La barquilla del alcohol

La barquilla del alcohol

Creo que la chama de la foto de hoy fue la única vendedora que no ofrecía fruta y verdura. Esta mercadeaba con líquidos que contienen alguna proporción de alcohol. Al no tener competencia, la chama era muy demandada entre los barcos de los que compraban y no paraba de saltar de uno a otro. Como todas las chamas que hemos visto en el mercado flotante, su selección de colores y formas geométricas para la ropa es espectacular. Si os fijáis en el fondo hacia la derecha, hay tres chamos de pie y se ve desde el mismísimo espacio más exterior que son turistas.

Otro tuk-tuk en el delta del río Mekong

Otro tuk-tuk en el delta del río Mekong

Hace un par de semanas veíamos uno de los curiosos tuk-tuk que hay en los poblachos que están alrededor del río Mekong, bastante distintos de los que se usan en la capital de Vietnam y en sus grandes ciudades. Hoy tenemos otra foto con uno de estos en la que el remolque en el que van los pasajeros se puede ver mejor. De entrada, subirse a esa cosa requiere una cierta condición física, muchas de las viejillas que conozco ni de coña trepan ahí. Es casi como una plataforma y en una foto que veremos en el futuro hay uno de estos vehículos llevando al menos cuatro pasajeros. Estos vehículos también se usan para el transporte de mercancía y cuando alguien quiere mandar algo a otra persona, lo organiza y el chamo se va con el material, con lo que no era raro verlos por las calles como si fueran empleados de una empresa de transporte. Si hubiese prestado más atención en mis clases en la universidad, a lo mejor hasta podría explicar la razón por la que el chisme no hace el caballito cuando se montan dos bostas desbaratadas en la parte trasera, pero como soy más bien del árbol de los lerdos, presupongo que la razón es pura magia y que cuando uno se lo compra, lo primero que hace es visitar al chamán para que te le haga un exorcismo. El chamo que llevaba el tuk-tuk de la foto era también un maestro en lo de los eSeMeSes, ya que en el año 2012 todavía los telefoninos m´con pantallas enormes y preciosas como el mío no estaban aún tan extendidos.

Vendiendo con barca a remos en el mercado flotante de Cai Rang

Vendiendo con barca a remos en el mercado flotante de Cai Rang

Todas las fotos del mercado flotante de Cai Rang son similares y aquí tenemos una chama con barca a remos moviéndose entre los barcos de los compradores, a los que se acerca, ofrece su mercancía, en este caso cocos y cuando acaba la venta, se aleja remando hacia otro cliente potencial. Una gran mayoría de la gente vendiendo en las barquillas en este mercado son mujeres y todas tienen en común que les gustan los floripondios y colores brillantes en sus ropas. Fijaros en la colocación de los remos, están sujetados a la barca de tal forma que cuando quiere remar están en posición.

Vendiendo sandías y piñas

Vendiendo sandías y piñas

Un vendedor y su parienta o empleada se acercan con su barca a un grupo de barcos para vender lo que ofrecen, que parece ser sandías y piñas. Lo que se ve flotando en el agua es comida de pescado Panga, que pillan todo lo que cae en esas aguas tan puras que hay una visibilidad bajo las mismas cercana al infinito. El hombre se agarra al motor de esa manera porque hunde y saca a flote la hélica para mover el barco y evitar obstáculos. Esos motores hacen un ruido que no veas, sobre todo cuando el chamo le mete candela.