Reportaje visual de mis vacaciones navideñas en Gran Canaria

La sucesión de resúmenes del comienzo del año frena completamente mi rutina de historias de todo tipo de boberías. Por suerte ya ha pasado la tormenta y ahora que llegó la calma puedo hacer uso del material multimedia que atrapo mientras me meneo y ponerlo por aquí para mayor loa de mi ego. Esta anotación en realidad complementa El regreso a España en Navidades y le da un toque visual pero como cuando creé la primera no tenía un acceso a Internet digno ni ganas de perder el tiempo ya que me encontraba a menos de cuatrocientos metros de una playa increíble, hoy acabo de escribir lo que comencé en su momento.

Iberia Express en Schiphol

Cuando hablé del viaje comenté que volaba con Iberia Express y en la imagen anterior tenemos la foto del avión esperando pasajeros hecha de madrugada, que además y gracias a los cortos días y las enormes noches holandesas en diciembre, te crea la sensación de vivir en un mundo nocturno.

A continuación tenemos un vídeo que sentará cátedra en el universo conocido y en aquel por conocer. Nos hemos hartado a ver despegues y aterrizajes en avión gracias a mi infinita generosidad y a que siempre tengo a mano uno o varios dispositivos electrónicos capaces de grabar vídeos.

Despegando en Madrid para ir a Gran Canaria

El de hoy es único por varias razones pero fundamentalmente porque en lugar del típico despegue desde el aeropuerto de Madrid Barajas no-sé-qué-más, esta vez lo veremos desde el final al principio, comenzando en el aire y acabando en el momento en el que el piloto entraba en pista para despegar. Esto es un documento original y único jamás antes visto y que fue creado única y exclusivamente para el mejor blog sin premios en castellano. La música elegida para esta pequeña joya (que además está acelerada para que no canse) es una canción de la banda sonora de la película Stardust compuesta por Ilan Eshkeri. El vídeo, si no ves nada sobre este texto, está también aquí.

Aterrizando en Gran Canaria

Algunos, intelectualmente superdotados habrán notado la fecha errónea que hay en ese vídeo (y creo que en todos los demás). Se debe a que mi fastuosa cámara Eken H9 Ultra mega-top de poco más de cincuenta leuros al parecer, cuando se le acaba la batería congela el tiempo y claro, la colega no busca la hora y el día como los teléfonos meneables y hasta que yo no lo corrijo, ahí queda. Me parece que para evitar desaguisados similares, he optado por no poner la fecha y la hora en la pantalla. Yendo al grano, en el vídeo anterior (que está aquí) podemos ver el aterrizaje del mismo vuelo que nos trajo el despegue. El cielo azul increíble y precioso de Gran Canaria, la falta de nubes, la ausencia total del hedor que provocan los truscolanes y que llega a todos los rincones de la península, todo se conjuga en el momento en el que llegas lo más cerca del paraíso que se puede estar.

Di?a de Navidad en la Playa de la Garita

Esta anotación va treinta y ún pasos más allá de las mejores expectativas de todos y sirve además como el recipiente que contiene algunas cosillas que hice en Gran Canaria y que quiero y deseo compartir con mi lector habitual y quizás hasta con las traidoras que comentaban en su día por aquí y que nos dejaron por su enganche enfermizo a las redes asociales. En el vídeo anterior, que está aquí tenemos una experiencia delirante e increíble. Es la mañana del día de Navidad y mientras la mayoría intenta superar la resaca o el empacho, yo me voy a la Playa de la Garita y me encuentro que soy el único ser humano de todo el universo, entre más de siete billones, solo yo y dos julays que creo que estaban al otro lado de la playa estamos allí, con un día increíble, un mar fabuloso, un cielo de leyenda y veinticuatro grados de temperatura. Son instantes como ese los que me hacen confirmar que la magia existe y que yo soy un super-hiper-mega dotado de la misma.

