RocknRolla

RocknRollaUna vez te acostumbras al cine en versión original no hay forma de volver atrás y regodearte en la mediocridad de los doblajes. El inglés es una lengua con diferentes músicas. Los británicos tienen un ritmo al hablar mucho más rápido que los americanos y esa velocidad se mezcla con una forma de pronunciar que a mí me resulta encantadora. Mi compañera de despacho es británica y a veces le hago preguntas solo por oírla hablar y aunque lo intento, jamás podré copiar su acento. Esta quizás sea una de las razones por las que no me suelo perder casi ninguna película rodada en el Reino Unido que se estrena en la cartelera holandesa, independientemente del género. Hace un par de semanas vi RocknRolla, la película de Guy Ritchie que se estrenará en España en Enero del 2009.

A un julay ruso le dan por culo sin vaselina un montón de ingleses y no veas como le pica cuando se rasca.

Cuando llega a Londres un ruso para hacer negocios se les abren los cielos a un montón de criminales de la ciudad que tratarán de pillar cacho con el colega. Unos y otros irán trincando lo que puedan mientras al ruso se le van inflando las bolas y cuando le explotan se monta allí un belén que no veas. Partimos de varias tramas separadas que se irán mezclando poco a poco y que al llegar al final de la película nos permitirán tener una imagen muy completa de lo que ha sucedido.

En el cine de este director los diálogos son chispeantes y muy en la línea de Quentin Tarantino y son posiblemente el ingrediente principal de la historia. Todos los protagonistas hablan sin parar, de esto y de aquello y mientras algunos parecen ser algo bocazas y estúpidos, otros tienen chispas de decadente inteligencia que seguro que os arrancarán más de una sonrisa. Tenemos a dos delincuentes de poca monta a los que se les ofrece la oportunidad de pegar un buen zarpazo y en el camino uno de ellos revelará un secreto que los afectará de por vida (y que se termina de rebelar en los títulos de crédito por lo que conviene quedarse a verlos). Tenemos a un músico y delincuente supuestamente muerto que se pasará la película totalmente pasado por las drogas y viendo el mundo desde una perspectiva totalmente distinta y a un viejo jefe de los delincuentes de la ciudad que no es capaz de ver como las cosas cambian. Y por último, tenemos a una contable más puta que las gallinas que robará y hará sin motivo aparente.

Todo un festival de personalidades dispares y de secuencias divertidas y llenas de acción que nos dejan con ganas de más y con suerte tendremos la posibilidad de ver las dos películas que completarán esta trilogía. Os sugiero que intentéis ver la película en versión original u os perderéis gran parte de la diversión. No es el tipo de cine al que uno va con los amigos acarajotados ya que requiere rápidos reflejos. Ni se te ocurra llevar a la piba porque no te lo perdonará en la vida.

6-10 Bien