Trasera de la catedral de San Luís

En la trasera de la catedral de San Luis, en el centro de Nueva Orleáns y mirando hacia el French Quarter se encuentra esta virgen que abre sus brazos invitando a Dios sabe qué. Por la noche, con el foco que la ilumina y rodeada por una gran oscuridad, aparece envuelta en un aura mágica. Es uno de los rincones con más encanto de la ciudad, un lugar para detenerse y meditar o recordar a aquellos que ya se han ido.