Reflexiones Zen

Zen es ocuparme de mí antes que nada y alcanzar el equilibrio del cuerpo y de la mente, para volver cada día a la naturaleza, a los orígenes, y así sentirme completo: ser piedra y arena, ser río, ser fuego … un junco flexible. Me adapto igual al viento furioso, que a la suave brisa, o a la ausencia total de viento”.

Pues mientras me encuentro conmigo mismo y desparramo mis chacras cada día ocho horas bajo el padre Sol residente en Canarias, pienso sin existir y ejercito mis vacíos cerebrales con esta filosofía de bote de champú que continúa así:

“El nuevo gel Zen al té blanco limpia tu piel delicadamente y la protege de la contaminación ambiental. Las sugerentes notas del perfume Zen te ayudan a despertar cada día, y conectar profundamente contigo mismo, para afrontar con fuerza la vida, comunicar con los demás, y formar parte de tu entorno, con armonía y equilibrio.”

No estoy muy seguro de que funcione y de hecho casi estoy por volver a usar el champú de perros con el que me obsequió mi madre la vez anterior, pero sigo intentándolo cada día ….