Zlatá Uli?ka – Callejón del oro

Hoy nos detenemos frente al número 22 del callejón del Oro, en el interior del castillo de Praga. En esta casa vivió Franz Kafka con su hermana entre 1916 y 1917. En la actualidad es una tienda de recuerdos, como todas las casas de dicho callejón. En este lugar vivían los miembros del cuerpo de alabarderos del rey. Más tarde fue ocupado por los joyeros reales, de ahí el nombre del callejón del oro. Imagino que habréis adivinado que se trataba de judíos, que suelen estar muy apegados al oro y los diamantes por todo el mundo. Tras la decadencia de la corona y demás se convirtió en lugar de morada de artistas, allá por los tiempos de la primera guerra mundial y en esa época fue cuando vivió en dicha morada el famoso Franz Kafka.

Por lo reducido del callejón y por la cantidad de gente que se mueve por el resulta casi imposible hacer una foto de la fachada sin gente. De las varias que he hecho he escogido esta en la que tenemos un arretranquillo con dos tetas como dos carretas a un lado y nos enseña una visión de su traserillo. Seguro que el mismísimo Kafka apreciará el detalle.

Ya puestos me gustaría contar algunos detalles del lugar que pueden ser útiles, sobre todo para los que tengan pensado ir. La ciudad tiene un sistema de transporte público excelente, formado por una red de metro, tranvías y autobuses. Si llegáis por el aeropuerto, allí mismo hay una ventanilla en la que os podéis comprar vuestro billete. Los más interesantes son los de 1 día, 3 días y 7 días. Esos billetes os dan derecho al uso ilimitado de todo el transporte público sin excepciones y se cuenta el tiempo desde el momento en el que validáis el billete por primera vez. Hay controles frecuentes en el metro, así que os sugiero que paséis por caja. El billete para 3 días me costó 280 coronas, lo que equivale a poco más de ocho euros. Desde el aeropuerto sale una guagua (el famoso autobús peninsular) cada diez minutos en dirección a una estación de metro y desde allí podéis llegar a cualquier lado. La ciudad tiene tres líneas de metro que se cruzan en algunos puntos. Los tranvías se alternan entre los nuevos y unos que deben tener bastantes batallas a sus espaldas. Incluso por la noche hay una buena red de tranvías nocturnos que pasan cada media hora, por lo que os sugiero que evitéis como la peste el uso de taxis, especie autóctona que se educa en la universidad de Alí Babá y los cuarenta ladrones.

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4 opiniones en “Zlatá Uli?ka – Callejón del oro”

  1. puedes enviarme por correo la foto esa maxima resolución?, me suena la cara de la chica, quiero ver con ‘detalle’ es una persona conocida o no

  2. Je je, este Bleuge es la bomba.
    A mí la tía me gusta.
    Se le ve una rotundidad física que coincide con mis aberrantes preferencias sexuales.
    Claramente se aprecia que cada seno es del tamaño de su cabeza.
    Muy bien por ella y mis alabanzas no exentas de envidia hacia su novio, sea quien sea, que a buen seguro tiene conocimientos directos del significado de la palabra “cubana” en todas sus acepciones.

  3. Rodolfo, andaba sola y no mal acompañada. Donde sí le veo yo necesidad de un par de sesiones de Corporación TermoPatética es en las pezuñas, que por lo poco que se ve tras la minifalda, están faltas de arreglo de chapa y pintura. Totalmente de acuerdo contigo en que la capacidad pectoral de la aludida es perfecta para pajas rusas y similares.

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