El trono en los túneles de Vinh Moc

El trono en las cuevas

En el cine estas cosas siempre las pasan por alto y no somos realmente conscientes de ellas pero si te paras a pensar, si hay sesenta familias viviendo en un complejo de túneles como el de Vinh Moc y no pueden salir del lugar porque los gringos están haciendo verdad aquella canción de Juan Luis Guerra que decía que Ojalá lluevan bombas en el campo, allí dentro tiene que haber un rinconcito en el que la gente pueda acudir a echarse el jiñote, que por más que algunas cursis que yo me sé lo nieguen, los seres humanos no solo tenemos la certeza de la muerte, también la de CAGAR. Esta especie de mini-cuarto era el lugar elegido en Vinh Moc y con los años que pasaron allí, o lo limpiaban de vez en cuando o la mierda tuvo que llegar al techo. Me imagino que cuando decidieron convertirlo en atracción turística también se dieron un curro que no veas limpiando el lugar antes de poner el cartel porque nosotros lo vimos impecable, aunque por si acaso, yo no rocé pared alguna mientras estuve por esa parte de los túneles.

Pasillo en los túneles de Vinh Moc

Pasillo en los túneles de Vinh Moc

Sobre los túneles de Vinh Moc decir que inicialmente el poblacho los hizo a unos diez metros de profundidad pero los gringos comenzaron a tirar bombas diseñadas para esa profundidad y los ampliaron hasta los treinta metros de profundidad. Ni un solo julay del pueblo murió pese a las nueve mil toneladas de bombas que los americanos les regalaron y que tocaron a una media de siete toneladas por julay. Los túneles tienen una longitud de unos dos kilómetros con trece entradas y cuartos que eran las kelis de ellos, cocinas, jiñaderos y hasta cutre-hospital. Algunos de esos recintos los veremos en las próximas fotos.

Entrada adaptada para los turistas a los túneles de Vinh Moc

Entrada adaptada para los turistas a los túneles de Vinh Moc

Una vez acabó la guerra y pasaron los años los habitantes de la zona descubrieron que julays como tú y como yo estamos dispuestos a pagar para darnos un garbeo por los túneles que les salvaron la vida y escuchar sus historias quizás auténticas. Montaron el negocio y lo primero fue que cualquier julay occidental no está dispuesto a jugarse la vida bajando a un túnel por la entrada que vimos ayer así que se acondicionaron otras entradas y cuando descendemos a los túneles, lo hacemos fastuosamente, con unas escaleritas, aunque al final hay que agacharse para entrar. En el laberinto de túneles, los había en los que te podías mover sin problemas de pie. Yo que he estado también en los túneles Cu Chi, que son más famosos por estar al lado de Saigón, puedo confirmar y confirmo que estos son mucho más cómodos para visitar, infinitamente menos petados de turistas y en ellos la experiencia es más agradable.

Entrada rústica a los túneles de Vinh Moc

Entrada rústica a los túneles de Vinh Moc

Los túneles de Vinh Moc es un complejo que se construyó durante la guerra de Vietnam para proteger a los julays de los bombardeos de los gringos y sus aliados del sur. Los americanos estaban convencidos que los chamos de Vinh Moc suministraban comida y apoyo a los del norte así que decidieron darles candela de la mala y acabaron haciendo que esta gente se metiera en túneles, algunos de los cuales estaban a treinta metros de profundidad. En el complejo vivían unas sesenta familias y hasta diecisiete niños nacieron allí dentro, con lo que está claro que algo de folleteo había en el lugar. Esta es una de las entradas tal cual la usaban ellos y mañana veremos una adaptada para el turismo.