El Bele?n de Arena de la playa de las Canteras de noche

Lo podría haber dejado en el párrafo anterior y ya estaríamos ante seguramente lo mejor que se ha escrito en toda la Bobosfera en el 2016 pero no quiero ponérselo fácil a ninguno de mis competidores. En el vídeo anterior, que está aquí tenemos mi paseo nocturno por el Belén de arena de la playa de las Canteras en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. Me acompañaban (aunque los dejé atrás mientras grababa) uno+cero, Nieves, Luis y la esposa de este último. No se recuerda en los anales del bitacorismo universal un cónclave de semejante importancia en un lugar tan estratégico e increíble. Estábamos por encima de los veinte grados como corresponde a uno de los lugares más agradables para vivir del universo. El sonido es el original, lo dejé porque la musiquilla y las voces canarias no tienen precio y si lo tuvieran, solo se podría pagar con tarjeta de mucho crédito. Esa noche cenamos unas migas toledanas que estaban del copón y todavía lloro porque nadie me ha pasado una receta similar para hacerlas en casa pero claro, esa es mi cruz y la llevo con toda la indignidad posible.

El Bele?n de Arena de la playa de las Canteras de di?a

Ya sé que es injusto y que no debería abusar de mi posición pero claro, uno no se gana lo de ser el afamado creador del mejor blog sin premios en castellano por la cara, tiene que tener algo de trabajillo y por eso, subo la apuesta con otro vídeo increíble. Estuvimos en el Belén de arena de la playa de las Canteras de noche y regresé unos días más tarde, concretamente tres y volví a visitarlo durante las horas diurnas, algo de lo que quedó constancia en el vídeo anterior que está aquí. Pese a que casi eran las cinco de la tarde o lo que en los Países Bajos consideramos noche cerrada, había un sol épico, veintipico grados y el belén estaba recibiendo el aluvión habitual del millón de personas que lo van a ver en los días en los que está abierto. De nuevo opté por el sonido ambiente porque las conversaciones en el idioma canarión, el cual sí que es un idioma auténtico y no la bazofia esa del truscolán, como decía, algunas frases que se oyen son de leyenda. Atentos al momento en el que quedan cuarenta y cinco segundos para que acabe el vídeo y a ese otro momento en el que quedan veintidós segundos.

Playa de las Canteras

Llegamos al vídeo final de esta colección de documentos estremecedores y exclusivos de la bitácora Distorsiones en la que Nada es lo que parece. El vídeo se encuentra aquí y fue tomado junto al Belén, en el paseo de la playa de las Canteras en el momento en el que se convierte en la plaza de Saulo Torón. Se puede ver la avenida, el cielo, el mar, la arena y a lo lejos la Puntilla. Estamos en ese instante entre dos tierras, en la conexión entre la Isleta y la isla de Gran Canaria, en un lugar que en su día era bañado por el mar. Estamos también a poquísimos metros de mis barberos, del lugar en el que se concentran los dos hombres a los que se les permite tocar el pelo del Elegido y cortarlo. Estamos además a unos quinientos metros de la casa en la que se crió y vivió The Chosen One, SULACO. Este es un lugar histórico y aquí queda para la posteridad.

Si te quedas con ganas de más, siempre puedes ver el fabuloso vídeo que hay en La playa de la Garita durante casi una hora y que podría haber sido el colofón perfecto para esta anotación pero mi ansiedad y la falta de tiempo para escribir cualquier otra cosa me pudo y ya lo vimos, casualmente el día en el que cierto aclamado bloguero no-cumplió años.

3 respuesta a “Reportaje visual de mis vacaciones navideñas en Gran Canaria”

  1. Esta vez si que te ha desbordado tu ya mítica generosidad con los videos, siempre me quedo con la boca abierta con las esculturas de arena que hacen esos verdaderos artista y que indefectiblemente su sino es desaparecer, como nosotros, pero ellas mas rápidamente 🙂
    Si no se me olvida, mañana veré el megavideo que dices 🙂
    Salud

  2. Qué chulo el Belén, me encanta. Qué cielo se ve tan bonito. Por cierto, no sé por qué, pero en muchos sitios cuando vamos los sevillanos, nos dicen que si somos canarios, parece ser que el acento se parece de alguna manera. Ya nos ha pasado en muchos lugares de España.

  3. A mí mientras no me digan que tengo acento truscolán como si me quieren llamar marroquí. Yo soy el primero y el último que reconozco que gracias a mi educación africana, cuando hay una situación de peligro, en lugar de ir al lugar en el que sucede a curiosear, corro hacia el árbol más cercano y trepo, que en alto se sobrevive mejor

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