Walter Isaacson – Steve Jobs

Yo no soy de los de leer (o escuchar, que yo no leo, que eso es muy del milenio pasado) biografías. Es más, creo que esta debe ser la segunda o la tercera que leo/escucho en mi vida. Sin embargo, cualquiera que siga mi bitácora sabe que la manzana mordida es la que controla mi vida digital, con una multitud de dispositivos electrónicos creados por esa empresa con los que hago prácticamente todo y sin los que podría vivir, pero sería como si me faltara algún miembro. Desde el año 2004 o así, inicialmente leía las transcripciones “en vivo” de varias bitácoras tecnológicas cuando apple presentaba algún producto nuevo o una iteración de los mismos y más adelante, cuando llegó el streaming, las veía. Son ejercicios fascinantes de marketing, con un hombre que tiene un carisma enorme y que es capaz de vendernos su rueda como el primer dispositivo totalmente redondo de la historia de la humanidad. No sigo ninguna otra compañía y particularmente me la sudan y mi lealtad con empresas se limita única y exclusivamente a ellos. Cuando se publicó la biografía escrita por Walter Isaacson, no pude resistirme y me lancé de lleno a escuchar un audiolibro que dura más de veinticinco horas y que no me tomó más de tres días en escucharlo ya que desde el principio, me enganché al mismo y no podía dejarlo.

El libro avanza por la vida de un hombre que ha marcado el acceso a la tecnología en los últimos veinticinco años y ha conseguido lo imposible, dejar una huella en un montón de sectores distintos. Leemos primero sobre su infancia, sobre su trauma por ser un hijo adoptado, su rencor con sus padres naturales por haberlo abandonado y el cariño que sentía por los que lo eligieron a él y desde ahí saltamos al nacimiento de la informática para el común de los mortales, con aquellas primeras máquinas ancestrales imposibles de manejar y de las que surgieron loa aparatos elegantes que usamos hoy en día. Os recomiendo que veáis la película Pirates of Silicon Valley para disfrutar como enanos con ese periodo.

En el libro queda claro que este hombre era un perfeccionista y lo llevaba hasta extremos imposibles. Era capaz de amargar a cualquiera que trabajaba para él y tenía una capacidad infinita para detectar las cosas malas de un producto y forzar a los ingenieros a mejorarlo. Se involucraba con el equipo de desarrollo y los machacaba una y otra vez hasta que conseguía algo parecido a lo que quería. Era también un hombre de una crueldad extrema, carecía de la capacidad para decir las cosas de una manera políticamente correcta, soltaba los palos y se ensañaba con el que los recibía. Algo que me llamó la atención ya que no lo esperaba es que lloraba continuamente. Durante todo el libro, cada vez que no se podía salir con la suya o estaba en una situación límite, se echaba a llorar. No sé por qué, siempre me dio la impresión de ser una persona sin corazón y resulta que el tipo no podía salir de casa sin dos paquetes de kleenex para los traumas del camino.

El libro es en ocasiones excesivamente benevolente con este genio pero aún así, pinta un retrato del mismo absolutamente fascinante, sobre todo en la forma en la que se inventaron y se perfeccionaron el iPod, el iPad o el iPhone. Escuchamos, una y otra vez, como forzaba a todo el mundo a mejorar algo solo porque la interfaz de usuario no era perfecta, como no le importaba una mierda el aspecto tecnológico del cacharro sino la forma en la que tú o yo podemos acercarnos a uno de esos aparatos y sentir que es mágico. Es algo que vengo repitiendo incansablemente desde que me compré mi iPod mini allá por el año 2004, me da igual lo que digan unos y otros, yo soy el usuario y no quiero saber lo que sucede en la trastienda, no me interesa la tecnología que mueve las cosas ni quiero que mis aparatos se basen en tener unas características de hardware infinitvamente superiores a la competencia. Lo que quiero, lo que busco y lo que encuentro en apple son objetos diseñados pensando en mí y en las personas que como yo los vamos a usar, sin más.

Según avanza el libro llegamos a sus últimos años, sus grandes éxitos, el auge de apple y el declive en la salud de Steve Jobs, así como en la forma en la que comienza a prepararse para morir, metódicamente y a la vez de una manera un tanto infantil. Seguro que hay un montón de cosas de las que dice en las entrevistas que le hacen que han sido manipuladas pero bueno, quien no lo hace, cada uno inventa su propia historia y a mayor ego, mayor fantasía y capacidad para distorsionar la realidad.

Una lectura fantástica y muy interesante, un libro que se consume rápidamente y que en ocasiones sorprende con pequeños detalles humanos que no te esperabas de alguien así. Definitivamente uno que hay que leer.

2 opiniones en “Walter Isaacson – Steve Jobs”

  1. La verdad es que las biografías no me ponen nada. Por cierto, los audiolibros, me imagino, que los escuchas en inglés, porque en español hay poquísimos audiolibros o por lo menos yo no los he visto.

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