Silencio, vacaciones, ineptos y un futuro concierto

Esta ha sido una semana un tanto extraña ya que habiendo pasado un montón de cosas a mi alrededor, en realidad no tengo nada que contar porque son de esas cosas que no superan los filtros que mantienen mi realidad fuera del alcance de los demás. Lo más interesante fue que en la clase de italiano ha llegado una nueva estudiante y es terrorífica. Cuando la vi pensé que se trataba de alguna broma con zombies porque tenía el contorno de los ojos tan negro y estos tan hundidos que parece uqe haya muerto hace tiempo y la carne ya se está pudriendo por allí. Igual hasta se dio cuenta de que la miraba fijamente durante las tres horas de clase sin poder evitarlo, flipando y buscando alguna señal de que sus pulmones se mueven y en realidad hay vida dentro de ese envoltorio. Aún no estoy seguro. Aparte de eso, hemos vivido el deshielo y fue súbito, con toda la nieve y el hielo desapareciendo de las calles el mismo lunes, día en el que no fui en bicicleta a trabajar ya que por la mañana había demasiado hielo en la carretera. En las clases de italiano andamos todos perdidos, el ritmo es frenético y ya hemos dejado atrás el primer libro y estamos en el segundo.

La semana que viene no tenemos clase porque son las vacaciones de invierno en la provincia de Utrecht y debería aprovechar pero repasar pero es más que probable que use ese tiempo en otras cosas y deje pasar la oportunidad. También debería ponerme y organizar un poco el viaje a Vietnam pero como en ocasiones anteriores, optaré por un poco de caos y dejar que sea el azar el que me lleve de un lado a otro.

Visitando a un amigo esta semana me pide ayuda porque se compró un DVR y no sabe como configurarlo. La cosa es una caja negra horrenda de la empresa de los cabezudos koreanos de mierda, la misma que copia sin vergüenza productos Apple. Como la marca de la manzana mordida nunca ha vendido ese tipo de productos, no tuvieron a quien copiar y acabaron haciendo una cagada épica. La navegación por el dispositivo es frustrante, la forma de programarlo para que grabe las cosas de la tele es simplemente odiosa y en cada una de las pulsaciones de los botones de su mando te recuerda que además de para matarse entre ellos y copiar a otros, no sirven para nada. A todas estas veo a un compañero de trabajo que viene a la oficina portando una maricona o mariconera, aunque yo siempre he oído la primera versión. El colega se ha comprado un zapatófono con el sistema operativo ese que te espía y que supuestamente te dan gratis total y ahora anda por la vida con un accesorio ya que LA COSA no le cabe en el bolsillo y lo peor es que cuando comparamos imágenes y demás, el mío, modosito y pequeño, tiene muchísima mejor resolución en su pantalla. Por supuesto que me echó un rollo de que te cagas sobre lo del software libre, que no está casado con iTunes, bla, bla, bla y cuando fue a enseñármelo se tuvo que poner a hacer poco menos que hechizos diabólicos porque lo de deslizar para desbloquear está patentado por cierta empresa que tiene en cuenta a los usuarios cuando diseña sus productos.

Aunque no creo haberlo mencionado, tengo entrada para el primer concierto de la MÁS GRANDE en julio aquí en Holanda. Nuestra Señora del Virgo Incorrupto vuelve a salir de gira y por cuarta vez la iré a ver. Ya me he comprado el disco, o lo he reservado o como quiera que se llame y en el instante en el que salga a la venta, viajará por las ondas siderales y aterrizará seguramente simultáneamente en mi iPad, mi iPhone y mi iTunes. No me preguntéis como sucede porque no lo sé pero es así. Tampoco me preguntéis por lo de pagar porque es un concepto difícil de explicar, sobre todo para aquellos que se indignan fácilmente y creen que el trabajo de otros es gratis total. De la misma manera que en mi empresa me pagan por mi magia, yo pago por la magia de otros. Al final es cuestión de karma y no quiero que el mío se ennegrezca.

Y así sin más, llegamos al fin de semana de carnavales, los mismos que casi que no se celebran en los Países Bajos.

2 opiniones en “Silencio, vacaciones, ineptos y un futuro concierto”

  1. Estoy contigo en lo de pagar. Debo ser la única española que usa Spotify pagando (nada menos que 5?? al mes), deja donaciones en descargas de freeware de particulares y compra dvds. No se lo digas a nadie o me tomarán por una pardilla 🙂

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