Tomb Raider

Tomb RaiderDe aquellos videojuegos de hace la tira de años surgieron en su momento algunas películas que pasaron más bien sin pena ni gloria por los cines. El problema es que un videojuego es una historia simplona en la que seguramente te trabas en varios puntos en los que te pasas horas y que mola un montón cuando tú eres el personaje, porque formas parte de la acción pero que aburre infinitamente mirar cuando es otro el que juega. Parece que los productores de Hollywood no están por la labor de gastarse dinero en nuevos guiones y alguien tuvo la genial idea de resucitar Tomb Raider, película que se estrenó en España hace más de un mes con el mismo título.

Una julay no moja pero empapa

Tenemos que Lara Croft es una repartidora de paquetes en bici y como que quiere ser chica mala pese a ser hiper-mega-millonaria. Se pasa el día pajariando en Londres hasta que vuelve a la empresa de su padre desaparecido y como que firma la aceptación del testamento o algo así y cuando va por la keli de su viejo se encuentra un cuarto secreto pero el tipo, en lugar de guardar pornografía, como todo el mundo, el investiga movidas raras de puertas a tiempos pasados y poderes ocultos o algo así. La Lara se enrala y se va para Asia a la búsqueda de una isla secreta cerca de Japón y cuando llega allí tras engañar y encoñar a un barquero, se encuentra conque hay un malo-malísimo que quiere todo lo peor, siempre y tendrá que abrir la tumba esa secreta donde está todo lo malo y todo lo peor y además se encuentra en la isla a su padre muerto. En fin, que esto es un lío que ni en una telenovela sudamericana.

O sea, que a partir de una chocha que corre, salta y tira flechas han sacado una historia con secretos, tesoros y todo lo demás. El problema es que igual que mirar videojuegos en los que otros son los protagonistas, esto no entretiene. Es demasiado tonto, demasiado pesado y los efectos especiales no ayudan. Además, la pava hay ratos que parece invencible y después le tiras un peo a la cara y se enñurga toda y cae al suelo entre gritos estremecedores. No es consistente. Su capacidad para los saltos de ciencia ficción y fantasía es épica, se pega un par de ellos que hasta los ponen en cámara lenta y vuela y vuela y sigue volando contra todas las leyes de la física de este universo. Aunque Alicia Vikander hizo lo que pudo, la verdad es que su personaje es increíble, demasiado plano y no es digno de una segunda parte. El tipo que hace de su padre es un masque del copón y casi que el único con el que te echas alguna risa es el malo Walton Goggins, que se ve tan ridículo que al menos te permite reírte. En fin, que esto es entretenimiento sin voluntad de asombrarte.

Igual con los efectos especiales y el gancho de saber que le van a pegar jaladas a una pava los miembros del Clan de los Orcos la irán a ver, pero lo dudo. No está al nivel ordinario y vulgar que ellos buscan y tampoco tiene el estilo que atrae a los sub-intelectuales con GafaPasta. Es sencillamente, una película sosa.

05/10

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