el parto de una mula. No tiene música ya que algo tan trascendental hay que verlo en silencio, meditando.

Islas de Shimizu e Inatula

Estamos llegando al islote de Shimizu, que es el que vemos a la derecha, siendo Inatula el de la izquierda, que es algo mayor. El nombre de Shimizu, según dicen, viene de un buceador de los que descubrieron este archipiélago para el turismo y que murió en un túnel submarino que estaban explorando y cuyo cuerpo lo encontraron aquí. El chamo era japonés. En cualquier caso, a esta también la podrían llamar la isla del Almuerzo porque allí van todos los barcos para eso.