San Miguel 0,0

San Miguel 0,0

Lo de hoy es una perversión cervecera y tiene su explicación. Aunque hace décadas nos prometieron el oro y el moro y en algunos lugares en los que se roba a destajo hasta se prometieron falsos países como truscoluña a esos comemieldas que son los truscolanes, chusma y gentuza de la peor, todos crecimos pensando que en el futuro los vehículos que nos llevarían volando a todos lados se conducirían solos. Como muy bien sabe Virtuditas, aclamada culocoche, ni los vehículos vuelan ni se conducen solos y como las leyes ahora ya no son tan relajadas como antes, cuando salimos en España, el reino del culocochismo, como puede confirmar Genín, pues siempre hay alguien que se tiene que joder y no beber alcohol. Las compañías cerveceras se inventan mejunjes que llaman cervezas y hoy tenemos por primera y quizás última vez en esta serie una de esas cosas que en realidad no son cervezas ya que no tiene alcohol. Es doblemente falsa ya que no solo no es cerveza, el nombre es de una compañía cuyo producto más famoso fue copiado de otra, la Corporación San Miguel, con sede en las Filipinas. Se trata de la San Miguel 0,0, una especie de refresco que produce espuma cuando lo pones en el vaso pero que no tiene alcohol, aunque igual te da ganas de mear. A mi me supo rarísimo y viendo el líquido en el vaso, tenía la sensación de estar tomando meados de alguno que pasaba por allí y que enfriaron en una nevera. Toda una experiencia que espero no tener que volver a pasar nunca más.

Sagres Bohemia

Sagres Bohemia

El viernes cenando en Lisboa vi que en el menú tenían una variante de las cervezas Sagres que no había tomado así que la pedí. Se trataba de la Bohemia una cerveza rubia oscura del tipo Märzen. Tiene una fermentación suave y el resultado es una cerveza poco amarga, con muchas tonalidades en el sabor y que recuerda cosas dulces y ricas. Tiene un porcentaje de alcohol del 6,2% y ahora en invierno con el frío es una de esas cervezas que acompañan con gusto la cena. Cuando la pusieron en el vaso quedó una buena capa de espuma que además aguantó y no desapareció en unos segundos. En resumen, fue una sorpresa, una que sí que se puede repetir. Este tipo de cervezas son muy populares en Austria y en el sur de Alemania así que llama la atención descubrir que los portugueses también se han arriesgado y la jugada les salió bien. Yo era la única persona en el restaurante tomándola, el resto optaban por las normales de grifo.

Thurn und Taxis Weissbier Dunkel

Thurn und Taxis Weissbier Dunkel

En una cervecería en Budapest a la vera del río Danubio probamos varias cervezas del país antes de decidir que lo nuestro no eran aquellos mejunjes malos. Para salirnos de la espiral decidimos pedir una Thurn und Taxis Weissbier Dunkel, cerveza alemana producida en la zona de Munich por la conocida compañía Paulaner. Esta es una cerveza de trigo más obscura que las tradicionales y con un volumen de alcohol algo más alto, que en este caso era del 5,5%. No se yo si fue porque era de grifo o porque estaba algo lento aquel día pero la espuma desapareció antes de hacer la foto. Tenía un montón cuando la sirvieron pero vamos, se volvió invisible. El sabor era muy agradable y afrutado y con un toque a plátano. Pese a que el color de la cerveza puede impactar un poco, estaba muy rica y nos tomamos una segunda.

Primator Weizenbier

Primator Weizenbier

El año pasado cuando pasé por Budapest, después de probar unas cuántas cervezas de trigo locales y llegar a la conclusión que allí no las saben hacer, nos saltamos a la Primator Weizenbier, una cerveza de trigo de la República Checa que incluso ha ganado algún premio. La cerveza estaba muy bien, recuerda a las alemanas de Baviera, tiene un montón de espuma, como esas y en su sabor había un toque como a plátano, además del ácido habitual en las cervezas de trigo. El porcentaje de alcohol es del 4,8%, en línea con las alemanas. Al parecer se produce en un poblacho checo del norte del país, cerca de la frontera con Polonia. En su conjunto, toda una sorpresa y una que merece la pena tener en cuenta, sí es que os la tropezáis, que en Holanda por ejemplo yo jamás la he visto en bares o en el super.