Y se hizo la luz

En el año 1959, uno que seguro que Genín y Virtuditas recuerdan como si hubiese acabado ayer mismo y en el que igual hasta ya tenían coche en el que posar el culo, se estableció un récord en los Países Bajos. Ese año, durante los meses de septiembre, octubre y noviembre, o lo que el instituto de meteorología holandés llama OTOÑO, ya que ellos son firmes creyentes en el inicio de las estaciones el día 1 del mes, se midieron cuatrocientas cuarenta y cuatro horas y media de sol durante el otoño y desde siempre ha sido un otoño épico y legendario del que los abuelitos cuentan batallas. La media de horas de sol en esos tres meses está en trescientas veinte horas, con lo que fue una excepción que se decía que duraría por y para siempre, o más concretamente, hasta ayer por la mañana, momento en el que se superaron las cuatrocientas cuarenta y cinco horas de sol este otoño, que está siendo particularmente seco y soleado y en el que pese a la percepción de la gente de que ha sido malo, en realidad estamos ante el mejor otoño de nuestras vidas y no es el único récord que ha caído, que han sido legión. Los julays con paneles solares se han puesto las botas a recolectar energía del sol y revenderla o usarla en sus kelis, que aquí sí que se puede meter la energía que produces de vuelta a la red eléctrica. El próximo récord en caer es el del año más soleado de la historia, que actualmente es el 2003, año en el que hubo dos mil veintidós horas de sol y que recuerdo perfectamente que a mi me parecieron muy pocas. En este momento estamos en las dos mil horas de sol en el punto en el que se miden todas estas cosas, a cinco kilómetros de mi keli, con lo que tenemos cuarenta y un días para conseguir esas veintidós horas que nos faltan y pulverizar ese otro récord.

Pese al solazo que hay muchos días, ahorita mismito la temperatura exterior es de cuatro grados, una calufa que no veas, que hoy llegué sudado al trabajo y se te quitan hasta las ganas de salir a la calle porque sudas un montón y ya ni te cuento las de ir a correr, que con esta calor tan grande después de seis kilómetros llego a mi casa más mojado que las bragas de una parturienta que ha roto aguas.

Lo que por desgracia no varía y que por aquí agradeceríamos es lo de las horas de luz. Perdemos una purriada de minutos por día, casi cuatro en este momento y así, el sol no salió esta mañana hasta las 08:07 y se puso a las 16:41, con lo que hemos tenido escasamente ocho horas y treinta y cuatro minutos de luz. Estamos en temporada altísima de suicidios y como el método favorito en este país plano es el de tirarse a las vías cuando pasa un tren, si dependes de los trenes para un desplazamiento crítico, como ir a un aeropuerto, lo mejor es controlar el trayecto que vas a seguir desde varias horas antes y así tener margen para cambios de última hora.

9 respuesta a “Y se hizo la luz”

  1. ¿Tanto suicidio hay como para tenerlo en cuenta para tomar el tren? 🙁
    Aquí andamos p0r l0s 20º de máxima y 9º de mínima, pero tiempo lluvioso, aunque con el sol suficiente para cargar mis baterias, pero para mañana anuncian bajada de las temperaturas del orden de 17 y 10º
    Salud

  2. Ah si! se me olvidaba, en el 59 tenia yo 18 rozagantes años, y si, tenia coche, desde los 16, un flamante Ford Victoria, color azul cielo y tapicería roja, automático, como casi todos allá, en Venezuela en aquella época podias tener carné a los 16, y yo lo tuve claro… 🙂
    Salud

  3. Genín, son varios por semana y casi siempre en las mismas líneas. Tengo un compañero que vive en Eindhoven y que el año pasado tuvo tres en dos semanas y en uno de ellos, su tren fue el que despedazó al julay y hasta vio trozos del cerdo que se mató y posiblemente jodió las vacaciones a más de uno, ya que los tuvieron en el tren sin permitirles salir varias horas, hasta que limpiaron la zona de restos un poco y crearon una especie de túnel para sacar a la gente sin que vieran nada. Si le preguntas al colega, te dirá que espera y desea que el suicida se esté pudriendo en el infierno truscolán hasta el final de los tiempos.

  4. Si no lo incineraron, seguro que se pudrió… 🙁
    Es incomprensible para mi, la cantidad de suicidios en esos países de alto nivel de vida, como los nórdicos, en Suecia por lo visto es tremendo…
    Salud

  5. Es la falta de luz, hay días que vivimos en la penumbra. El Moreno estuvo haciendo fotos en Noruega al norte de la aurora boreal y en aquel poblacho, el sol desaparece al principio de diciembre y no lo vuelven a ver hasta casi mediados de enero. O te emborrachas o te matas o haces las dos cosas.

  6. en invierno tengo muchísimas escapadas a otros lugares y en casa, no paro de encender velas y tengo una Ambilight que puede simular amaneceres, atardeceres y otros colores y así engaño al cuerpo.

  7. jajaja Siempre hay truquitos claro, pero yo, creo que iba a incrementar las listas de suicidios, aquí ya lo paso fatal en cuanto hay unos días de esos raros obscuros, como estos pasados, hoy menos mal que ha salido un dia radiante de sol, mis baterias y yo, ya estábamos a las últimas, ni siquiera ha habido viento para darle trabajo a mi generador eólico 🙂
    Salud

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