Solo un pizco de invierno y algo más

Este año parece que el invierno duró desde el sábado de la semana pasada hasta esta mañana. Entre esos días, temperaturas bajo cero durante la noche y escasamente sobre cero durante el día, aire seco, sol, la poca luz tradicional y la sensación que por fin aquello que todos esperábamos había llegado. Todo eso acabó esta mañana cuando al salir de mi casa a las siete la temperatura era de un grado. El poco hielo que había derritiéndose, el aire húmedo y volvió el puto otoño que este año estamos teniendo por partida doble. Lo del cambio climático nos ha pillado con unos veranos muy buenos pero con unos inviernos terribles, que no molan nada. A este ritmo me parece que jamás volveré a patinar sobre hielo.

El lunes, con seis grados bajo cero, salí de mi casa con el tradicional polo de manga corta y mi chaqueta de invierno-otoño-primavera, unos guantes y un gorro para la cabeza. Tengo una bufanda bastante fina que no uso para que me abrigue sino para cubrirme la boca y la nariz y así mantener caliente el aire que respiro ya que eso sí que me afecta un montón. Llegué a la estación sin problemas, pillé el tren sin problemas y al bajarme en Hilversum no pude abrir el candado de La Zarrapastrosa porque tenía agua en su interior y se congeló, impidiéndome poder meter la llave. Me fui andando a la oficina y al mediodía, cuando hicimos la ruta de una hora de caminata habitual, convencí al Moreno para pasar por allí y como en ese instante había unos tres grados, conseguí abrir el candado y nos llevamos la bici de vuelta al trabajo. Después lo subí a mi despacho y me pasé la tarde soplando en el mismo para mayor jolgorio de mis colegas que flipaban con la cantidad de agua que salió de un mecanismo tan pequeño. A mi no me extraña si tenemos en cuenta que en ocasiones queda en una posición en la que el agua de lluvia puede entrar en el mismo y sin ir más lejos, la semana pasada no llovió, nos tiraban directamente balde tras balde de agua a la cara. Ese fue el único incidente que tuve en todos estos días con el frío. Aunque he llevado en la mochila los pinchos para poner en las suelas de los zapatos, no me hicieron falta y ya hoy los he devuelto al cajón en el que pasarán seguramente los próximos doce meses.

Durante el fin de semana pasado hice lo impensable. Entre en mi casa el viernes por la noche después de regresar del cine sobre la medianoche y no volví a salir hasta el lunes por la mañana. Todo un fin de semana sin dar un palo al agua, sin cocinar porque quiero vaciar el congelador y estoy malviviendo de las delicias que hay en el mismo y tirado en el sofá viendo episodios de mis series favoritas y de cuando en cuando, procesando fotos. Para mí eso es algo único y especial y una cosa que sucede tan raramente que me llama la atención. Este fin de semana o más bien esta semana la tengo petada hasta arriba y desde hoy al domingo no tendré tiempo de nada, la semana que viene iré a Málaga, el siguiente creo que lo pasaré en casa del Rubio y el siguiente seguro que alguien lo reclamará porque uno más tarde estaré en Estambul y tras ese salto creo que pasaré por Munich y Gran Canaria.

Y entre medias, tendré que buscar un hueco en algún lado para escribir el relato del viaje a Edimburgo, del cual tengo una burrada de contenido increíble, alucinante, original e único que está clamando para que la ponga en el blog.

2 opiniones en “Solo un pizco de invierno y algo más”

  1. Aquí se esperan temperaturas de 18º solo hemos tenido algo de frío, pero todavia los termómetros no han llegado a 0º ni un solo dia, este planeta está jodido, son esas cosas que consuelan de la muerte que inexorablemente se va acercando con su sonrisa de puta asquerosa…
    Salud

  2. Eso mismo iba a decir Genin, aquí en Sevilla a mediodía hace 20 grados, por la mañana hace algo de fresco, pero un invierno de lo más loco. Lo que no sé si el invierno vendrá este año por ejemplo en abril y así nos jode la vida y los viajes.

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