Pava y pajarraco

Pava y pajarraco

Los humanos debemos ser la única especie de julays que gusta de poner en lugares significativos a chamos vestidos con ropas rancias para lucirlos sin más, normalmente al lado de alguna tumba que llamamos al soldado desconocido o frente a edificios gubernamentales o ambas cosas. Tenemos ejemplos de esos trajes horrendos y esos chamos que lo sufren con dignidad por todo el mundo, como los gorrudos británicos que hacen el cambio de guardia, los descerebrados que en el cementerio Arlington en Virginia hacen el espectáculo con sus armas, los que están en las puertas del Vaticano y que parecen maricos hechiceros de Ginebra y también los tenemos en Grecia, solo que estos van como con faldas y a lo loco y esas medias blancas que quitan los sentidos. Durante la hora en el que el chamo está allí supuestamente no se mueve y cuando lo hacen, van como a cámara lenta. La gente, como la pava de la foto aprovecha para hacerse fotos junto a ellos y a esos floripondios que tienen en los zapatos y que se los han debido robar a los payasos de la tele.

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