Río Moldava desde la Gran Torre

Río Moldava desde la Gran Torre

Río Moldava desde la Gran Torre, originally uploaded by sulaco_rm.

Conseguir esta foto no fue fácil. Cuando compramos la entrada para todo el complejo de edificios que compone el castillo de Praga no sabíamos que habría que andar tanto. Después de unos minutos de espera para entrar en la catedral de San Víctor o Chrám Sv Víta en checo, no nos podíamos imaginar que la cosa sería tan terrible. A mí el moverme tanto por el primer mundo me ha vuelto muy gandul y en mi ignorancia pensé que lo de la torre de la catedral sería un cómodo paseo en ascensor.

No podía estar más equivocado. Son 297 escalones, por una escalera de caracol bastante estrecha y en la que al mismo tiempo que subes hay gente bajando. Al principio todo es buen rollo, pero cuando llevas cinco minutos de escalada, hay veintisiete grados y una humedad monstruosa y todas las glándulas sudoríparas de tu cuerpo se desatan, no le ves la gracia por ningún lado. Después de un tiempo, te acostumbras incluso al hedor del sudor propio y ajeno, que en aquel reducido cilindro se mezcla todo y produce un coctel químico de densidad dantesca.

Al llegar a la cima, tras 96 metros de escalada, la vista que te encuentras te hace olvidarlo todo. De todas las fotos que hice desde tan privilegiado mirador, hoy nos quedamos con este gallo acompañado por el río Moldava cruzado por varios puentes y los tejados de vivos colores al frente. Allá arriba se encuentra también la maquinaria del reloj de la gran torre, una maravilla que data del 1549 y que podemos confirmar que no se encuentra en hora. Urge la visita de un relojero para ajustar el mecanismo. Pensamos que el reloj estaba parado, ya que no se veían partes móviles, pero tras una atenta observación lo vimos moverse y avanzar cinco minutos de un tirón.

Puedes ver más fotos de Praga en el Álbum de fotos de Praga y comenzar a leer el relato del viaje en Día 1. Nos vemos en Praga