Por fin parece que llegó el otoño

Hoy antes de salir de mi casa miro de reojo el termómetro que tengo sobre la mesa y me parece leer quince grados. Cojo una chaquetilla ligera y aún con legañas abro la puerta e inmediatamente se me erizan los pelos de los huevos, además de otros muchos. Vuelvo a mirar el termómetro y compruebo con estupor que en realidad la temperatura exterior es de cinco grados mientras que la de mi casa es de veinte. Me cambio de chaqueta y me voy a trabajar acompañado por una niebla que tiene un metro escaso de altura y que hace que la gente parezca cortada por la mitad y las bicicletas parecen naves espaciales cruzando galaxias lejanas.

En el tren me encuentro con un compañero de trabajo y nos sentamos juntos. El quiere ir en el interior del vagón pero yo insisto en quedarnos en la zona para bicicletas. No le digo nada pero al rato se da cuenta. Es uno de los trenes de dos plantas y al final de la escalera tenemos la típica adolescente rebelde con minifalda, sin medias y chaquetón de pelo de camella vieja y amargada que ha salido de casa más pintada que un Monet pero con micro-bragas. Nosotros esperamos pacientemente hasta que abre el jardín de su secreto y disfrutamos con el espléndido mantenimiento de la parcela. Eso es lo que se llama un desayuno de campeones. Mi colega dice que soy un pervertido pero los ojos se le salen de las órbitas. Le comento que algunas son más putas que las gallinas pero la traducción al inglés hace que la frase pierda su encanto y ni mejor acento a lo torrente la salva. Yo sé que tiene dos hijas de veinte años y él sabe que yo sé que sus hijas seguramente van en otro tren haciendo lo mismo y aunque el prefiera pensar que las niñas son sanas e inocentes, la realidad es que he conocido a una de ellas y parecía un faro a pleno rendimiento. Estoy invitado a su casa para cenar un día con las chavalas, todo porque quiere venir a mi casa para una cena de tapas y el sistema holandés del toma y daca hace que ellos crean que por ir a su casa yo estoy obligado a invitarlo a la mía. Iré a su casa encantado porque el colega ha desarrollado un montón de sistemas para disuadir a los gatos de los vecinos y mantenerlos lejos de su jardín. Yo con los polvos químicos que reaccionan con sus meadas y los posos de café he conseguido que dejaran de venir a mi casa. Mi vecino ha ayudado con una alambrada de estas modelo Guantánamo y por el lado de su casa ya no saltan.

Cerca de Hollandse Rading la bruma es mucho más densa y el tren parece estar cruzando nubes. Desde la ventana vemos en un campo de hierba algo que parece una de esas vacas Galloway que andan sueltas por los alrededores de Hilversum, unos bichos de pelo oscuro y denso que viven a la intemperie tanto en verano como en invierno. Son como ovejas negras y gigantes.

Ha sido el primer día de frío real de otoño y el anticipo de un invierno que espero sea de esos que se recuerdan, con mucha nieve, frío y heladas a mansalva. La calefacción de mi casa ya está funcionando e imagino que lo seguirá haciendo hasta bien entrado Marzo. El lunes volveremos al bosque a hacer fotos de las setas, que con la lluvia de los últimos días seguro que han vuelto a crecer.

8 opiniones en “Por fin parece que llegó el otoño”

  1. Buenas… llevo un par de meses leyendote pero sin comentar… pero hoy me has tocado la fibra con eso de que esperas a haga un invierno de nevadas, niebla y mucho frio.

    Hoy por hoy estoy currando un sábado a las 7 de la mañana en Madrid y cuando he salido de casa hacía unos 12 grados y estaba pelada de frío…. pero es que el día 31 me voy a vivir a Hilversum y me da miedo solo pensar el frio que voy a pasar este invierno. Espero que salga el sol algún día si no quiero acabar con depresión este año, jejeje.

    En fin, ya te informaré de cómo me van las cosas por las tierras que ya he visto por aquí que tu conoces bien.

    Saludossss

  2. ay que bien
    a ver si me animo y me doy un salto
    se me acumula el dinero en la cuenta y no se que hacer con él!

  3. bleuge, vete a casa del cabezudo asiático que ese te adora.

    Moira, Hilversum es un lugar precioso para vivir. Llevo esperando un invierno frío seis años y no llegan. Eso sí, olvídate de la luz del sol, especialmente si trabajas porque irás al trabajo de noche y saldrás de noche.

  4. Gracias a dios (llámalo como quieras) tengo libres todas las mañanas hasta las 12:30 y los fines de semana libres… así que espero ver el sol si algún día me hace el favor de salir… yo se lo agradeciería con la mayor de mis sonrisas

    También seria de agradecerte a ti que me hicieras un hueco en tu apretada agenda de hombre importante e indispensable de tu empresa y mandarme un correo para que te pueda preguntar cosillas de Hilversum. Por aquí es un poco… extraño? morboso? exhibicionista?…. en fin, que te lo agradeciría un montón.

  5. Moira, usa la parte de contactar la semana que viene el lunes o el martes y te respondo a las dudas que tengas y si es interesante, igual hasta hago una anotación al respecto.

    Corsaria, nosotros tuvimos el Julio más cálido de la historia, el Agosto más frío de la historia, el Septiembre más pasado por agua de la historia y ahora en octubre estamos un día a 20 y otro a 10 y una noche a 17 y otra a 5. El tiempo ya no es lo que era. Lo de la publicidad también depende de la IP desde la que vienes, a mí me suele poner cosillas holandesas.

  6. Hoy lo hemos pasado en Colonia con clima subtropical y tarde ártica. Todo acompañado con salchichas de medio metro y medio kilo. Estoy como una albóndiga de inflado. AMO Alemania y la comida germana. Que cosas más grasientas y sabrosas.

  7. Pues, ¡Que cagada! Ya lo he corregido. Gracias por avisar y sí, los posos de café espantan a los gatos, que no gustan de mear sobre los mismos. Pero nada como la mierda de León, la cual se puede comprar en los zoológicos y es mano de santo para esos casos en los que el puto bicho sigue viniendo a tu casa.

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