Urban Arrow Family en blanco

Urban Arrow Family

Ya hemos visto algunas Urban Arrow, incluyendo este modelo, que es el Family, aunque me parece que esta es la primera vez que vemos el modelo eléctrico. Estas bicicletas son muy robustas y están muy bien hechas y no reparan en gastos a la hora de elegir los materiales, lo que resulta en que el precio base de la bici, sin extras, sea de más de cuatro mil doscientos leuros. Por esa pasta te llevas una bakfiets, una bici de carga en la que se pueden llevar dos niños, con sus cinturones de seguridad y sentados en la zona más cercana al centro de gravedad de la bici. La cesta tiene polipropileno para protegerlos en caso de accidente. El motor eléctrico es bastante potente y tiene un arsenal de accesorios, incluyendo un asiento extra con cinturón de seguridad para llevar un tercer niño en la cesta. El radio de alcance usando la batería es de setenta kilómetros sin carga y de cincuenta con carga, obviamente, con el conductor pedaleando. La bici es pesada, con cincuenta y un kilos y cada vez se ven más por las calles. En definitiva, una bici para los que no quieren tener un coche, viven en la ciudad, pero quieren moverse teniendo una gran capacidad de carga, ya que incluyendo el peso del conductor, se pueden llevar hasta doscientos treinta kilos, aunque imagino que con el peso máximo, esa cosa tiene que ser como una losa de pesada.

Aparcamiento de bicicletas fastuoso

Aparcamiento de bicicletas fastuoso

Hemos visto cienes y cienes y cienes de bicicletas por aquí y tanta bicicleta, necesita lugares para aparcarlas, a ser posible con la posibilidad de encadenarlas a los mismos si el país está lleno de truscolanes y chusma y miasma de esa independentista. En el centro de Bratislava me topé con el aparcamiento de bicicletas que vemos en la foto y que está delimitado en sus extremos por unas bicicletas de estas que son tan poco prácticas por el esfuerzo tan grande que hay que hacer para subirse y lo mal que lo pasa uno cuando llega a un semáforo o un stop y se tiene que parar. El aparcamiento es precioso pero resulta muy sospechoso que no haya ninguna bicicleta en el mismo, con lo que o la gente no es muy de usar bicis en Bratislava o las afanan a base de bien y por eso allí no quedaba ninguna. En los Países Bajos en la actualidad, se tiende más a edificios de aparcamientos de bicicletas con capacidad para cientos o miles, normalmente gratuitos (depende de la ciudad) y vigilados. De esa forma, la gente acude al centro de la ciudad en bici o en transporte público y los coches y los culocochistas como dos conocidos comentaristas se quedan bien lejos del centro.

Bicicleta de bomberos en Bratislava

Bicicleta de bomberos en Bratislava

En Bratislava, en alguna exposición que había en el Castillo de Bratislava me tropecé con la bicicleta de bomberos de la foto. Todos sabemos que yo tengo cierta obsesión con bicicletas así que además de flipar, corrí a capturar esta joya. El concepto de mandar a los bomberos en bici y cargando el equipo me parece fabuloso, sobre todo si de lo que se trata es de llegar tarde y con suerte no salvar ninguna vida ni trabajar. Lo que sí que no entiendo es la presunción de llevar la manguerita con sus diez o quince metros de longitud y esperar que en la zona haya una conexión de ese tipo y que además le llegue para estirarla hasta el sitio del fuego. La bici o es a contrapedales o allí son brutos como arados y no frenan y parece que tiene algún sistema con un timbre sobre la rueda delantera para hacer ruido y que la gente se aparte, aunque no entiendo lo de la cosa esa que cuelga del volante y que no es una corneta pero parece un instrumento de viento, a menos que sea obligatorio apuntarse en la banda de música del poblacho cuando se trabaja de bombero. La bicicleta solo tiene una velocidad y yo que he pasado por Bratislava, allí hay cuestas, con lo que el colega, a poco que el incendio sea en una de las laderas, va a sudar tinta de la más negra. Esto tiene toda la pinta de ser la genial idea de algún politicastro podemita que se quería comprar un casoplón mangoneando dinero del erario público o de la época comunista, que por allí tuvieron décadas de progreso comunista después de la Segunda Guerra Mundial.

Bicicleta Sparta con bandeja de carga frontal

Bicicleta Sparta con bandeja de carga frontal

Mi amigo el Moreno, cuando paseamos por el bosque, está obsesionado con ramas de los árboles que vemos, sobre todo esas que tienen formas especiales o están cubiertas de musgo y siempre que ve una, se para admirarla y quizás a cortarla para llevársela y usarla en el proyecto en el que está involucrado. En mi caso, son fotos de bicicletas y cuando estamos caminando por Hilversum y veo una bici que me llama la atención, lo flipa cuando me ve corriendo a hacerle una foto antes que desaparezca. Fue el caso de la bicicleta Sparta que vemos hoy y que vi un día de febrero. Yo juraría por las uñas negras de las garras de los pies de Mafalda que es eléctrica y que el motor lo tiene en la rueda delantera. Engaña porque con un diseño tan juvenil uno pensaría que los niños aún tienen energía para quemar pero esta generación que se está criando ahora, a fuerza de tenerlos encerrados en sus casas y conectados al mundo a través de las pantallas de sus teléfonos y tabletas, no son de los que buscan hacer ejercicio y puedo creer que prefieran una bici eléctrica. En la parte trasera parece estar el lugar en el que va la batería. La vici tiene una bandeja gigantesca delante del volante, como para llevar cajas de pizza o similares. Esto igual explica lo de la modalidad eléctrica, si vas a contratar a un gandul para que lleve las pizzas a las casas y no le quieres poner una moto, al menos le joderás la excusa para que tarde una vida y más con una bicicleta eléctrica que hace una gran parte del esfuerzo. No tengo ni idea del precio pero la marca Sparta parece que se dirige a un mercado que está dispuesto a pagar por encima de los mil quinientos leuros.