Leute Bokbier

Cerveza Leute

Cerveza Leute, originally uploaded by sulaco_rm.

De todas las cervezas Bok, la que tiene el vaso más espectacular es la Leute. El vaso es redondeado en su parte inferior y la tienes que apoyar en el pequeño soporte de madera que te traen. Los vasos parecen siempre a punto de caerse o derramar el contenido pero el sistema funciona muy bien. La cerveza en sí no es una de mis favoritas pero los vasos me gustaron tanto cuando los descubrí en el año 2006 que no tardé en agenciarme tres de ellos y siguen en mi casa tras todos estos años. La Leute bokbier es belga y tiene el sabor característico de las cervezas de otoño de ese país, un poco menos dulzón que las holandesas y no tan adictiva. El porcentaje de alcohol es de 7.5% con lo que queda lejos de las campeonas de 9% o más. La Leute resulta muy difícil de avistar en bares y supongo que la causa es los vasos tan particulares que tiene. En las tiendas de venta de alcohol sí que la veo con frecuencia pero como no es una que me llame excesivamente la atención, suelo ignorarla. Su color es bastante oscuro, como se puede ver en la foto, la cual ya apareció anteriormente en esta bitácora en octubre del año 2006, prácticamente ayer mismo o sea, hace poco más de seis años. Si queréis ver una foto del vaso alzado, la encontraréis en la anotación Cervezas y nórdicos con magia latina, la cual asumo que todos habéis leído una y hasta dos veces ya que aquí todos somos fans.

Ouwe Daen

Ouwe Daen
Ouwe Daen, originally uploaded by sulaco_rm.

Cualquiera que pase por Utrecht y no se tome una cerveza Ouwe Daen en el Oudaen no sabe lo que se pierde. No solo es una de las mejores cervezas que se fabrican en el universo es además la única que se hace en el sótano de un castillo construido en 1296 y situado en el centro de la ciudad de Utrecht. Entre los muros de un edificio de más de setecientos años se produce esta cerveza de trigo con un porcentaje de alcohol del 5%. Tiene un sabor dulzón altamente adictivo y que hace que baje como si nada. Es una “cerveza blanca” y en el pasado solían vender allí mismo botellas de tres cuartos de litro pero hace siglos que creo que dejaron de hacerlo. Entre los ingredientes que le dan el sabor tan peculiar hay corteza de naranja y cilantro. Me faltan dedos en las manos y los pies para contar las moñas que he agarrado en el Oudaen tomando única y exclusivamente Ouwe Daen. Las resacas de esta cerveza son muy suaves y llevaderas. Debo haber cerrado el local en un buen puñado de ocasiones y en una de ellas hasta conseguimos que todos los empleados se sentaran a tomar cerveza con nosotros, aunque nuestro interés se limitaba a las camareras, las cuales con la cantidad suficiente de alcohol en la sangre parecen unas chochas que no veas pero cuando las ves sobrio, algunas son como camioneras.

IJsbok

IJsbok

IJsbok, originally uploaded by sulaco_rm.

Si fuera cierto que alguna vez existió un Dios y éste, en su infinita mala hostia legendaria me quisiera castigar por el poco aprecio que le tengo y por negarlo continuamente, ese Dios me convertiría en un musulmán de mierda practicante y me jodería el sano vicio de tomar cerveza. Yo me cagaría en todos los muertos de ese Dios habidos y por haber y lo maldeciría hasta quedarme afónico porque no puede haber nada peor que te prohíban tomar cerveza, lo único que nos separa a los hombres de las bestias.

La mejor cerveza del mundo y del universo desconocido y conocido es la IJsbok, un elixir mágico y maravilloso que solo podemos disfrutar unos pocos. Lo mejor de no haber probado nunca una IJsbok es que no sufriréis la angustia de los que lo han hecho y no la han vuelto a encontrar. Esta cerveza de otoño, cerveza poderosa para tiempos fríos, como dice en la botella, es lo más cercano a la perfección que se puede llegar en vida. La IJsbok la fabrica SNAB, una compañía creada por cuatro amigotes que no estaban satisfechos con las cervezas que se vendían y que quisieron hacer su sueño realidad. Lo consiguieron. De su buen hacer surgió una cerveza de otoño con carácter y sabor, creada a partir de malta de chocolate, caramelo, agua y otros ingredientes que la convierten en algo mágico y difícil de explicar. La IJsbok no es una cerveza para nenazas y julandrones. Tiene nueve grados, en la versión del 2011. El año pasado tenía 9,4 grados y el próximo solo el destino lo sabe, ya que no hay dos años en los que sepa igual. Desde que nació, ha ganado premios y se ha convertido en el Santo Grial de los alcóholicos conocidos y anónimos que adoran la cerveza y en particular la Bokbier o Cerveza de cabra o Cerveza de otoño. Su sabor acaramelado y afrutado es inconfundible y al contrario que esas cervezas que parecen meados de vírgenes, se sirve a una temperatura de entre diez y catorce grados ya que no necesita del frío para camuflarse.

La IJsbok baja por la garganta con suavidad, disparando sensores de sabor y despertando nuestra inconsciencia y llevándola hasta los planos místicos propios del más pá’cá.

De esta cerveza se produce una cantidad muy limitada cada año y hay que correr a las tiendas en las que la venden para comprar antes de que se agote. Por fortuna, tengo ocho botellas en mi poder y en el festival de la cerveza Bok que se celebrará en Amsterdam a finales de octubre podré beber cantidades industriales de ésta la mejor cerveza del universo.