Pavoneándose un poco
Cuando visitamos los caballos Konik en Oostvaardersplassen disfrutamos con sus juegos y rituales para impresionar a las hembras. También vimos algún miembro dilatado hasta niveles que nos hicieron llorar de envidia.
Cuando visitamos los caballos Konik en Oostvaardersplassen disfrutamos con sus juegos y rituales para impresionar a las hembras. También vimos algún miembro dilatado hasta niveles que nos hicieron llorar de envidia.
No envidies eso, que en un humano no serviría para nada. Bueno, en un humano normal, porque si te quieres tirar a una elefanta… ahí ya no me meto…(uy, “me meto” no son las palabras más adecuadas)eso! que cada especie con su pareja, y cada pareja con su especie, ¡que me lio!
Jaja este comentario me ha gustado mucho!
Virtuditas, ya sabes que digan lo que digan, aquí todo el mundo mira la cantidad y pocos se preocupan de la calidad.
jajajajaja Supongo que como yo, sulaco, hablaba de algo proporcional a la especie…jajajaja a mi tambien me da envidia…jajajaja
Salud
Jeje Palabras sabias!
Hoy nos cruzamos en el bosque con una gente cabalgando y uno de los caballos se paró a mear y no veas tú la de líquido que sueltan. Aquello parecía una fuente.
Burro grande ande o no ande …